Las falsedades de Cuballama

Redes tecnológicas clandestinas, procedimientos ilegales cometidos durante años... Juventud Rebelde amplía los elementos que confirman el fraude de esta empresa en Cuba

Autor:

Juventud Rebelde

En octubre de 2014 la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) bloqueó un total de 238 tarjetas SIM prepago contratadas por personas naturales para su uso en el territorio nacional. Su desactivación se debió a que formaban parte de una red telefónica de carácter ilegal, montada en una casa particular del municipio de Guanabacoa, en La Habana.

La red clandestina fue organizada por el ciudadano Ariel Lores Báez para enviar y recibir mensajes de texto y llamadas de voz entre nuestro país y el resto del mundo, obviando las tarifas oficiales vigentes.

El desmontaje de la citada red fue el segundo de su tipo realizado por las autoridades cubanas contra Lores Báez. Entre enero de 2010 y abril de 2011 este ciudadano había operado una red similar para llamadas de voz, en la que empleó líneas de telefonía fija y redes wifi, según consta en los archivos del Departamento Antifraudes de Etecsa, a los que tuvo acceso este diario.

Partes de la red telefónica artesanal montada por Cuballama descubierta en Guanabacoa. Foto: Cortesía del Departamento Antifraudes de Etecsa

El objetivo de Lores Báez, afirma Etecsa, era crear la base que permitiera operar a la empresa Cuballama en nuestro país, a sabiendas de que era un procedimiento ilícito. Esta compañía pertenece a uno de sus amigos personales: Víctor Castro Vaquero, quien funge como su presidente.

Recientemente Cuballama, con sede fiscal en Canadá, ha negado categóricamente tener presencia en Cuba. Pruebas como esta, en poder de Etecsa, y otras que presentamos a continuación, indican lo contrario.

Mentir, jamás

Al publicar Juventud Rebelde el reportaje Cuballama: en la ruta de los fraudes telefónicos, afirmamos que habíamos contactado con la empresa, vía web, para conocer sus impresiones sobre servicios telefónicos que prestan a Cuba, y que no habíamos recibido respuesta alguna.

La investigación realizada por nuestro diario, dada a conocer a la opinión pública en nuestra edición dominical del 20 de noviembre, expone las acusaciones de Etecsa sobre fraudes telefónicos que ocurren en el territorio nacional, en violación de las leyes cubanas, que causan pérdidas a esta empresa por concepto de ingresos dejados de recibir valoradas en unos seis millones de dólares anuales.

El lunes 21 de noviembre Cuballama publicó un comunicado en su blog, donde afirma que sí había respondido a las preguntas de JR, y da fe con capturas de pantalla donde se muestra lo enviado, vía electrónica, como prueba irrefutable de ello. Sin dejar de tomar en cuenta que una captura digital no es prueba definitiva, pues es muy fácil de manipular con las tecnologías actuales, este redactor asegura que jamás recibió en su buzón electrónico dichas respuestas. Supone que se extraviaron en el ciberespacio. No sería la primera vez, ni será la última, en que un correo electrónico no llegue a su destino. Lo que sí nunca hará Juventud Rebelde es mentir a nuestros lectores. A ellos nos debemos. Han sido la razón de ser en estos 51 años de historia.

Empero, las respuestas de Cuballama a nuestras interrogantes, una vez hechas públicas, nos estimularon a volver sobre el tema.

Así, quisimos saber qué tan ciertas son las afirmaciones del presidente de Cuballama, Víctor Castro Vaquero, cuando dice que su empresa no tiene presencia dentro de la Isla y agrega que «no participamos, ni hemos participado de ninguno de los esquemas que el autor describe», en referencia a los hechos expuestos en el reportaje anterior.

Tres antenas satelitales ocultas para la comunicación vía internet, conformaban una de las estructuras fraudulentas de Cuballama. Foto: Departamento Antifraudes de Etecsa

Jorge Mario Sacre, jefe del Departamento Antifraudes de Etecsa, asegura que las declaraciones de Vaquero son totalmente falsas. «Cuballama, a través de personas naturales, ha organizado e implementado estructuras de fraude en el país, que hemos desactivado».

