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Girón y la antesala de la invasión mercenaria

Historias de heroísmo, hazañas y acciones que envolvieron aquellos días de abril de 1961 fueron compartidas este martes durante la primera jornada del taller Girón: 65 años de la victoria contra el imperialismo

 

Autores:

Raciel Guanche Ledesma
Laura Fuentes Medina

 

Las batallas de Cuba están escritas con un color rojo que ha plasmado para siempre el heroísmo y la voluntad de miles. En el centro de abril de 1961 se escribieron, por ejemplos, historias como las del joven Eduardo García Delgado, quien, durante el preludio de Girón, tras el bombardeo al aeropuerto de Ciudad Libertad, dejó escrito con su sangre —ya herido de muerte— el nombre de Fidel.

De esa estirpe rebelde, de las luchas tan diversas como épicas y de las victorias dentro de la naciente Revolución, se habló este martes en la primera jornada del taller Girón: 65 años de la victoria contra el imperialismo, celebrado en el Centro Fidel Castro Ruz.

Fue una jornada para evocar detalle a detalle cada elemento que derivó en aquella invasión mercenaria y en la respuesta aplastante por parte de esta Isla, la cual tuvo, al decir del director del Centro Fidel Castro Ruz, René González Barrios, un acompañamiento popular bajo el liderazgo del Comandante en Jefe.

Durante la conferencia inaugural, González Barrios puntualizó sobre el poderío militar al que se enfrentaba la Mayor de las Antillas en ese tiempo, justo en los albores de la Revolución.

Por esos instantes, dijo, Cuba era vista por el Gobierno estadounidense como un ejemplo nefasto para el dominio hemisférico y sus aspiraciones de vasallaje con los pueblos de sur.

No es casual que, como abordó luego en los intercambios el historiador Andrés Zaldívar Diéguez, la operación Pluto fuera orquestada por la CIA, incluso, mucho antes del triunfo de los barbudos el 1ro. de Enero de 1959.

Los antecedentes son tan lejanos a Girón, explicó, que existen documentos desclasificados que hablan del segundo semestre de 1958, cuando la CIA y el Gobierno de Eisenhower buscaban impedir a toda costa el triunfo del Ejército Rebelde.

Sin embargo, apuntó, a partir de enero de 1959, las acciones contra la Revolución se incrementaron escalonadamente, y buscaron por todas las vías posibles: diplomáticas, de intimidación y de aislamiento internacional, envolver en un manto de fracasos el sentimiento popular y legítimo que nacía en Cuba.

González Barrios insistió en que las campañas previas a Girón tuvieron todo tipo de rostros: terrorista, subversivo y militar. Pero… ¿cómo se prepararon, cuánto esfuerzo dedicó el Gobierno estadounidense para socavar la Revolución en esos años? Sobre ello habló de la preparación en sudamérica y la Florida, uno de los centros de reclutamiento principales, y de la modelación frente a las costas cubanas de lo que sería la inminente invasión.

El reclutamiento de la brigada mercenaria comenzó en mayo de 1960, justamente en la Florida, comentó luego el coronel Raidel Vargas Ortega, del Centro de Estudios Militares de las FAR. Esta nació como un instrumento de la CIA para la invasión, y estuvo compuesta por 1 511 hombres. En realidad, era un «ejército de clase» que defendía los intereses burgueses desplazados por la Revolución, agregó.

Los sucesos de abril de 1961 estuvieron diseñados en tres fases fundamentales: la primera concebía los ataques aéreos sucedidos el 15 de abril en las bases de San Antonio de los Baños, Ciudad Libertad y Santiago de Cuba, que perseguían debilitar cualquier respuesta y confundir a las tropas antillanas (recordemos que les pusieron insignias cubanas a los aviones enemigos), apuntó.

