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A la Revolución nunca le faltará la contribución de la mujer (+ Fotos)

Una fortaleza indiscutible de la Federación de Mujeres Cubanas es que se desempeñen en la dirección de la organización en la base aquellas que tienen más años de trabajo junto a las más jóvenes, lo cual es adecuado para trasladar las experiencias y darle creatividad a las tareas actuales, afirmó el Segundo Secretario del Partido, José Ramón Machado Ventura, al clausurar el IX Congreso de la organización

Autores:

Margarita Barrios
Amaury E. del Valle
Patricia Cáceres

«Nos sentimos orgullosos de nuestro pueblo, y en especial de nuestras mujeres. ¡Cómo hemos avanzado! ¡Hay que consolidar ese avance y seguir avanzando!», expresó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

El también Primer Secretario del Comité Central del Partido destacó que es muy justo lo que hemos hecho y más todavía lo que nos falta por hacer a favor de la mujer, y subrayó cómo se ha producido un cambio de mentalidad en los hombres.

«Cuando hablo sobre ello, tengo que reconocer que a mí me reeducó Vilma», afirmó.

En la última sesión del Congreso, las mujeres cubanas enviaron un saludo al líder histórico de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a quien obsequiaron un vitral que muestra la mariposa, flor nacional cubana y símbolo de la rebeldía de las mambisas.

Igualmente se entregaron reconocimientos a Raúl y a José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba; y fue presentado el nuevo Comité Nacional de la FMC y su Secretariado Nacional, en el cual fueron ratificadas Teresa Amarelle Boué como secretaria general, y Arelys Santana Bello, como su segunda secretaria.

Durante la sesión de clausura las federadas también dieron a conocer un pronunciamiento a favor de la libertad de los Héroes injustamente prisioneros en cárceles norteamericanas por defender a Cuba y al propio pueblo de Estados Unidos de actos terroristas.

Aunque de los cinco cubanos, René González y Fernando González ya están en suelo patrio, después de cumplir sus injustas condenas, no por reconocérseles su inocencia, todavía quedan en prisión Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Gerardo Hernández, sobre cuya inocencia se pronunció el Congreso, que además destacó la incansable lucha de sus madres, hermanas, esposas e hijas junto al pueblo por su liberación.

Las asistentes al evento denunciaron las actuales agresiones fascistas que sufren el Gobierno Bolivariano de Venezuela y su presidente, Nicolás Maduro, elegido democráticamente por la mayoría del pueblo venezolano, y a quien intenta derrocar la derecha reaccionaria en complicidad con el Gobierno de Estados Unidos.

PARA VILMA, LA GRATITUD ETERNA

En las palabras de clausura del Congreso, José Ramón Machado Ventura, tambien Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, manifestó que la Revolución Cubana cuenta con la entereza, fortaleza y energía de la mujer.

Estamos conscientes de que nuestras tareas son complejas y difíciles en el empeño de construir una sociedad socialista sustentable y próspera para las futuras generaciones, pero para ello no faltará, como no ha faltado en ninguna etapa de la Revolución, la contribución decisiva de las mujeres, significó.

Machado reconoció que si genial, oportuna y verdaderamente reivindicadora fue la idea de Fidel, de crear el 23 de agosto de 1960 la Federación de Mujeres Cubanas, también lo constituyó su decisión de poner al frente de la naciente organización a Vilma Espín.

Nadie como ella, de quien todos conocemos sus méritos y virtudes, para llevar adelante, como lo hizo, la obra transformadora de la mujer, en un país donde estaba discriminada, al igual que en muchos países del mundo, subrayó.

No quiero extenderme en los elogios a Vilma, a quien conocimos en su faceta de vida guerrillera, así como en su esclarecedor y tenaz trabajo a favor de esas justas conquistas logradas por la mujer cubana de hoy, de lo cual todos los revolucionarios debemos estar orgullosos, agregó.

«Para Vilma, la gratitud eterna y el mejor de nuestros recuerdos», exclamó Machado Ventura.

Durante su discurso, el dirigente cubano recordó además que en marzo de 2009, en el anterior Congreso, se habló de promover cambios en el contenido y métodos de trabajo para impulsar el desempeño de la Federación de Mujeres Cubanas.

