En Cuba no existe delincuencia organizada

En nuestro país, la reaparición de casos de corrupción se ha caracterizado por la inexistencia de organización delictiva, reconoció el Vicefiscal General de la República en encuentro internacional sobre ese flagelo, que culmina este viernes

Autores:

José Alejandro Rodríguez
Alina Perera Robbio

«En nuestro país, la reaparición de casos de corrupción se ha localizado principalmente en el sector empresarial y en el nivel de dirección intermedio estatal, caracterizándose por la inexistencia de organización delictiva», afirmó el vicefiscal general de la República, Carlos Raúl Concepción Rangel.

La idea es formulada en contraste con la compra y venta de almas en un bazar planetario, repetitivo y consumidor hasta la náusea. Dispuesto a hacer como el Rey Midas, pero al revés —trocar todo cuanto alcance en podredumbre—, el flagelo de la corrupción no conoce fronteras y solo encontrará límites en aquellos que la voluntad gubernamental y política disponga.

Un paso más en el intento de pensar antídotos, es el V Encuentro Internacional sobre la Sociedad y sus Retos frente a la Corrupción, que desde este miércoles sesiona en el capitalino Palacio de Convenciones y ha propiciado la confluencia de estudiosos llegados desde diversas latitudes.

En el pórtico de la segunda jornada Rangel definió la corrupción como un fenómeno que agrupa un abanico de manifestaciones delictivas, cuya nocividad ha adquirido connotaciones dramáticas a nivel internacional, y entre cuyas características fundamentales, dijo, están los beneficios personales de cualquier naturaleza, las acciones u omisiones con abuso de la posición de poder, y la degradación moral y el perjuicio social como lamentables consecuencias.

En Cuba el mal ha tenido como escenario, según el Vicefiscal General, que el sistema económico, de relaciones monetario-mercantiles, el ordenamiento jurídico y los mecanismos de control estatal establecidos, no estaban preparados para enfrentar las consecuencias y riesgos que significaron la apertura y transformaciones económicas asumidas necesariamente por el Estado cubano ante la caída brusca del mercado externo a inicios de la década de los 90 del siglo pasado.

De ese caldo de cultivo, añadió, no es posible soslayar el brutal y largo bloqueo, ni la negativa de concesión de créditos por parte de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, quienes además exigen el pago por adelantado del valor de productos y mercancías.

Concepción Rangel enunció que «en el ordenamiento legal cubano, la Fiscalía está facultada para realizar investigaciones dirigidas a prevenir, descubrir y enfrentar las manifestaciones de corrupción administrativas, o cuando se adviertan violaciones de la legalidad, realizando verificaciones fiscales».

Entre las infracciones de la legalidad que se han convertido en asidero de la corrupción en el archipiélago, y que han aflorado a partir de las investigaciones realizadas por la Fiscalía, Rangel mencionó las irregularidades en los procesos de contratación, así como la inobservancia de las normas legales establecidas para la evaluación y aprobación de los negocios, lo cual ocasiona daños y perjuicios verdaderamente gravosos para el país.

Igualmente se incluyen en la lista las manipulaciones del sistema contable financiero para encubrir la naturaleza real de las operaciones económicas y comerciales; y los incumplimientos de cronogramas y sobregiros de presupuestos aprobados para la ejecución de inversiones sin la autorización requerida.

Rangel subrayó como algo estratégico para la Fiscalía en la lucha contra la corrupción, estar atentos a las quejas y reclamaciones de los ciudadanos, donde aparezcan denuncias relacionadas con presuntas irregularidades o violaciones de las normas legales.

«En general nos proponemos —enfatizó el Vicefiscal General— que las normas legales se encaminen hacia un sistema normativo capaz de impulsar la sociedad hacia los rumbos deseados; un sistema con un componente político importante, capaz de conducir los intereses de la sociedad con un profundo contenido ético».

Voces de Rusia, Venezuela y México se sumaron este segundo día a otras del país anfitrión para analizar, desde múltiples aristas, la corrupción y los modos de contrarrestarla. Particularmente interesantes resultaron dos talleres desde los cuales sus integrantes compartieron temas alusivos a la lucha internacional contra el negativo fenómeno, así como el papel de la Fiscalía General de la República de Cuba en esa batalla.

Hoy continuarán los debates con expositores nacionales y extranjeros, y tendrá lugar la clausura en horas de la tarde.

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