Además de las redes ya descritas, Etecsa facilitó al diario una investigación realizada por la empresa en la que se explica cómo se desarticuló otra similar, que operó entre marzo de 2011 y septiembre de 2012. En ese caso también se detectaron envíos ilegales de SMS desde 23 líneas celulares inscritas como clientes prepago por personas naturales. La red había sido organizada por otros dos amigos del presidente de Cuballama, quienes así lo reconocieron en las investigaciones posteriores, en las que participó el Departamento Antifraudes de Etecsa.

A ello se une que «los bloqueos de líneas detectadas por Etecsa en la comisión de fraudes, coinciden con publicaciones de afectaciones en los servicios en la página web de Cuballama, que se justifica ante sus usuarios “por causas ajenas a nuestra voluntad”», refiere Sacre.

No solo sucede en la web de esta empresa. Hallamos una publicación de la página oficial de Cuballama en Facebook que data del 7 de noviembre de 2014, donde se explica que se restablece el servicio de SMS hacia Cuba, interrumpido por causas ajenas a su voluntad.

Un salto en falso

El presidente de Cuballama afirma en su blog que no existe ninguna legislación o normativa internacional que los obligue a firmar un contrato con un país específico para ofrecer servicios de telecomunicaciones al mismo, por lo que no está obligado a un trato directo con Etecsa. ¿Es ello cierto?

Bery Zas Poppe, abogado y asesor legal de Etecsa, explica que tiene razón en parte. «Si bien Cuballama no está obligada a firmar un contrato con un operador específico y puede hacer llegar sus servicios mediante terceros, todo el tráfico de voz o mensajes de texto debe terminar en las centrales telefónicas de Etecsa, único operador de telecomunicaciones autorizado a brindar el servicio en Cuba», detalla.

La opinión de este Licenciado en Derecho es apoyada por Jorge Mario Sacre. «En esos acuerdos bilaterales se convienen los pagos por tráfico terminado de voz y balance de SMS. Lo que no puede ocurrir jamás es que termine el tráfico en estructuras fraudulentas dentro del país, evadiendo los pagos y violando su marco legal».

—En la entrega anterior de esta investigación explicamos cómo funciona el fraude de pasarela que utiliza Cuballama, a partir de datos proporcionados por el Departamento Antifraudes de Etecsa, ¿puede abundar en ello?

—Cuba recibe el tráfico internacional de llamadas y mensajes de texto a través de dos centrales telefónicas internacionales dentro del país, que se encargan de distribuir el contenido a centrales de tránsito, las cuales lo dirigen luego al usuario final mediante centrales correspondientes, detalla Sacre.

«Al ingresar al país una llamada o mensaje de texto proveniente de un operador con el cual Etecsa tiene un acuerdo firmado, el contenido transita por estos tres niveles. Cuballama viola este proceso. La llamada o mensaje de texto procedente del exterior que usa los servicios de esa empresa no transita por las centrales internacionales de Etecsa.

«Es probable que Cuballama tenga acuerdos con operadores a los que compre paquetes hacia Cuba y gestione SMS, y por tanto use esta via para enrutar las llamadas y mensajes hacia Cuba, concede Sacre. Pero en otras ocasiones dirige el tráfico vía internet directamente a una pasarela que forma parte de una estructura fraudulenta, de esta forma lo introduce directamente a una central local.

«Al pasar por alto la central internacional de Etecsa, la llamada o mensaje de texto se dirige a locales de operación en Cuba, ubicados generalmente en casas particulares, como la descubierta en Guanabacoa. Esta estructura de fraude es detectada por Etecsa dado el comportamiento no usual del tráfico de llamadas y SMS en las líneas fijas o móviles empleadas, que tipifican determinados patrones de fraudes y las llamadas se muestran de tipo nacional, pero en realidad provienen del exterior», apuntó.

