El atleta mayor, el Comandante en Jefe, fue el gran impulsor de un sistema deportivo lleno de glorias y momentos épicos. Autor: Archivo de JR Publicado: 22/02/2026 | 02:29 am
Detrás de cada medalla olímpica, mundial o a cualquier nivel existen, en la mayoría de los casos, décadas de esfuerzo y dedicación invaluable. Es el punto más alto de la consagración y el patriotismo. Sobre el podio de premiaciones Cuba ha latido alto para la historia. Así ha sucedido en los últimos 65 años, desde que, en plena Revolución, el deporte para esta Isla se convirtió en un «derecho del pueblo».
Llegar a la cúspide no es una cuestión sencilla que se consigue de un día para otro. Lleva esfuerzo y un trabajo colectivo arduo que tribute al desarrollo popular. Con esa misión vio la luz el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder), el 23 de febrero de 1961, sobre sólidos horcones que rápido sostuvieron tanta gloria dorada.
El deporte cubano se ufana con razón de las hazañas de sus atletas y del prestigio de los entrenadores ganado en las últimas seis décadas. Ningún país latinoamericano ostenta, por ejemplo, más preseas de oro olímpicas que la Mayor de las Antillas. Son méritos que agigantan a una Isla, y que, como asegura en entrevista exclusiva para JR el presidente del Inder, Osvaldo Vento Montiller, «siguen estando vigentes todavía hoy».
Sin dudas, muy amplia y pasional ha trascurrido la historia del deporte revolucionario, pero en el camino, según señala Vento Montiller, quedan retos importantes que demandan respuestas con la hondura de los tiempos.
—En el aniversario 65 del Inder. ¿Cómo resumiría usted tantas décadas de gloria y triunfo?
—Como un inmenso y eterno compromiso con el pueblo, que es protagonista y hacedor de todas esas victorias. Han sido 65 años en los cuales hemos caminado con la brújula del Comandante en Jefe, nuestro atleta mayor, quien nos dotó, y luego nos legó un caudal inagotable de experiencias y conceptos, que siguen siendo las bases del Sistema Deportivo Cubano, cuya piedra angular es la participación del pueblo.
«Cuando vemos ondear nuestra bandera y escuchamos el himno, en el podio se premian a los profesores de educación física, a quienes hacen la recreación en la comunidad, a los entrenadores y trabajadores del combinado deportivo, a los médicos, sicólogos, fisioterapeutas; a los investigadores, a los docentes de nuestras escuelas.

No hemos renunciado a llegar con el encargo social a las comunidades, empoderando a la base, aseguró Osvaldo Vento Montiller, presidente del Inder. Foto: Tomada de JIT
«Por eso hablamos de un eterno compromiso con el pueblo, porque ellos lo son. Cada gestión del Inder tiene, y tendrá, ese destino; lo mismo en favor de la salud, con la Cultura Física; en la formación integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, con la educación física, o cuando el pueblo sigue a sus atletas y a sus equipos, y se llena de orgullo, porque en ellos se ve representado».
—¿Qué desafíos enfrenta hoy el Sistema Deportivo Cubano? ¿Cuáles son las fortalezas que aún lo distinguen?
—Hoy contamos con dos finalistas olímpicas y mundiales en un evento atlético, como el del triple salto, incluyendo a la campeona del orbe; un séptimo puesto mundial en la Liga de Naciones de Voleibol; una subcampeona mundial de levantamiento de pesas; un deporte que lo ha ganado todo, desde lides regionales hasta eventos del planeta, invicto por más de cinco años, como el Béisbol 5; o el voleibol de playa, en el que nuestra dupla ha vencido en los últimos dos años a lo mejor del mundo; boxeadores con resultados en su inserción en el difícil ámbito del profesionalismo.
