El asunto de la renovación del 7 brasileño mantiene en vilo a toda la afición madridista. Autor: La Marca Publicado: 04/08/2026 | 02:50 pm
Como buen culebrón salido de la factoría O Globo, el de Vinicius Jr. lleva ya varios capítulos sin desenlace. El brasileño, que llegó al Real Madrid siendo un adolescente de diadema y sonrisa perpetua, se ha convertido en el protagonista de una telenovela que mantiene en vilo a dos continentes. Su contrato expira en junio de 2027, y el reloj no se detiene. Desde enero de 2025, las conversaciones para ampliar su vínculo navegan en aguas turbulentas, con el salario como escollo principal. El jugador pide una cifra en torno a los 20 millones netos por temporada; el club, fiel a su política de no romper su estructura salarial, se mantiene firme. Y mientras tanto, el Arsenal, como un lobo al acecho, espera que la presa se desgaste.
La temporada pasada, Vinicius firmó números de superestrella: 22 goles y nueve asistencias en 53 partidos, 16 de esos tantos en La Liga. Es el heredero del mítico dorsal 7, el hombre que ya ha levantado dos Champions League y que, a sus 26 años, se ha ganado el derecho a ser considerado uno de los mejores del mundo. Pero el fútbol es caprichoso, y la llegada de Kylian Mbappé ha difuminado su protagonismo ofensivo. Ya no es el único rey de la delantera blanca. Ya no es el indiscutible. Y en ese resquicio de incertidumbre, el Arsenal ha plantado su bandera.
Mikel Arteta, enamorado de la idea de fichar al brasileño, ha liderado personalmente el asedio. Los Gunners, campeones de la Premier League, han transmitido a Vinicius que sería el centro absoluto de su proyecto, el hombre alrededor del cual giraría todo. El club londinense estaría dispuesto a romper su propia historia para traerlo, superando los 105 millones que pagaron por Declan Rice. Se habla de una oferta cercana a los 150 millones de euros, aunque el Madrid pediría 196 millones de dólares. Y mientras los rumores crecen, el agente del jugador alimenta el culebrón con viajes sugerentes a Londres.
Pero la novela tiene un giro inesperado: José Mourinho, el nuevo entrenador del Real Madrid, ya ha hablado con Vinicius. El portugués, que conoce bien los egos y las estrellas, le ha pedido que sea como siempre ha sido: «feliz, alegre y jugando a su fútbol». Y el jugador, pese a todo, asegura sentirse en el momento más especial de su carrera, con la confianza plena de un Ancelotti que le dio libertad vistiendo la camiseta de la verdeamarelha y de un Mourinho que ahora le pide lo mismo. Su prioridad, insisten las fuentes cercanas, sigue siendo renovar con el Madrid. Pero el tiempo apremia: si no hay acuerdo este mes, el club blanco podría abrirle la puerta de salida para no perderlo gratis en 2027.
Así que ahí estamos, expectantes, viendo cómo se escribe el próximo capítulo. El Madrid y Vinicius tienen una cita en las próximas 48 horas para discutir la última oferta. El Arsenal espera, con el chequera en la mano. Y el aficionado, ese espectador fiel de esta novela de verano, solo puede preguntarse si el final será el del héroe que se queda en casa o el del protagonista que cruza el mar para buscar un nuevo reino. Porque en el fútbol, como en las buenas historias, nunca se sabe qué página vendrá después.