«Cuando revisamos el tráfico de las líneas celulares que se detectan con un comportamiento anómalo, se nota que han emitido muchas llamadas o mensajes a clientes nacionales durante largos períodos. Incluso, durante un tiempo, los usuarios de Cuballama en Cuba, cuando respondían a una llamada desde el exterior, el identificador de llamadas les mostraba un abonado cubano».

Este número nacional en el identificador de llamadas, al estar conectado a una red manipulada, puede ser cambiado, esclarece Sacre. «Inicialmente los usuarios recibían llamadas provenientes del extranjero identificadas con números cubanos y lo reportaban a Etecsa, extrañados. El método ha sido refinado. Ahora cambian los números para que parezcan internacionales».

El mismo proceso ocurre con los SMS salientes, agrega Sacre. En las Simbox incautadas por Etecsa —equipos que procesan el tráfico de múltiples líneas celulares al mismo tiempo—, las líneas que contenían habían recibido los mensajes desde abonados nacionales, los enviaban luego a un ordenador y, mediante un software, salían vía internet hacia el centro procesador de Cuballama en el exterior, para ser entregados a sus destinatarios.

Etecsa, por su parte, solo percibe el tráfico de SMS nacionales, por lo que cobra la tarifa de nueve centavos CUC, cuando el mensaje cuesta 60 centavos CUC, como promedio. Apunta Sacre que estos mensajes no solo tienen como destino a Estados Unidos, se distribuyen por todo el mundo.

En su comunicado respuesta a nuestro diario, Cuballama alega también que intentó recientemente trabajar con Etecsa. Luis Manuel Díaz Naranjo, director de Comunicación Institucional de Etecsa, contactado para este reportaje, afirma que no cuentan con comunicación oficial alguna.

—¿Con quiénes tiene vínculos contractuales Etecsa? ¿Qué principios tiene en cuenta a la hora de establecer estas relaciones, y por qué Cuballama no se ha incluido dentro de esta lista?

—Cuando un operador o empresa se acerca a Etecsa en algún evento internacional o envía alguna propuesta de negocio para la terminación de tráfico en Cuba, se procede a un análisis comercial. Si es reconocido internacionalmente, se evalúa la cuota de mercado, clientes finales que posea, entre otros requerimientos. Se analiza además la factibilidad de la propuesta y que responda a las necesidades y demandas de nuestro plan de negocios. No podemos crear relaciones con empresas de dudoso origen, comenta Díaz Naranjo.

Hoy Etecsa tiene firmados Acuerdos de Interconexión directa para el intercambio de tráfico de voz internacional con 39 de los principales operadores de telecomunicaciones del mundo, y acuerdos de roaming con otros 408, de 163 países.

¿Operación cero?

En un comentario publicado en la respuesta de Cuballama al artículo de Juventud Rebelde, un usuario inquirió: «(…) Sería bueno saber por qué, si hay operación cero en Cuba, a los familiares allí (en nuestro país) se les otorga un número de celular local para responder a los SMS de los familiares acá (en el extranjero). Incluso el identificador de llamadas nos muestra el nombre de la persona bajo cuyo nombre en Cuba está ese número que Cuballama utiliza (…)».

Cuballama respondió lo siguiente: «Ese servicio, como tantos otros que ofrecemos, se lo compramos a un proveedor. No sabemos exactamente cómo funciona, lo que sí podemos decirle es que antes los números de acceso eran números físicos que se correspondían con dos cables de cobre, pero que ahora los números de teléfono son virtuales y que nosotros mismos tenemos números virtuales de USA (Estados Unidos), Canadá, y de varios países europeos, así que probablemente el proveedor utilice números virtuales».

—¿Puede un proveedor usar números virtuales para el servicio de SMS desde Cuba, o se trata de números registrados por Etecsa a nombre de personas naturales?

—Podemos afirmar que los números de acceso en Cuba para la comunicación con Cuballama son reales, del servicio de móviles del sector prepago, asignados a personas naturales. No son virtuales», asevera Díaz Naranjo.