La celebración del VI Congreso del Partido y su primera Conferencia Nacional ratificaron que estábamos obligados, por las circunstancias, a repensar todo lo que en materia de trabajo político ideológico estábamos haciendo, dijo.

Las transformaciones que el país ha puesto en marcha y los efectos negativos del bloqueo y la campaña subversiva que ejerce el imperialismo contra nuestra patria, son imperativos que nos obligan a tener una actitud más vigilante y consecuente frente a esas realidades, sentenció Machado Ventura, quien agregó que ello implica que esa es la dirección principal para educar y concientizar a la gran masa de mujeres cuya afiliación a la FMC supera hoy los cuatro millones, el 90 por ciento de la población femenina mayor de 14 años.

Las nuevas generaciones tienen otras percepciones, hábitos y enfoques que difieren de las que vieron nacer a la Revolución, de ahí que el trabajo ideológico debe caracterizarse por admitir los cambios y prepararse para contribuir a formar valores en la juventud, reconoció.

Por ello, explicó, es una fortaleza indiscutible que se desempeñen en la dirección de la organización en la base aquellas que tienen más años de trabajo junto a las más jóvenes, lo cual es adecuado para trasladar las experiencias y darle creatividad a las tareas actuales.

Afirmó que resulta estimulante que se hayan elegido más de 100 000 jóvenes menores de 35 años para formar parte de las estructuras en la base de la FMC, lo que representa el 36,1 por ciento del total de dirigentes de la organización.

Subrayó que en el amplio proceso que antecedió al Congreso, con la asistencia de más del 80 por ciento de las federadas, se ubicó como principales problemas el funcionamiento, el trabajo social y la prevención.

El contacto directo propiciado en esos espacios de debate, ratificó que lo más efectivo es saber escuchar sin subvalorar ningún criterio e intercambiar sobre cualquier asunto, lo cual debe convertirse en un estilo permanente de trabajo.

No se trata solo de que los cuadros o dirigentes disminuyan las reuniones o soliciten menos informes, sino de priorizar la solución de los problemas a su alcance, de desterrar el temor a la crítica, de llegar a la mujer, a la familia, a la delegación y al bloque, expresó el Segundo Secretario del PCC.

En el empeño por erradicar conductas negativas, rescatar el comportamiento social respetuoso y las normas de educación formal, así como en la lucha contra las indisciplinas sociales, la FMC constituye un baluarte indispensable, expresó, aunque reconoció que en ello también tienen una importancia crucial las escuelas, los medios de comunicación, y especialmente la familia.

La experiencia acumulada en estos 55 años de ardua lucha en defensa de la mujer, nos permite entender mejor las necesidades actuales y las tareas que debemos abordar, señaló.

Al referirse al complejo tema del envejecimiento poblacional, reflexionó que actualmente en Cuba los nacimientos son pocos, con una baja tasa de fecundidad, a pesar de tener una baja mortalidad infantil, la mejor de América Latina.

Apelamos a la capacidad de la Federación para explicar este complejo fenómeno, si bien no es un tema exclusivo de la mujer, pues también hay limitaciones de carácter material que se deben ir solucionando lo más rápidamente posible, dijo.

A su vez, enfatizó en que Cuba tiene avances en la integración y la igualdad de la mujer, porque existe una voluntad política indudable para ello.

Al referirse a los datos que atestiguan la alta presencia de la mujer cubana en todas las esferas de la vida económica, social, cultural y política del país, el Segundo Secretario del Partido Comunista subrayó que aunque las cifras reflejan un gran avance, no significa que sean suficientes, porque se debe aspirar a más, pues no se está haciendo nada que las mujeres no se hayan ganado y merezcan.

CREATIVIDAD, ACTIVISMO Y MÁS PREPARACIÓN

En la jornada final del IX Congreso de la FMC se dieron a conocer los territorios con trabajos más meritorios en la organización, donde resultaron provincias destacadas Santiago de Cuba, Guantánamo y Artemisa, y la condición de vanguardia la alcanzó la provincia de Granma.

El evento tuvo, durante la mañana y parte de la tarde, una sesión plenaria, donde se discutieron temas como el funcionamiento de la organización, el trabajo político ideológico y la formación de valores, y la igualdad de derechos y oportunidades de la mujer en la sociedad cubana actual.

