Especialistas cubanos afanados en reducir sustancias dañinas al entorno

La Oficina Técnica de Ozono de Cuba se propone reducir este año en un 10 por ciento el consumo de hidroclorofluorocarbonos, por constituir una de las sustancias agotadoras de esa especie de sombrilla que preserva contra las radiaciones nocivas del Sol

Autor:

Juventud Rebelde

LA HABANA, marzo 29.— La Oficina Técnica de Ozono (OTOZ) de Cuba se propone reducir este año en un 10 por ciento el consumo de hidroclorofluorocarbonos (HCFC), por constituir una de las sustancias agotadoras de esa especie de sombrilla que preserva contra las radiaciones nocivas del Sol, informa la AIN.

Una de sus principales iniciativas consiste en crear condiciones para comenzar los cursos sobre buenas prácticas en refrigeración y climatización, en la inmensa mayoría de las provincias del país y en coordinación con el Ministerio de Educación.

Con vistas al próximo inicio de los entrenamientos, ya están equipadas las aulas y preparados los profesores para impartir las clases de una semana de duración, en institutos politécnicos y en las universidades de Cienfuegos Carlos Rafael Rodríguez y de Oriente, respectivamente.

Por lo menos deben capacitarse seis mil ingenieros, técnicos, mecánicos y obreros, incluidos trabajadores por cuenta propia, en clases que servirán para certificar sus conocimientos, comentó a la AIN el Doctor en Ciencias Nelson Espinosa Pena, director de la Oficina Técnica del Ozono (OTOZ).

Explicó que los gases HCFC son usados en calidad de refrigerantes en equipos de aire acondicionado y bombas de calor, pero su utilización debe disminuirse con el propósito de evitar su emisión a la atmósfera, mediante la aplicación de nuevas tecnologías.

Uno de los resultados recientes de la OTOZ fue la abolición del Bromuro de Metilo, en particular en cultivos protegidos como el tabaco; y de los clorofluorocarbonos en la refrigeración doméstica, alcanzado con tanta masividad por los planes que poseen los organismos estatales, según expertos de la institución.

Cuba es signataria del Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono (1985) y del Protocolo de Montreal (1987), relacionado con la eliminación de la producción y el consumo de productos químicos industriales dañinos al medio ambiente.

La capa en cuestión está ubicada en el anillo exterior de la Tierra entre 15 y 50 kilómetros de la estratosfera, y sirve de escudo al planeta contra las emanaciones solares, que dañan el sistema inmunológico, la vista, la piel, y en general la vida de los seres humanos.

El agujero de la capa de ozono llegó a tener en el 2006 una dimensión de unos 30 millones de kilómetros. Autor: Internet

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