Acuse de recibo
El pasado 8 de febrero, y desde la ciudad de Santiago de Cuba, Maura Stivens Bicet, quien excede los 70 años, contó en estas páginas que a raíz del paso del huracán Melissa por allí a fines de octubre de 2025 un árbol inmenso cayó sobre el muro de la terraza de su casa y causó el desplazamiento de un poste telefónico que estaba al lado. Y, aun así, no se afectó su servicio telefónico.
El 29 de noviembre fue a su cuadra una brigada de poda de refuerzo de linieros de Etecsa. Su misión era podar el árbol para enderezar el poste. Lo hicieron. Y debían interrumpir el servicio telefónico de varias casas, incluida la suya. Ella preguntó por la reconexión y el jefe de brigada le dijo que el lunes sin falta iría otra brigada a restablecerle el servicio.
Al pasar diez días sin que fueran, lo reportaron. Tres días después fue un carro. Y al preguntarles, revisaron un listado que tenían y no estaba incluida Maura. Reconectaron otras viviendas excepto la suya. Eso sucedió dos veces más. Llamó al 118 y emitió la queja. Irían en el plazo de 72 horas. No fueron.
Su hijo fue a la Gerencia de Etecsa, en Aguilera esquina a Carnicería. Allí dijeron que no tenían personal de atención al cliente. Debía ir a la oficina comercial de Callejón del Carmen y San Félix. Lo hizo dos veces, y nunca nadie pudo atenderlo. Fue una vez más a la Gerencia, donde lo remitieron con el funcionario Carlos García. Al entrevistarse con él, el 2 de febrero, le indicó que inmediatamente orientaría que fueran a visitarlo. El 6 de febrero seguía Maura esperando.
«Vivo con mi hija que es abogada y madre de tres niñas pequeñas, decía. Sufro de episodios de isquemias transitorias. Me encuentro totalmente incomunicada. El pasado miércoles 4 sufrí uno de estos episodios. Mi nieta mayor, de ocho años, que estaba en la casa sola conmigo, tuvo que bajar a pedir auxilio a la vecina porque
no tenía cómo llamar por teléfono a nadie.
«¿Qué es necesario para que me reconecten un servicio que la propia Etecsa fue la que retiró? ¿Por qué tengo que esperar tanto cuando ellos mismos me causaron el daño? Es indignante que, como no puedo pagar para que me reconecten, aunque sea desagradable decirlo, tenga que estar pasando por esta situación tan penosa y desesperante», concluía.
Al respecto, el 8 de marzo, y a tiempo con los 30 días de plazo como máximo que dispone la Ley, llegó a nuestra Redacción la respuesta de Laura Castillo Carballido, directora de Protección al Consumidor y Atención a la Población de Etecsa, quien señala que, tal como expresa Maura, luego de podarse el árbol y repararse el poste telefónico, el servicio quedó interrumpido. Se verificó que el par telefónico estaba defectuoso, el cual se soporta sobre una red de telecomunicaciones que presenta años de explotación y que provoca interrupciones, aun cuando el servicio haya estado funcionando sin dificultad hasta ese momento.
Precisa que el servicio fue reparado en el mes de febrero, tras la intervención de la brigada especializada y se hicieron además los ajustes correspondientes por días sin servicio. Especialistas y directivos de la empresa en el territorio contactaron con Maura y sus familiares, y le explicaron las causas de la demora en el restablecimiento del servicio, así como los trabajos que fueron necesarios acometer para solucionar la interrupción. Y quedaron agradecidos.
Reconozco la respuesta, la solución del caso y la explicación a la cliente posteriormente a la publicación aquí del caso, pero evidentemente esa familia se desgastó durante unos dos meses, de promesa en promesa que no se cumplía. Y faltaron la comunicación y el seguimiento a tiempo, como sí se cumplió todo al final, en menos de un mes.
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