Al darle lectura a la síntesis del Informe Central de la cita femenina, que cerró sus puertas con la participación de 368 delegadas, Teresa Amarelle Boué, reelecta como Secretaria General de la organización, explicó que el Congreso contribuyó al fortalecimiento de las estructuras de base.

«La delegada de más edad que participó en este Congreso tiene un siglo de vida. La más joven aún no ha cumplido los 15 años. Pero están unidas en la labor común de seguir construyendo la Patria nueva que varias generaciones de cubanos y cubanas han ido forjando. Representan la continuidad y la renovación, el saber de la experiencia y el ímpetu de la juventud», aseveró.

Ser más creativas en el intercambio con las federadas, incrementar el activismo, lograr que el bloque se convierta en un eslabón fundamental de dirección, y eliminar la falta de rigor en la elección y preparación de las reservas de cuadros, fueron algunas de las dificultades más discutidas en el encuentro.

«Han sido análisis críticos que nos han permitido identificar nuestros principales problemas y también las potencialidades para parecernos cada vez más a la organización que las federadas quieren y que necesitan», expresó Amarelle Boué.

Sin embargo —precisó— no es suficiente realizar un análisis crítico que resulte en un inventario de problemas. Este debe transformarse en resultados positivos, hay que socializar las mejores experiencias y compartir maneras de hacer que permitan reafirmar el compromiso y entusiasmo de la membresía en las tareas que el país demanda.

También la labor político-ideológica tiene que ser cualitativamente superior y diferenciada, pues la actualización del modelo económico así lo exige.

«No se puede hacer lo mismo de siempre, no es cambiar por cambiar, sino identificar en cada delegación las cuestiones concretas que debemos atender, esclarecer, debatir, enfrentar... No puede haber un discurso uniforme para todos los lugares y segmentos de la población femenina», acotó.

Asimismo, resulta vital prestarle atención al enfrentamiento a las indisciplinas, a la prevención y atención social, labor en la cual la FMC siempre ha sido abanderada.

«El reto es inmenso y debemos prepararnos. Debemos consagrar cada uno de nuestros actos a cultivar con firmeza los mejores hábitos de convivencia social y oponernos a la vulgaridad, la frivolidad y la chabacanería, que no son compatibles con el modelo de una personalidad culta y revolucionaria a la que aspiramos», argumentó Amarelle.

Durante su intervención, la Secretaria General de la FMC recordó que mientras las cubanas celebraron el Día Internacional de la Mujer, e incluso un IX Congreso, muchas féminas del mundo luchan por un empleo digno, por sus derechos sexuales y reproductivos, por la igualdad de salario respecto al hombre en trabajos de igual valor.

Se manifestó la solidaridad, en especial,«con las hermanas venezolanas, quienes tienen que enfrentar la guerra mediática, fascista y terrorista que el imperialismo lleva contra un Gobierno que lucha por mejorar las condiciones de vida de su pueblo, y en especial de sus mujeres», subrayó.

Un acuerdo del Congreso fue dedicar el 15 de mayo, Día Internacional de la Familia, al estudio de la familia Maceo-Grajales, ejemplo de patriotismo y sacrificio para los cubanos, y no abandonar la difusión de ese legado por lo que puede aportar a las nuevas generaciones.

TRABAJAR DE MUJER A MUJER

Múltiples son los retos que tiene la Federación de Mujeres Cubanas para continuar la labor que inició hace más de 50 años, y ser consecuente con los desafíos de la Cuba de hoy.

«El problema no es buscar a las jóvenes para que se unan a la FMC, sino fomentar su interés en la organización para que ellas sean las que vengan a nosotras», dijo a las delegadas Suzette González, de la provincia La Habana, como parte del debate de la síntesis del Informe Central y de los dictámenes de las comisiones del IX Congreso.

A veces es la muchacha la que quiere estar pero se lo niegan por carecer de experiencia, pero si no nos dejan estar, nunca adquiriremos ese conocimiento, añadió.

«Debemos ser capaces de cautivar a las nuevas generaciones con un discurso más fresco, renovador, más representativo y propositivo», explicó por su parte la delegada Solange Sáez, estudiante de Derecho de Santiago de Cuba.

