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Fue maravilloso descubrir a Cuba y a su gente

La delegación de México a la 30ma. Feria Internacional del Libro de La Habana 2022 representa los ritmos y tradiciones de todas las regiones del país, comento Mariana Aymerich Ordóñez, organizadora del programa artístico

 

Autor:

Juan Manuel Montoto Pascual

Durante su estancia en la 30ma. Feria Internacional del Libro de La Habana 2022, la mexicana Mariana Aymerich Ordóñez, directora del Festival Internacional Cervantino y Circuitos Culturales, y además organizadora del programa artístico de la delegación de México para este evento literario conversó con Juventud Rebelde sobre la presentación de su delegación en la capital cubana.

Según Aymerich Ordóñez «la delegación es un despliegue de grupos artísticos muy importantes para México; son muy tradicionales, de mucha trayectoria, y con ellos quisimos traer un poco más de identidad de México para Cuba. Nuestros pueblos han sido hermanos durante muchos años y esta alianza se ha formado desde hace ya un par de años, cuando Cuba fue el país invitado de honor al Festival Cervantino.

«Y ahora que estamos nosotros de país invitado de honor por segunda vez a la Feria Internacional del Libro de La Habana es una oportunidad única para seguir compartiendo con ustedes ese cachito de México que ustedes tanto quieren, y se siente en la forma en que nos han recibido, y ver la expectativa que hay entre el público cubano para con los artistas mexicanos.

«Hubiéramos querido que esta delegación fuera más grande, pero traemos de todos los ritmos, de todas las regiones del país, con esta tradición tan rica de los dos pueblos, con mucho color, sabor y ritmo. Vienen el son, el jarocho; vienen los decimeros con los Leones de la selva Xichú y Guillermo Velázquez… El primer día en la Gala de México del Teatro Nacional de Cuba tuvimos la actuación del Ballet Folklórico de Amalia Hernández de México, con un abanico de todo lo que significa México, todas las regiones, y fue una muestra muy rica.

«También asiste a este encuentro Vivir Quintana, que es una cantante de Coahuila, al norte de nuestro país, que habla mucho de las luchas sociales, de los derechos de género y de lo que es ser mujer en nuestros países. Es una compositora extraordinaria que tiene ahorita mucha fuerza, y ella sola llena el escenario de una manera increíble.

Además de la cantante Eugenia León, que va a estar en la clausura de esta 30ma. Feria Internacional del Libro de La Habana, en la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba. Es una de las cantantes más consolidadas de nuestro país y tiene un cariño muy especial por Cuba y más ahora que tenemos esta alianza para que el bolero sea patrimonio inmaterial de la Humanidad, por la Unesco. Creo que esto que hemos traído es un cachito de lo que compartimos ambos países y nos llena de emoción, nos llena de orgullo poder estar aquí, y la verdad es que nos sentimos como en casa… nos han tratado tan bien, con una generosidad del pueblo cubano que es indescriptible».

—¿Cuantos grupos de artes escénicas vienen a esta Feria del Libro de La Habana?

Vienen dos grupos de teatro, uno llamado La Rendija, con la obra Divino Narciso, de Sor Juana Inés de la Cruz, que es una compañía de teatro de Yucatán —muy cerquita, aquí cruzandito el mar, allí está Yucatán—; es contemporánea digamos para su época, quisimos traer algo de esta autora a Cuba y las actrices de esta agrupación son yucatecas, son mayas de corazón; es una manera de traer un poco la diversidad de nuestro país.

«Y también viene la Compañía Nacional de Teatro con la obra DeSazon. Espero que el público cubano pueda acompañar estas actividades de México, además de todas las obras literarias y los escritores que están ahora.

DeSazon es una obra que nos las estaban pidiendo mucho aquí en La Habana. Julieta Egurrola es una actriz que conoce mucho a los cubanos, y hoy no es fácil trasladar grandes obras con las grandes escenografías; entonces esta puesta en escena, que es muy sencilla, ya que son tres sillas y tres actrices que hablan mucho; es de Víctor Hugo Rascón Banda, que ha sido tan contemporáneo a pesar de ya no estar con nosotros. Eso era lo que buscábamos, que fuera algo sencillo. Tenemos todavía la crisis de la COVID-19, los vuelos no son tan seguidos, pero tenemos que seguir con las actividades y es muy complejo pensar en otras obras con más escenografía y más elaboradas».

—Sobre el Festival Cervantino, en el que Cuba fue invitado de honor, y que usted lleva varios años trabajando en él, ¿qué nos pudiera decir?

—El pueblo cubano siempre ha estado presente de una u otra manera en la cultura mexicana, y me acuerdo de mis inicios en la gestión cultural, la primera vez que me tocó trabajar por ejemplo con Buena Vista Social Club, que fue hace más de 25 años, en el Palacio de Bellas Artes, con Omara, con Compay Segundo, y hemos tenido la oportunidad de conocer mucho de la cultura cubana a través de la música; creo que es algo que nos une especialmente en el Cervantino, pues no recuerdo un año o en alguna edición donde haya faltado algo de la cultura cubana, en el Festival y en todos los escenarios de México. La verdad no es algo exclusivo del Cervantino: la música o las expresiones artísticas del pueblo cubano están presentes lo mismo allí que en el Palacio de Bellas Artes y en los salones de baile que tenemos en México.

