Para el proyecto Más Maestros se trabajó con adolescentes de las 14 instituciones educativas del municipio de Pinar del Río, del nivel educativo secundaria básica. Autor: Cortesía de la fuente Publicado: 30/08/2025 | 09:11 pm
PINAR DEL RÍO—. Yelena Mayo Padin supo desde muy pequeña que quería ser maestra. Quizá su vocación le venga en la sangre y tenga que ver con su abuela materna, Marina Pérez, que fue maestra voluntaria a los 15 años y, con mucho esfuerzo, en 1991, luego de tener tres hijos, logró hacer su licenciatura en Educación Primaria.
«Yo no la conocí, pero mi mamá se ha encargado de acercarnos a ella y a la pasión que sentía por su profesión, por trabajar con los niños y para los niños», comenta ahora la muchacha.
«Esa misma pasión al parecer motivó a mi mamá, Yedennis Padin Pérez, licenciada en Educación, en la especialidad de Marxismo-Leninismo e Historia. Cuando me enfermaba o por alguna otra razón no iba a mi escuela, me llevaba consigo a sus aulas y la veía cómo enseñaba, cómo hablaba con sus alumnos, cómo ellos la querían y la quieren porque hoy aprecio cómo muchos, ya profesionales, la saludan con cariño.
«Al estar cerca de ella, escuchaba la necesidad de maestros que cada año hay en las escuelas y de cierta forma sufrí esa carencia, tanto en la primaria como hasta hace muy poco en la secundaria, a la vez que la directora y mi profesor guía nos hablaban del tema, intentando motivarnos hacia las carreras pedagógicas».
Yelena apenas tiene 14 años y ve su futuro frente a un aula de la primera infancia: «Me encantan los niños, jugar, cantarles, reír con ellos. Así fue como me interesé por la carrera y lo comprobé cuando como parte de las actividades de la Secundaria, me llevaron a un círculo infantil y vi lo maravilloso que es el trabajo allí».
Ella es una de las estudiantes que se sumó al proyecto Más Maestros de la Escuela Pedagógica Tania la Guerrillera, una institución que honra la memoria de la destacada combatiente internacionalista caída en combate durante una emboscada el 31 de agosto de 1967. El proyecto se desarrolló, este curso, de forma experimental durante tres meses y, a partir del curso 2025-2026, quedará institucionalizado.
Ante el déficit, la respuesta
A partir de la creciente necesidad de la formación constante y continua de los recursos humanos del sector educacional, es imprescindible incrementar el ingreso con calidad a las escuelas pedagógicas, la retención y garantizar el tránsito de un año a otro de los estudiantes de cada una de las especialidades.
Así, la «Tania la Guerrillera», que en septiembre próximo cumple 50 años de fundada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, impulsa desde una línea de innovación y desarrollo el proyecto Más Maestros para fomentar el interés de los educandos por las carreras pedagógicas.
A través de un proceso de formación vocacional y orientación profesional que tiene su base en la consolidación de círculos de interés, en jornadas de Puertas Abiertas y en el intercambio con profesores, un total de 35 alumnos de noveno grado que integran el proyecto Más Maestros cursaron tres meses en la «Pedagógica»; donde, además de las asignaturas propias de su plan de estudios y aprovechando las facilidades del Tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, recibieron actividades complementarias propias de la formación pedagógica.
Al respecto, Jorge Alejandro González García, licenciado en Educación Primaria y director de la «Tania la Guerrillera», especificó que, en ese camino por formar nuevos maestros, los alumnos realizan visitas a las instituciones educativas; conversatorios con personalidades pertenecientes al sector educacional y a otros, que aportan integralidad en su preparación; y, además, se dedica tiempo al desarrollo de habilidades pedagógicas desde temprana edad.
«Sentí que estaba en el lugar correcto cuando vi a mis compañeros emocionados recibir sus primeras clases. Siempre he creído que un gran maestro puede hacer la diferencia en la vida de sus estudiantes», aseguró Dianny Guerra Perera, de la secundaria básica Carlos Ulloa, y quien se sumó al proyecto.
La intención es, aseguró González García, que a partir del venidero curso los alumnos interesados pasen su noveno grado en la propia escuela pedagógica, de manera que, además de vincularse con las especialidades, sobre todo, con las de secundaria básica que son las de mayor demanda de maestros en el territorio, puedan conducir el proceso docente educativo en algunos de sus momentos, crear medios de enseñanza, y asistir a las diferentes actividades laborales y socioproductivas que tienen lugar en las instituciones educativas.
Se parte de que el estudiante tiene una definición de cuál es la carrera o especialidad que desea estudiar dentro de la escuela pedagógica, y en función de ello se ofrece una atención específica, explicó el director.
Sobre la calidad de la formación, destacó que más del 92 por ciento de los alumnos que se graduaron este cuarto año, lograron alcanzar la categoría de Excelente y Muy bien en el desarrollo de las habilidades profesionales pedagógicas.
«Cuando se presentaron al ejercicio de culminación de estudios, los resultados fueron satisfactorios, lo que impacta también en las instituciones educativas, y en las propias direcciones generales municipales de Educación que acompañan este proceso», dijo.
Pensar la educación con otra mirada
Para el joven director hoy la escuela pedagógica tiene un desafío altísimo en función de lograr que la orientación y reafirmación profesional de los muchachos, en función de la continuidad de la obra educativa, sea acorde con los tiempos actuales.
A su juicio, los retos ante el éxodo de profesores en los diferentes niveles educativos conllevan a pensar cómo tener una visión diferente de la formación, y a elevar el rigor en ese proceso, en función de graduar docentes altamente calificados, con competencias que sean las respuestas a los problemas que hoy están identificados en el actuar de un maestro.
«Enamorar» a los adolescentes, atraerlos hacia la educación, es un propósito inaplazable e impostergable, en un contexto en el que no pocos optan por perfiles más atractivos económicamente, pues en las aulas se cultiva el futuro del país y de la nación.
Sobre su experiencia más reciente en el aula pedagógica de Más Maestros, la joven Camila Carricartes Martínez señaló: «Fue muy agradable, me gustó la escuela, pero más me satisfizo el trato de los profesores hacia nosotros. Decidí formar parte del proyecto porque siempre he soñado con ser maestra, sobre todo, de la enseñanza especial, para ayudar a los niños en situación de discapacidad a valerse por sí mismos en la vida».
Como ella, unos 35 alumnos de las secundarias básicas del municipio cabecera se sumaron a la iniciativa, que pretende, más adelante, extenderse hasta otros territorios.
Más Maestros parte de ser una línea de investigación de la institución educativa tras ese llamado de la dirección del país de ponerle ciencia a todo lo que hagamos, y es también una apuesta por el futuro de Cuba, por ese pilar que ha sido siempre su Educación y el empeño de formar hombres y mujeres de bien.