Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

El Duende

La tecla del duende

Los amorosos

Los amorosos callan./ El amor es el silencio más fino,/ el más tembloroso, el más insoportable./ Los amorosos buscan,/ los amorosos son los que abandonan, /son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,/ no encuentran, buscan./ Los amorosos andan como locos/ porque están solos, solos, solos,/ entregándose, dándose a cada rato,/ llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos / viven al día, no pueden hacer más, no saben./ Siempre se están yendo,/ siempre, hacia alguna parte./ Esperan,/ no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar./ El amor es la prórroga perpetua,/ siempre el paso siguiente, el otro, el otro./ Los amorosos son los insaciables, / los que siempre —¡que bueno!—han de estar solos./

(...) Los amorosos son locos, sólo locos,/ sin Dios y sin diablo./ Los amorosos salen de sus cuevas/ temblorosos, hambrientos,/ a cazar fantasmas./ Se ríen de las gentes que lo saben todo,/ de las que aman a perpetuidad, verídicamente,/ de las que creen en el amor/ como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,/ a tatuar el humo, a no irse./ Juegan el largo, el triste juego del amor./ (...)/ Dicen que nadie ha de resignarse./ Los amorosos se avergüenzan de toda conformación./ Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,/ la muerte les fermenta detrás de los ojos,/ y ellos caminan, lloran hasta la madrugada/ en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,/ a mujeres que duermen con la mano en el sexo,/ complacidas,/ a arroyos de agua tierna y a cocinas./ Los amorosos se ponen a cantar entre labios/ una canción no aprendida,/ y se van llorando, llorando,/ la hermosa vida. (Jaime Sabines)

Fuego ocurrente

Una guerrilla del entusiasmo teclero llegó el fin de semana último hasta uno de los municipios más occidentales de Cuba: San Juan y Martínez. Dos años de tertulia ocurrente en esa región pinareña resurgieron entre nosotros con vitalidad renovada mientras la casa de Elio Félix —hotel con cinco estrellas de cariño— y la biblioteca municipal, se inundaban de risas, poemas, canciones.

Porque no hay sitio como el de los amigos para reencontrarse y soñar. Sonia, Deysi, Félix, José Antonio, Yanet y otros anfitriones rápidos de abrazos, nos encantaron en una noche de fotos y serenata. La fiesta se extendió hasta la presa San Juan, con caldosa y guateque campesino a cargo de Padilla, poeta nacido en cuna de cantores.

También se hizo sentir el talento de Rodo, Aliesky y Denis. Pero la celebración fue más que doble, pues asistimos a una lluvia de fuegos artificiales tras el desfile en saludo al aniversario 113 de la histórica quema del poblado insurgente, que protagonizaron en 1896 los mambises y demás pobladores. (Reporte de Oscar)

Cienfuegos: primer aniversario

Este domingo, a las 10:00 a.m., en la biblioteca provincial de la Ciudad del Mar se celebrará el primer aniversario de la tertulia teclera.

Graffiti

Ignacio: Si algún día piensas que te quiero mucho, estás equivocado, porque te quiero mucho más de lo que piensas. Puchita

Yelina: Mi mejor canción eres tú; y mi alma es la guitarra con que la tocaré. Leandro

Yidi: Si realmente hay ángeles en el cielo y en verdad nos observan, seguramente lo hacen a través de tus ojos. Lía

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