«También hay mucho de esta música, de esta cultura, de este son, de este bolero que tanto nos une y que no es extraño para nosotros, lo que pasa ahora, después de estos dos años que pasaron de pandemia, fue muy difícil, pero con la generosidad de los artistas cubanos pudimos hacer un festival virtual con Cuba como país invitado de honor en 2020 y el año pasado tuvimos este despliegue de más de cien artistas cubanos que nos regalaron también un cachito de su cultura y de esas ganas que teníamos ya de vernos con un festival muy festivo, lleno de color y de sabor.

«Conocimos un poquito más en la Casa Cuba, de su literatura, de su fotografía, y la verdad que fue un privilegio tener a Cuba como país invitado de honor en este regreso a los escenario en México. Fuimos el primer festival que se llevó a cabo de artes escénicas en nuestro país y había una expectativa muy grande, y creo que cubrimos o traspasamos esa expectativa; el público está feliz, el público colaboró impresionantemente con todas las medidas de salud y de seguridad; fue muy rico tener a Cuba, fue un honor y un placer atenderlos por allá».

—¿Cómo Mariana Aymerich Ordóñez llega al mundo artístico?

—Hace muchos años, yo tenía 18 y no sabía qué hacer con mi vida, y entré a trabajar a la tienda de colección Bellas Artes, en el Palacio de Bellas Artes, a vender lo que había ahí en la tienda de los suvenires, y un buen día resulta que me invitaron a colaborar en la Filarmónica de Nueva York, que venía a actuar al Palacio de… y me dije qué voy a hacer, me dijeron ayúdanos a coordinar los ensayos, las conferencias de prensa, a estar llevando los músicos de un lado para otro… Me salió interesante y entré; me gustó el backstage, me gustó estar tras bambalinas, que muchas veces no conocemos, el aeropuerto, la carga, en fin… Y al siguiente mes vino la Filarmónica de Israel, y allí estaba yo.

«Y así pasaron los años, y me fui metiendo más en la gestión, en el mundo cultural del país; aprendí muchísimo, conocí a la comunidad artística más importante de México, pues estando en el corazón de ese lugar maravilloso que es el Palacio de Bellas Artes y después como complemento de esta experiencia, pues será el Cervantino, y el que era mi jefe me dijo: tienes que ser anfitriona del Festival, para que veas lo que es ir de gira y estar con los artistas. Le hice caso y me fui a tocar la puerta de este evento; entré como anfitriona y allí empezó un poco mi historia de amor con el Cervantino. Fui anfitriona muchos años; después fui directora de relaciones públicas y la vida me llevó a España, a probar suerte con otros festivales de otras compañías y estuve como comisionada en varios festivales del país y del mundo para hacer esta labor de gestión cultural y allí me formé.

«Después entré a estudiar en la Universidad, pero mi corazón estaba siempre detrás de los escenarios coordinando todo esto, y cuándo ves los resultados siempre pienso que no me equivoqué.

«La terminación de la gala de México en el Teatro Nacional de Cuba fue espectacular, porque la gente estaba muy contenta, los bailarines estaban felices y los niños de La Palabra Originaria estaban impresionados de haber cruzado el charco y venir a la Isla, y presentar un poco de su trabajo aquí, pues ese resultado es el que llevas en el corazón, y fue muy gratificante».

-En estos momentos en que las relaciones entre Cuba y México están en buen momento, gracias a la dedicación del presidente Andrés Manuel López Obrador ¿qué usted nos puede decir?

—Creo que ha sido una oportunidad maravillosa para que el pueblo de México conozca más de la historia de Cuba, que es tan rica. Yo no había venido a La Habana, hasta hace dos años en que tuve la oportunidad de venir con la Secretaria de Cultura y hacer la invitación oficial a Cuba al Cervantino y fue maravilloso descubrir este país, la Isla, a su gente… ver cómo disfrutan la vida, cómo se las arreglan a pesar de todos los pesares; estar disfrutando de esta vida, viviéndola, y la verdad que fue una experiencia muy enriquecedora, aprendí muchísimo, y lo valoré muchísimo también; quiero que venga mi hija, en el próximo viaje mi objetivo es traerla.

«Porque de verdad es aplaudible; es muy gratificante para el alma ver cómo ustedes disfrutan el día a día la vida, sin preocuparse por cosas que pasan allá fuera… Es una lección de vida, regresas a México con otra visión completamente diferente.

«Y ahora que viene a Cuba nuestro Presidente, creo que se afianza mucho más la relación; la enseñanza más rica es aprender a conocerlos más a ustedes ¿no?, y a conocernos también como pueblo. Creo que los mexicanos tenemos mucho que aprender del pueblo cubano, y es muy lindo ver su generosidad, su trato, su sonrisa, que aunque traigamos la mascarilla, la sonrisa con los ojos y todo lo que se tenga que expresar con la mirada es impresionante; de verdad que toca el alma y uno regresa México con otro concepto, con otro mundo». 

Ballet Folklórico de Amalia Hernández de México.Foto: Tomada de la página web del Ballet Folklórico. 

Compañia de teatro La Rendija, con la obra Divino Narciso, de Sor Juana Inés de la Cruz.Foto: Tomada de la página web de la Compañía.

La destacada cantante de México Eugenia León, se presentará en La Habana.Foto Karen Espinosa.

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