«Todavía en la actualidad, y no sé si lo habría en algún momento, ningún país del mundo tiene un Mijaín López, solo Cuba; ni a nadie que haya sido capaz de emular a Alberto Juantorena con aquel doblón olímpico, en 400 y 800 metros; tampoco otro ser humano ha llegado tan alto como Javier Sotomayor, y está por ver si alguna nación pueda escribir la rica historia de las espectaculares Morenas del Caribe del voleibol cubano.
«Los desafíos, en cambio, son los mismos que enfrenta toda la sociedad. Cuando te hablaba del compromiso con el pueblo es estar a su altura, con su resistencia, su creatividad, su valentía para vencer cualquier dificultad por dura que sea.
«El deporte vive hoy los mismos problemas de la sociedad, con el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, y ahora con el cerco energético estadounidense con que se pretende ahogar al país.
«Hemos tenido que tomar medidas, como las de aplazar el calendario nacional, prescindir de eventos internacionales en Cuba, como la ventana clasificatoria de la FIBA rumbo al campeonato mundial de baloncesto, que se iba a celebrar el próximo 27 de febrero y el 2 de marzo en La Habana, ante Panamá y Uruguay, respectivamente.
«Modificamos la Serie Nacional de Béisbol en su etapa más emotiva, la postemporada. Sin embargo, tuvimos pelota, se llenaron los estadios, el pueblo disfrutó de sus ídolos, de su patrimonio cultural.
«Nos quedamos en la Escuelas de Formación de Atletas de Alto Rendimiento solo con los involucrados en las preselecciones de los venideros 25tos. Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Santo Domingo 2026, lo cual daña el proceso de puesta en forma, al no tener al grupo completo de las matrículas de cada disciplina».
—Ciertamente han tenido que reajustarse...
—Sí, pero no hemos renunciado a llegar con el encargo social del Inder a las comunidades, empoderando a la base, es decir, al municipio. Ayer concluyeron las Olimpiadas de Deportes para Todos, cuyos escenarios principales fueron los barrios y sus gentes, y los organizadores, jefes de equipo y árbitros, fue la fuerza técnica capacitada y con alto nivel profesional que trabaja en ese eslabón más importante de la sociedad.
«Y, por supuesto, no hemos renunciado a competir dignamente y por la victoria en las más exigentes convocatorias deportivas. A Santo Domingo 2026 iremos con los principales exponentes de nuestro deporte, como siempre ha sido.
«Está claro que cada vez se hace más difícil ocupar relevantes puestos en lides foráneas, y eso no cambiará de un día para otro; pero tampoco renunciamos a aspirar a los principales escaños en ellas.
«Por su parte, la fortaleza que nos distingue pasa por sostener el mismo compromiso de hace 65 años. Fidel dijo en el primer mes de la Revolución, que venimos decididos a impulsar el deporte; hoy estamos decididos a seguir impulsándolo, con bloqueo o sin él, con cerco energético o sin él. Y no hay mayor fortaleza que la que nos inspira el pueblo, el que lucha todos los días y va al estadio».
—Si de prioridades para el Inder se trata ¿cuáles resumiría como las más relevantes?
—Nada hay más importante que seguir con las misiones fundamentales del organismo: promover salud; contribuir a la formación integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, con la clase de educación física; la de generar recreación en la comunidad, y la de entretener al pueblo con espectáculos deportivos que cubran sus expectativas; y al propio tiempo esforzarnos aún más por mantenernos en la élite deportiva del mundo, pese a las dificultades.
—Mucho se habla del trabajo en la base y la labor comunitaria que permita un mejor desarrollo y captación de talentos. Pero, ¿cómo sostener ese principio en los momentos actuales que vive el país?
—Empoderando al municipio, a cada trabajador del Inder en esa instancia, que es la más importante de la sociedad. En consecuencia, el entrenador, el profesor y las instalaciones han de ser también los más importantes de nuestro sistema. Allí comienza todo el proceso, allí nace la medalla.
«Cualquier desviación de ese embrión, entiéndase combinado deportivo, escuelas, las actividades recreativas en los barrios, tendríamos después lo que los médicos llaman una malformación congénita.

