Se reactivó la navegación en el estrecho de Ormuz según la ruta marcada por Irán. Autor: Tomada de Inspecnet Publicado: 29/06/2026 | 10:28 pm
Donald Trump quiere aparecer como «el duro» de la película de la guerra con Irán, pero cada vez que lo intenta fracasa, como ocurrió en la función del fin de semana.
En otro gesto de guapería de cowboy, el mandatario ordenó a un barco petrolero cruzar el Estrecho de Ormuz por una ruta diferente a la marcada por Teherán... y la orden de marcha atrás de la Guardia Revolucionaria Islámica llegó con sonoros cañonazos.
Washington quiso intimidar con otra andanada de ataques y de nuevo la respuesta iraní no se hizo esperar.
Irán atacó el domingo la base naval de la Quinta Flota de EE. UU. en el Reino de Bahréin y otra importante base estratégica en Kuwait, en una espiral de violencia que amenazó con interrumpir las conversaciones técnicas y políticas que se desarrollan en un cumplimiento de lo establecido en un Acuerdo de Entendimiento para poner fin a la guerra.
Los intentos por reabrir el estrecho de Ormuz sin la supervisión de Irán han provocado varios días de enfrentamientos. Un organismo marítimo multinacional supervisado por la Armada de Estados Unidos anunció el sábado que ampliará una ruta cerca de Omán para el tráfico de entrada y salida.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reiteró el domingo su afirmación de que Teherán debe gobernar el estrecho del Golfo Pérsico, por donde en su día transitaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo.
«Cualquier intento de establecer acuerdos nuevos o separados de los que actualmente lleva a cabo la República Islámica de Irán solo provocará más complicaciones, retrasará la reapertura del estrecho de Ormuz y aumentará el nivel de tensión», dijo Araghchi.
El estrecho ha sido considerado durante mucho tiempo una vía marítima internacional a pesar de estar ubicado en aguas territoriales de Irán y Omán. En los últimos días, Irán ha atacado en dos ocasiones a embarcaciones que transitaban por una ruta cercana a la costa omaní.
Pakistán, un mediador clave, anunció que las conversaciones entre Washington y Teherán sobre los términos de su acuerdo provisional se reanudarán este martes. También el gobierno de Trump declaró el domingo que no se ha cancelado nada y que las conversaciones técnicas seguirán su curso en los próximos días.
Las conversaciones incluyen acuerdos en torno al estrecho, el levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes y de las sanciones, y el futuro de las reservas de uranio altamente enriquecido de la nación persa.
Ambas partes disponen de 60 días para ultimar los detalles, a partir de la firma del memorando de entendimiento, a principios de junio, por los presidentes Donald Trump y Masoud Pezeshkian.
La persistencia del conflicto en el Líbano también amenaza el acuerdo, que estipula que los combates deben cesar en todos los frentes antes de que se puedan debatir ciertas cuestiones.
En una publicación en redes sociales, Trump afirmó que Estados Unidos había «atacado nuevamente depósitos de misiles y drones iraníes, así como emplazamientos de radares costeros, por violar el Acuerdo de Alto el Fuego».
El Comando Central alegó que atacó posiciones militares iraníes en respuesta a un ataque al petrolero Kiku, con bandera panameña, que transportaba petróleo crudo para la empresa energética estatal de Qatar, también un negociador clave entre Irán y Estados Unidos.
Todo indica que Trump lo utilizó de señuelo para poner a prueba o desafiar a Irán, al tiempo que ofrecía una imagen de mandante en el Golfo ante la opinión pública de Estados Unidos, que en su mayoría desaprueba el manejo de esa guerra por el republicano.
Según los sitios web de seguimiento de buques, el Kiku zarpó de un yacimiento petrolífero catarí en medio del Golfo Pérsico a principios de semana y se dirigía a un puerto de los Emiratos Árabes Unidos situado en el Golfo de Omán, justo al otro lado del Estrecho de Ormuz.
Al parecer, intentaba utilizar un derrotero establecido cerca de la costa de Omán, que sirve como alternativa a la ruta sancionada por Irán y que atraviesa sus propias aguas.
Teherán anunció el lunes que «Una delegación de expertos de la República Islámica de Irán viajará a Doha a finales de esta semana» para debatir la aplicación de las cláusulas del memorándum, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei.
«Todavía no hemos entrado en la fase de negociación de un acuerdo final», dijo, y señaló que «en los próximos días no tendremos ninguna reunión de negociación con la parte estadounidense a ningún nivel».
La nueva confrontación político-diplomática entre Washington y Teherán se desarrolla sobre un mar de tensiones, poblado de naves de guerra, en un entorno explosivo, que mantiene en vilo al mercado energético mundial.