Los bombardeos a los aeropuertos de San Antonio de los Baños, Ciudad Libertad y Santiago de Cuba, formaron
parte de un plan mercenario mayor para apoyar la invasión militar. Foto: Archivo de 
JR

La segunda etapa era la invasión anfibia y aerotransportada, destinada para el día 17 de abril, dijo. El plan mercenario sobre el papel era, aparentemente, sencillo: establecer una cabeza de playa consolidada en la costa sur de Cuba, bloquear los accesos terrestres y crear condiciones para un Gobierno provisional en la Mayor de las Antillas.

Con ese objetivo consolidado solo quedaba una encomienda por cumplir: la tercera fase, que buscaba, justamente, establecer el Gobierno provisional liderado por José Miró Cardona, para propiciar luego una intervención final comandada por Estados Unidos.

«Por aire, tierra y mar realizaron ejercicios continuos para probar la capacidad combativa», destacó. Y horas antes del ataque mercenario, Estados Unidos intensificó las labores de disuasión, que iba, explicó, desde maniobras demostrativas cerca de las costas cubanas hasta efectos radioeléctricos.

Así de perverso fue construido un plan que, a la larga, fue frustrado por la unidad popular en Girón. Lo demás ya lo conocemos. Cuba propinó el más duro golpe al imperialismo yanqui en América Latina, mostró la capacidad de liderazgo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien enfrentó al enemigo en la primera línea de combate, y la victoria amplificó al mundo el respaldo mayoritario a la Revolución.

Al decir de González Barrios, de haberse concretado la cabeza de playa en Girón, la historia hubiese sido otra. Pero el éxito mayor estuvo, según el Lider histórico de la Revolución Cubana, en lo que no ocurrió, en las aspiraciones que se cortaron de raíz en menos de 72 horas.

A la jornada inaugural del taller Girón: 65 años de la victoria contra el imperialismo, asistió la jefa del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, Yuniasky Crespo Vaquero; la primera secretaria del Comité Nacional del UJC, Meivys Estévez Echevarría; así como otros invitados.

La voz de Fidel se amplifica

Un libro compilatorio de aquellos días de abril de 1961, destinado fundamentalmente a las nuevas generaciones, fue presentado durante la jornada. Playa Girón. A 65 años de aquel abril socialista, es el título de estas páginas que, según sus artífices, viene a amplificar la voz del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien, con apenas 35 años, mostró sus excelsas cualidades políticas y de liderazgo.

El volumen, compilado con rigurosa precisión por el Dr.C. Elier Ramírez Cañedo y publicado por la Editorial Ocean Sur, reúne un número de intervenciones medulares de Fidel sobre Girón.

«El hecho de que el pueblo en pleno se movilizara para defender su soberanía apenas dos años después del triunfo de la Revolución, habla de un cambio cultural importante que se debe estudiar», apuntó Ramírez Cañedo.

Además, ofreció una detallada radiografía del esfuerzo editorial, apoyado también por la Revista Cuba Socialista. «La encomienda era priorizar las fuentes primarias y los comunicados que surgieron en el fragor de la batalla bajo la firma de Fidel», reveló.

Sobre el tema, David Deutschmann, director de Ocean Sur, con la autoridad de quien ha dedicado cuatro décadas de su vida a editar libros, afirmó que «no hay nada más importante que editar la obra del Comandante en Jefe».

El libro, que incluye joyas documentales como la intervención de Fidel ante los prisioneros mercenarios, un gesto inédito en la historia, donde un líder se sentaba a dialogar, cara a cara, con quienes intentaron invadir a su pueblo y destruir la Revolución, fue concebido con la aspiración de llegar al público más joven.

Lejos de ser un frío compendio histórico, Playa Girón. A 65 años de aquel abril socialista es una guía para la acción. En tiempos donde Estados Unidos redobla sus apuestas contra la Isla, la voz de aquel Fidel que supo descifrar el mapa de la agresión y movilizar a todo un pueblo, vuelve a estar disponible para la lucha de estos días.

 

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