El portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque ingresaron a finales de enero a aguas de Medio Oriente para reforzar la presencia militar de Estados Unidos en la región. Autor: Tomado de Internet Publicado: 16/02/2026 | 04:24 pm
GINEBRA, febrero 16.— El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, se reunió este lunes con Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), para mantener conversaciones técnicas sobre la cuestión nuclear de Teherán.
La reunión se celebró antes de las negociaciones nucleares indirectas entre Irán y Estados Unidos previstas para el martes en la ciudad suiza, según un comunicado emitido por la Cancillería iraní.
Durante la reunión, ambas partes intercambiaron opiniones sobre determinadas cuestiones técnicas relacionadas con la cooperación entre Irán y el OIEA en el marco de las obligaciones de salvaguardias de Teherán y a la luz de una ley aprobada por el Parlamento iraní en junio del año pasado para suspender las colaboraciones bilaterales, dijo el comunicado, y añadió que la parte iraní presentó sus puntos de vista técnicos en relación con las conversaciones nucleares indirectas con Estados Unidos, reportó Xinhuá.
Tras la reunión, Grossi afirmó en una publicación en la red social X que ambas partes mantuvieron «profundas discusiones técnicas» en preparación para las «importantes» negociaciones del martes.
Por su parte, Araghchi escribió en X que también se reunirá con el ministro de Exteriores de Omán, Sayyid Badr bin Hamad Al Busaidi, antes de las conversaciones indirectas del martes.
«Estoy en Ginebra con ideas reales para alcanzar un acuerdo justo y equitativo. Lo que no está sobre la mesa: la sumisión ante las amenazas», afirmó Araghchi.
Las delegaciones iraní y estadounidense, encabezadas respectivamente por Araghchi y Steve Witkoff, enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebraron una primera ronda de conversaciones en Mascate, Omán, el 6 de febrero. Según informan los medios de comunicación estadounidenses, Witkoff volverá a encabezar la delegación del país norteamericano en Ginebra.
Entretanto, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó que los cazas estadounidenses están preparados para despegar desde el portaaviones USS Abraham Lincoln desplegado en aguas internacionales en Oriente Medio.
«Los EA-18G Growlers del escuadrón de ataque electrónico 133 y los F-35C Lightning II del escuadrón de cazas de la Infantería de Marina 314 se preparan para el despegue en la cubierta del USS Abraham Lincoln (CVN 72)», reza el comunicado. El organismo destacó que los aviones realizan operaciones de vuelo las 24 horas «para garantizar la seguridad regional».
La agencia Reuters, citando a dos funcionarios estadounidenses, informó previamente que el Ejército se está preparando para la posibilidad de llevar a cabo operaciones militares de varias semanas contra Irán, en caso de que el presidente Donald Trump ordene un ataque.
En medio de las tensiones, también se llevan a cabo ejercicios militares combinados de las Fuerzas Armadas de Irán, centrados en la Armada en el estrecho de Ormuz.
La agencia iraní Fars difundió este lunes imágenes de las maniobras combinados entre ellas se muestra cómo un misil iraní destruye un buque en el marco de las maniobras.
El eje central del simulacro es la respuesta decisiva e integral de las fuerzas operativas de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) a los complots contra la seguridad en el ámbito marítimo, según comunicaron este lunes medios locales.
Durante los ejercicios, se planea examinar la preparación de las unidades operativas de la Armada, revisar los planes de seguridad y los escenarios de la acción contramilitar de los CGRI ante posibles amenazas bélicas y de seguridad en la región y aprovechar las ventajas geopolíticas en los golfos Pérsico y de Omán, señaló RT.
A comienzos de enero se produjo una escalada entre Washington y Teherán, tras la amenaza de intervención militar lanzada por el presidente Donald Trump, en un contexto de protestas internas en Irán. Aunque luego las manifestaciones cesaron, EE.UU. mantuvo la presión, redirigiendo su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.
Por su parte, tras su reciente reunión con Trump, el primer ministro israelí Benjamin Nrtanyahu mantiene un fuerte escepticismo, al advertir que cualquier acuerdo con Teherán debe basarse en «desconfiar y verificar siempre», posición que expuso el domingo en Jerusalén.
Netanyahu fijo qué condiciones consideraría aceptables para un nuevo acuerdo con Irán, que debería incluir «varios componentes», entre ellos que debe salir de Irán todo el material enriquecido, que no haya capacidad de enriquecimiento al «desmantelar el equipo y la infraestructura» que permiten enriquecer uranio.
Pretensiones casi imposibles de ceder por parte de Irán, a las que el primer ministro sionista exige una limitación de 300 kilómetros de los misiles balísticos en el marco del Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR, por sus siglas en inglés) y subrayando que «Irán debería atenerse a ella».
Además de acusar a Irán de construir una red «terrorista», subrayó que cualquier acuerdo debe hacerse con «inspecciones reales, sustantivas».
Netanyahu no dijo absolutamente nada de su propio arsenal nuclear.
