Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Irma y la primera línea de costa

El huracán ha afectado de forma directa o indirecta al archipiélago, pero arremetió con encono contra buena parte de la costa norte

Autor:

René Tamayo León

Las imágenes de destrucción al patrimonio construido y natural recorren el mundo a través de los medios tradicionales de comunicación y las redes sociales. El huracán Irma ha afectado de forma directa o indirecta a casi todo el país.

Los 46 municipios del litoral norte, desde Maisí y tal vez hasta Sandino, han sufrido con más saña, empero, su impacto. Están de cara al mar; suman muchas las horas en que buena parte de ellos ha recibido no solo vientos y lluvias, sino también el batir de olas e inundaciones costeras en zonas bajas.

La franja norte de la Isla es fundamental para la vida económica y social del país. En ella se concentra parte importante del plantel industrial; es la principal área minera; de allí se extrae el mayor volumen de petróleo y gas; están los principales polos turísticos y el mayor número de hoteles; cinco de las siete grandes termoeléctricas de la nación se ubican en esos lares, los asentamientos poblacionales suman cientos, y millones las personas que viven cercanas al mar...

Nuestra república, Cuba, es un archipiélago largo y estrecho, formado por más de 1 600 islas, islotes y cayos. El área de tierra firme ocupa 106 757,60 kilómetros cuadrados (km2) y los cayos adyacentes 3 126,41 km2.

Todas nuestras localidades son costeras. El ancho máximo de la isla de Cuba es de 191 kilómetros y comprende desde la playa Tararaco (provincia de Camagüey), hasta punta Camarón Grande (provincia de Granma); o sea, el punto de tierra más central está a menos de cien kilómetros del mar.

El litoral cubano tiene «aproximadamente 5 746 kilómetros de costas muy irregulares que ofrecen variados y notables accidentes, encontrándose abruptos acantilados, extensas zonas litorales bajas y cenagosas, arrecifes coralinos que bordean la línea costera, terrazas marinas, ensenadas, deltas y bahías de bolsa que proporcionan excelentes puertos», como se reseña en los Anuarios Estadísticos de Cuba y otras publicaciones de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei).

JR ofrece en estas páginas un grupo de informaciones de los 46 municipios con costas en la parte norte del país. Es un breve recorrido por donde miles y miles de compatriotas, tras las pérdidas, salen temprano hoy para emprender el duro trabajo de la recuperación.

En la conferencia Tipología y Evolución de las zonas costeras de Cuba, que impartió el Doctor Manuel A. Iturralde-Vinent, en la 5ta. Convención Cubana de Ciencias de la Tierra, La Habana 2013 (puede consultarse en www.researchgate.net), el investigador cubano explica que los sistemas costeros actuales son el resultado de la evolución geológica y de las modificaciones provocadas por los procesos contemporáneos derivados del cambio climático.

Explica que la morfología costera cubana es una consecuencia de tres procesos: 1) la elevación del nivel del mar desde la última época interglaciar que comenzó hace 25 000 años; 2) la aceleración de este aumento del nivel del mar debido al calentamiento global derivado de la revolución industrial y la emisión de gases de efecto invernadero desde hace unos 150 años; y 3) la interacción entre el levantamiento del nivel del mar y factores de carácter local como los movimientos del terreno y la alteración de los ecosistemas por el uso del terreno.

«Por estas razones —añade—, el estado actual de la morfología y de los ecosistemas costeros es un indicador de su resistencia y capacidad de adaptación (resiliencia) ante la progresiva elevación del nivel del mar hasta hoy».

Iturralde-Vinent subdivide las costas de Cuba en 15 tramos para facilitar su caracterización y en ellos se distinguen los archipiélagos menores situados en la plataforma insular, que presentan una morfología muy compleja.

«Cada tramo incluye: la plataforma y talud insular, los cayos y bajos asociados, las crestas coralinas, las llanuras de pastos marinos y los ecosistemas marino-costeros (manglares, humedales y playas y costas rocosas)».

Respecto a los cayos de substrato areno-limo-turbosos parcialmente inundados, abunda que estos cayos y cayuelos por lo general están al nivel del mar o tienen una altura inferior al metro y se encuentran en aguas muy someras y lagunas con alta concentración de sales.

«Cayuelos bajos como estos —ejemplifica— están presentes en casi todos los archipiélagos y sectores de la plataforma insular, pero son más comunes en los tramos I, III, IX, X y XII».

Los mismos presentan «un substrato variado, desde arena calcárea hasta limos y fangos ricos en materia orgánica y turba. En estos se implantan manglares que en muchos casos están en buenas condiciones. Algunas playas calcáreas con dunas están localmente desarrolladas. La configuración de estos cayos puede variar después de cada huracán y con el transcurso del tiempo, pues son muy vulnerables al oleaje y la variación del nivel del mar».

Notas:

1) Las tablas referidas a las diferentes provincias solo abarcan los municipios de cada una que tienen costas en el norte del archipiélago cubano. Son estadísticas de 2015.

2) Signos para las tablas:

... Cifras no disponibles.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.