Cierre de Ormuz podría costar millardos de dólares a la economía global. Autor: AP Publicado: 29/04/2026 | 12:15 pm
WASHINGTON Y TEL AVIV, agosto 18.— Luego de ir y volver sobre sus declaraciones como acostumbra —esta vez en torno a la aseveración de que seguía conversando con Irán—, el presidente Donald Trump ha aceptado firmemente este martes que no sostiene negociaciones con la nación persa ni tiene planificado hacerlo.
El reconocimiento no es otro más en la larga lista de afirmaciones y desmentidos con que el mandatario de Estados Unidos suele «hacer política», porque la declaración tiene lugar cuando ha concluido formalmente el violado plazo de 60 días de alto el fuego suscrito por las partes, y la situación subraya la obviedad de la derrota de Washington en su agresión a Irán, tras los malos pasos del premier sionista, Benjamin Netanyahu.
Aunque el Jefe de la Casa Blanca ha dicho este miércoles que Ormuz «es territorio estadounidense» y prometió una andanada de nuevas sanciones contra Irán, el estrecho sigue cerrado por Teherán y, junto al precio del petróleo, que ha descendido a poco más de 90 dólares el barril pero se mantiene alto, constituyen secuelas económicas de una injustificada guerra contra Irán que siguen pesando sobre el resto del mundo.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Ghalibaf, declaró este martes que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que se eliminen las sanciones y el embargo petrolero impuesto por Washington y destacó la disposición de su país a infligir «una derrota aún más severa» a cualquier entidad que persista en sus agresiones o amenazas.
Irán «nunca transigirá con la sangre del líder mártir y de los mártires del país», dijo en alusión a los asesinatos del ayatolla Ali Jamenei y otros altos cargos iraníes.
Sus palabras fueron confirmadas por el subcomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general de división Mostafa Izadi, quien aseguró que «el enemigo» no logró destruir las capacidades de defensa ni la industria nuclear de Irán, reportó Al Mayadeen.
Durante una conferencia, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Aragchi, reveló que fue su país el que se negó a un alto al fuego y continuó la guerra hasta llegar a un punto en el que Estados Unidos aceptó detener la escalada y negociar bajo los términos de la República Islámica.
«Quienes pretendían imponer la rendición incondicional a Irán suplicaron negociaciones poco después de que comenzara la guerra», aseguró.
Incómodo por las negociaciones que Irán sostiene, sin embargo, con Omán en torno a la reapertura del paso de os barcos por Ormuz, Trump amenazó el lunes con bombardear sin piedad al Sultanato si ese país se atraviesa.
«Si Omán se interpone en nuestro camino, los bombardearemos al carajo», manifestó el mandatario a Fox News.
