Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

El jonrón más amargo del gordo

Era tiempos de muchas conexiones kilométricas en Cuba, pero las de él no solo viajaban largas distancias, sino que lo hacían a una velocidad supersónica

Autor:

Norland Rosendo

Cuando el gordo aquel se paraba en home con el bate, que en sus manos parecía un palito chino, temblaba el pitcher y temblaba yo, que nunca fui seguidor de los equipos Habana y Agropecuarios.

Y cuando el narrador decía: «batazo de Romelio Martínez…», yo cerraba los ojos y antes de que los abriera, una gran parte de las veces la bola ya había volado como un proyectil, explotaba al otro lado de las cercas y el «gordito» le daba la vuelta al cuadro trotando.

Era tiempos de muchas conexiones kilométricas en Cuba, pero las de él no solo viajaban largas distancias, sino que lo hacían a una velocidad supersónica. Con el swing de él, entre home y las gradas había solo milímetros si el batazo era de línea o millas si era elevado, pues parecía que el cielo halaba la pelota.

Durante 15 temporadas estuvo asustando pitchers, en una época en que los serpentineros tenían mejor pensamiento táctico que ahora. De sus 1 289 hits, 370 fueron vuelacercas; de todos los tipos y todos los tamaños.

Aunque se robó 11 bases y firmó seis triples, por mucho que estrujo mi memoria no recuerdo ninguna de esas jugadas; y sí me viene a la mente, el que quizá sea el sencillo más largo de Cuba: Romelio rechinó una bola contra la pared del jardín izquierdo del estadio Sandino, de Santa Clara, pues entonces no había colchones, y casi lo cogen out en primera.

Era época dorada del béisbol cubano. Sobraban los talentos, y a Romelio, las libras de más le impedían tener posición fija a la defensa. ¿Cuántos equipos Cuba hubiera hecho ahora que casi no tenemos bateadores que golpeen la bola con la misma rabia de ese «gordito» de Bejucal que tanto me hizo sufrir cuando era niño?

Este domingo, unas horas después de que la muerte «ponchara» al excelso lanzador pinareño Jesús Guerra, también le cantó el tercer strike al gordo Romelio Martínez de manera repentina, cuando apenas tenía 52 años y todavía era capaz de empinar la pelota como en sus años mozos.

Pelota, del terreno al parlamento

Sabido era que a estas alturas no iba a haber mucha puja por los boletos a la postemporada. A falta de pocos juegos para terminar la segunda fase del campeonato, el show está en cómo serán los pareos de la semifinal.

Los Cocodrilos de Matanzas y los Leñadores de Las Tunas andan abrazados en la cúspide, y de antemano tienen asegurada la localía en el inicio de los play off. Por los puestos tres y cuatro, Leones y Alazanes se siguen de cerca, estudiando, quizá, cuál rival prefieren. Hasta el último día es muy probable que no se defina este culebrón.

Mientras los mentores están haciendo sus llamadas telefónicas para saber la disposición de algunos atletas a servirles de refuerzo en la postemporada, ya Víctor Mesa cubrió un hueco visible en Industriales cuando subió al toletero espirituano Eriel Sánchez por el lanzador isleño Wilber Pérez.

Sin el boleto garantizado —pero virtualmente en el bolsillo— el timonel de los campeones, Carlos Martí, sabe que solo debe pensar en dos lanzadores, pues es poco probable que alguien le quite al paracortos Yordan Manduley.

De los posibles refuerzos para la semifinal, escribiremos próximamente, pero los invito a seguir las noticias, porque uno de los temas que se abordará hoy en la Comisión de Salud y Deportes de la Asamblea Nacional del Poder Popular será el béisbol. Tela hay para que los diputados se vistan de largo en el debate.

Resultados del Lunes

MTZ-ART (7-1) y LTU-GRA (4-1). Al cierre jugaban IND-PRI.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.