Las espectaculares Morenas del Caribe son un símbolo dentro del deporte cubano. Foto: Archivo de JR
«En el municipio no necesitamos de traslados, de hospedaje o de grandes esfuerzos en infraestructura. En él las competencias pueden tener un mayor calendario y un número más amplio de participación. Si no somos fuertes en ese escalón, no podríamos serlo ni a nivel nacional y mucho menos internacional».
—En los últimos tiempos ha habido una evolución significativa en el crecimiento de atletas contratados en el exterior. Ya se cuenta, además, con una nueva Ley del Deporte. ¿Qué caminos debe seguir abriendo el Sistema Deportivo Cubano en la ruta de recuperar los puestos cimeros de antaño a todos los niveles competitivos?
—Deberá seguir la ruta de un robusto movimiento nacional, en el cual se forme nuestra cantera. Hablamos de la EIDE, la ESPA que estamos recuperando para perfeccionar al atleta en edad juvenil. Es decir, somos responsables de la formación de ese talento en el orden técnico-táctico.
«Por supuesto, en aras de incrementar su nivel competitivo, la contratación en el exterior tributa al desarrollo de nuestros atletas, y también a su beneficio económico. Lo que sí no podemos es dejar su formación en manos de una entidad extranjera; entre otras cosas, porque si no le ven las aptitudes y actitudes que fortalecemos en nuestras escuelas, no sería del interés de esas ligas foráneas.
«Para recuperar esos puestos cimeros nos enfocamos en una combinación de factores que se dan en el entramado formativo del deportista, que es por excelencia un proceso pedagógico, del cual, repito, somos responsables».
—Desde septiembre pasado fue retomada, con mucho esfuerzo, la ESPA nacional, eslabón indispensable que dio resultados en épocas doradas...
—Estamos en la etapa inicial de esa recuperación que demanda un grupo de recursos, con el objetivo de tener una escuela con todos los requerimientos que lleva el perfeccionamiento en esas edades. Recordemos que se trata de atletas en edad juvenil, antesala de lo que consideramos la etapa de maduración deportiva.
«Las perspectivas son contar con una escuela de alto rendimiento que dé respuesta a exigencias cada vez mayores. Hoy en el mundo hay torneos sub-17, sub-18, sub-20, Juegos Olímpicos de la Juventud, que este año se celebrarán en Dakar, Senegal.
«Las perspectivas pasan por dar una respuesta a esas demandas, en un proceso de formación que tenga alto rigor científico, con los entrenadores idóneos para trabajar con ese grupo etario que está lleno de aspiraciones que debemos encauzar».
—Decía el Comandante en Jefe que «el deporte es un derecho del pueblo». ¿Cómo seguir impulsando hoy esa idea, 65 años después del nacimiento del Inder, y en medio de tantos desafíos?
—Con inteligencia y con el mismo compromiso del primer día. El pensamiento de Fidel, su idea del deporte se asienta en su concepto de la participación. Su proyecto deportivo en Revolución fue inseparable de su visión estratégica. Convirtió al deporte en patrimonio del pueblo, en símbolo de dignidad y resistencia frente a las adversidades.
«Él dijo “que cuando cada muchacho encuentre en la ciudad, en el pueblo, en el barrio, un lugar apropiado para desarrollar sus condiciones físicas y dedicarse por entero a la práctica del deporte de su preferencia, habremos visto satisfecho el deseo de todos los que hemos hecho esta Revolución”. Ese espíritu es el que hemos llevado a las tomas deportivas Siempre Joven que se organizan en la comunidad en coordinación con la Unión de Jóvenes Comunistas.
«Y es la concepción que ha marcado el desarrollo del Sistema Deportivo Cubano, por lo que no habrá desafío que impida que la sigamos impulsando.
«Cuando hablamos del deporte revolucionario y de la Revolución en el deporte, con gran orgullo contamos cada medalla que lleva detrás el esfuerzo de todo un sistema, de todo un pueblo, de todo un país que apoya y reconoce al deporte como uno de sus más altos paradigmas».
