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Mi mamá tiene la pandemia

La sola sospecha de estar contagiada del A (H1N1) fue suficiente para que una joven madre decidiera aislarse de sus pequeños, sus familiares y vecinos, porque era la mejor forma de protegerlos

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

«Mi mamá tiene la pandemia, por eso no podemos verla» dice Haynak, de diez años. Su pequeña hermana, Haynet, cinco años menor, le rectifica «No es eso, lo que tiene es un catarro muy malo que se nos puede pegar». Lo cierto es que no han podido estar cerca de su mamá hace más de una semana y, aunque muy tristes, han comprendido que es una medida de seguridad para su bienestar.

En la actualidad, la Influenza A (H1N1) es una amenaza ante la cual en nuestro país se han tomado medidas de carácter preventivo para enfrentarla, en todos los niveles. Un conjunto de síntomas que responden, en apariencia, a un estado gripal común, constituye una señal de alarma que apela a acciones sociales y más aún, a la responsabilidad individual.

Por eso cuando Yinet Moure, residente en el municipio capitalino de Playa, apenas durmió la noche del jueves pasado debido a la tos constante, a la cefalea inusual y al fuerte dolor en el pecho y en la zona de los pulmones, no dudó en acudir al médico.

«Conocía del peligro que representa la influenza actualmente, sobre todo para niños y embarazadas, gracias a las visitas que mi médico de familia y mi enfermera hacían durante la semana. Examinaban a mis hijos, los auscultaban y les tomaban la temperatura, para descartar, incluso, la posibilidad de que tuvieran dengue. Me advirtieron que si además de fiebre presentaban dolores articulares o secreción nasal debían asistir rápidamente al policlínico.

Por suerte, ellos están bien

«Esperé todo el día pero al anochecer, además tenía falta de aire, dolor en los párpados, secreción por la nariz y el dolor de cabeza y en la región pulmonar se había agudizado. En otro momento tal vez no hubiera ido pero por lo que ya sabía, no dudé más y fui al policlínico Isidro de Armas, cerca de donde vivo. Allí, en un cubículo de aislamiento me ordenaron un análisis de sangre y una placa de urgencia, que mostró reforzamiento en los pulmones. Es por ello que me aconsejaron permanecer el día siguiente en la casa bajo observación y desde ese instante, alejarme de mis niños».

A pesar de las inhalaciones y de la gran cantidad de líquido que tomó Yinet, según le orientaron, la tos dejó de ser seca, ahora la expectoración le provocaba malestar y el dolor de cabeza persistía. Aunque toda la sintomatología coincidía, en apariencia, con un catarro común, el médico le explicó todo lo relacionado con la influenza A y con otras infecciones respiratorias agudas que se han manifestado; de ahí la necesidad de que se mantuviera en la casa cinco días más, bajo cuidados y observación.

Esta enfermedad puede presentarse de distintas maneras y, en algunos casos, ser más leve. Las características individuales de cada paciente determinan que, en ocasiones, una persona pueda portar el virus y no presentar algunos de sus síntomas, aunque la capacidad de transmisión exista desde un día antes de sentirse mal.

La decisión de efectuar el ingreso domiciliario u hospitalario responde al cuadro clínico que el paciente presente y, sobre todo, a la presencia de algún factor de riesgo, que agrave la situación.

«El médico insistió en la necesidad de reforzar las medidas higiénicas, de alimentarme bien y sobre todo, de no exponer a mis hijos al mínimo contacto conmigo hasta descartar todo peligro. Realmente agradezco toda la atención y las visitas de la doctora de mi consultorio y espero que sea así en todos los municipios, no solamente en Playa.

«A partir de mi experiencia aconsejo acudir al médico de inmediato,  porque lo que normalmente uno hace tal vez no sea suficiente. Además, yo estaba bastante informada y el miedo me llevó a no confiarme ni a automedicarme. La situación desde el punto de vista epidemiológico es preocupante porque son muchas las enfermedades que confluyen ahora. Por eso hay que extremar el cuidado y ser responsables, por nuestro bienestar y el de todo el que nos rodea».

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