«Cuballama obtiene las líneas mediante negocios directos entre sus operadores en Cuba y las personas naturales. Asumen incluso hasta el costo de la línea. También emplean otras artimañas para incorporar más líneas a sus estructuras suplantando la identidad de personas, de las cuales tenemos reclamaciones formales en la empresa».

Actualmente, 14 números reales, contratados por personas naturales, operan en la red ilegal de Cuballama en el país. De ellos, cinco fueron bloqueados el pasado jueves 8 de diciembre. Los otros nueve, implicados en fraudes de voz y SMS serán intervenidos desde este lunes, afirmó Etecsa.

Las acciones ilegales de Cuballama están denunciadas incluso por los mismos usuarios de Etecsa, aunque no lo sepan. En una reclamación realizada a la empresa, de la cual obtuvimos una copia y nos reservaremos la identidad del abonado, se expresa inconformidad por mensajes de texto que llegan a esa persona del número +17864562764, los cuales contienen referencia a los números 55008428 y 55008440. Los funcionarios de Etecsa aseguran que estos números forman parte de la red ilegal de Cuballama en el país.

Reporte de tráfico de una clienta de Etecsa, cuyo abonado fue ofrecido por Cuballama para enviar SMS a Cuba en 2011. Muestra comunicación con el número telefónico de su presidente, el cual aparece registrado (esquina inferior derecha) en un reporte público de la Comisión Federal de Comunicaciones, Estados Unidos.

Todavía hay más. Si retrocedemos al 4 de marzo de 2011, en su página web Cuballama anunció el servicio de SMS hacia Cuba. Sus usuarios podrían utilizarlo si enviaban los mensajes de texto a los abonados nacionales 53262661, 53445031 o 53336199. Etecsa facilitó a Juventud Rebelde el reporte de tráfico del último abonado. Contratado por una persona de sexo femenino, con dirección legal en Guanabacoa, La Habana, el informe muestra numerosos mensajes salientes hacia el número 16472719462. Este abonado pertenece a Víctor Castro Vaquero.

Un reporte de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés), disponible de forma pública en internet, muestra el abonado 16472719462 como contacto de Vaquero. Se trata de una solicitud de autorización de su parte, como dueño de Alegro Mobile LLC, para ser un operador internacional de telefonía.

A pesar de todas estas evidencias, Sacre comenta que Etecsa no cuestiona el comportamiento legal de Cuballama fuera de Cuba. Empero, lo que ocurre dentro de nuestro territorio no es respetuoso y es inaceptable, matiza. «Terminan el tráfico internacional en nuestras redes nacionales a través de pasarelas y emplean las redes de servicios de nuestros usuarios, violando las normas del país», reclama.

«Además, hay contradicciones entre lo que afirma Vaquero y luego responde Cuballama, como empresa, en su propia web. ¿Cómo puede decir que es estricto en su legalidad y asegurar luego que contrata a un proveedor de mensajes para Cuba, del cual no conoce su funcionamiento?», subraya el especialista.

«Cuballama viola nuestras regulaciones y perjudica a nuestros usuarios, quienes ven afectados sus servicios al transgredir cláusulas de los contratos firmados. Esto afecta también la imagen y credibilidad de la empresa», sostiene Sacre.

La solución a un problema como este depende de muchos factores. A pesar de las explicaciones de Etecsa, salta a la vista que las nuevas tecnologías cambian a un ritmo acelerado y Cuba no cuenta con un marco legal actualizado para este tipo de delitos de forma directa.

Consideramos también como un factor muy relevante la regulación de precios. Los comentarios en la web de nuestro diario, a propósito de la entrega anterior de este reportaje, no dejan lugar a dudas. En ese sentido, Etecsa insiste en que seguirá siendo una política bajar los precios, siempre que lo permitan las condiciones económicas.

Asimismo, defendemos que, bajo ningún concepto, un costo elevado de un servicio puede ser enarbolado como argumento para justificar una actividad ilegal.

El fraude como flagelo mundial no desaparece con solo reducir los costos. Contrario a lo que algunos consideran, está vinculado a los valores ético-morales de las personas.

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