En opinión de la joven federada, la FMC tiene en las universitarias un pilar importantísimo que debe aprovechar, pues estas no pueden estar divorciadas de las comunidades a las que tributan.

«Además de mujeres patriotas nuestro país necesita mujeres ciudadanas, que luchen contra los delitos, las indisciplinas sociales... y que lo hagan con estrategias y métodos viables», subrayó.

Con Solange coincidió Keysi de la Torre, de la provincia de Camagüey, quien afirmó que la misión de la mujer cubana de hoy no es tomar el fusil, sino combatir todo lo mal hecho en la cotidianidad.

«No podemos conformarnos con vivir con las dificultades, porque de eso depende el futuro de la organización y de la Patria. Tenemos que trabajar de mujer a mujer, aunque no tengamos el mismo modo de actuar o de pensar», afirmó.

Otro de los temas puestos en el tapete fue el papel de las féminas en las labores agrícolas, imprescindible hoy para el desarrollo del país.

Tal es el caso de la cooperativista Estela Sánchez, de la provincia de Holguín, productora de leche y de carne con 24 hectáreas de tierra.

«La labor de la mujer en la agricultura no es fácil. Las esposas de campesinos trabajan mucho, atienden la casa, los hijos, le llevan la merienda a sus esposos al campo... Si ellas son capaces de hacer todo eso, por qué no pueden trabajar la tierra, mientras los esposos atienden la casa, los hijos…, y le preparan a ellas una merienda», cuestionó Estela.

«Hago un llamado a todas las mujeres que tienen cierto temor a la agricultura. Les digo que siempre se puede, que somos más serias en los compromisos productivos, que hay muchos perfiles de trabajo para nosotras, y que es un trabajo hermoso que se ama y que se hace imprescindible», exhortó.

Ese también es el sentir de Odalys González, secretaria general de bloque del municipio de Los Palacios, Pinar del Río, y productora de arroz, quien dice haberse ganado el respeto entre los hombres con ejemplo y dedicación.

«También exhorto a toda mujer ociosa, que no está vinculada al trabajo, a cultivar la tierra. Es difícil pero no imposible. Es un aporte a la economía de la casa, nos da independencia y nos hace sentir que somos útiles a la sociedad», reflexionó.

Igualmente se sintió aludida la machetera Yamila Pérez, de Las Tunas, quien se sumó a cortar caña junto a su esposo en una brigada de más de 40 hombres, siendo ella la única mujer. «No me ausento ni un día y siempre estoy delante en los resultados, incluso mejor que mi esposo», comentó entre risas.

Un momento muy especial dentro del debate fue la intervención de Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), quien elogió el balance generacional del Congreso y resaltó el trabajo de la Federación en el Programa Nacional de Educación Sexual.

La directiva hizo énfasis en el importante papel de la organización de las féminas cubanas en el tema de la violencia de género, el programa de paternidad responsable y el envejecimiento poblacional.

No obstante, al referirse a la campaña específica para la natalidad y la fecundidad, dijo que situar esa preocupación en la Federación es como decir que es solo un problema de las mujeres.

La familia joven cubana de hoy tiene un sentido alto de la responsabilidad en cuanto a tener hijos, pues cuesta trabajo, recursos, dedicación, y no en todos los hogares se tienen las condiciones para ello, explicó Mariela Castro.

Es un problema multicausal y muy complejo, que requiere buscar más información. Tenemos que basarnos en estudios científicos rigurosos, multidisciplinarios, para analizar esta problemática, propuso.

La sesión final del IX Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas estuvo presidida, además, por los miembros del Buró Político del Partido Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores; Mercedes López Acea, primera secretaria del Partido en la capital; la miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Olga Lidia Tapia; y otros altos dirigentes políticos del Estado y del Gobierno.

Estuvieron presentes también Asela de los Santos, fundadora de la FMC y miembro de su Comité Nacional; Teté Puebla, Heroína de la República de Cuba; dirigentes de la UJC, y de otras organizaciones políticas y de masas, el Minfar y el Minint; fundadoras y compañeras que ocuparon responsabilidades en la organización, así como combatientes de la clandestinidad y la Sierra Maestra, de las gestas internacionalistas, y otros representantes de organismos e instituciones del país.

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