La Atenas herida

Poseidón saltó en Matanzas de la mística a la saña, y enmudeció a la más potente central eléctrica nacional. El ciclón hizo otros estragos, aunque perdonó bastante la joya de Varadero

Autor:

Hugo García

MATANZAS.— De tanto repetirse en medio de los huracanes parecería una frase hecha, pero cuando Edilberto Ritchie retuerce «que nunca había visto algo igual», es exactamente eso, «que nunca había visto algo igual».

El tramo de «nunca» al que se refiere este jefe de brigada del taller eléctrico de la Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas, es exactamente de 20 años, porque ese tiempo es el que lleva como trabajador de la Termoeléctrica Antonio Guiteras, de Matanzas, el más potente enclave energético cubano, enmudecido por los duros tajazos del huracán Irma.

Lo que Edilberto grafica con el alma, el ingeniero Rubén Campos, director general de la unidad, lo sintetiza en hechos. Las olas alcanzaron allí la altura de entre cinco y seis metros. El Poseidón desatado logró mover numerosos rompeolas de hasta 15 toneladas de peso, inundó con sedimentos y agua la sala de máquinas e hizo colapsar la casa de agua de mar, donde se encuentran las bombas del sistema de enfriamiento de la planta.

Agresión marina semejante solo podía dejar lo que el directivo califica como «daños de gran envergadura», que de paso privan al país, por el momento, de la planta que le garantizaba casi el 20 por ciento de la energía eléctrica, y con bajo consumo energético.

No es casual que todas las miradas y brazos se dirijan hacia esta Central Termoeléctrica. Alfredo López Valdés, ministro de Energía y Minas, reconoció que «fue la que sufrió mayores afectaciones en el sistema eléctrico y ya se trabaja ininterrumpidamente y se hacen los cálculos para conocer el tiempo que puede llevar repararla.

«El daño es muy grande en la termoeléctrica, incluso cuando se saque todo lo que se destruyó, hay que revisar qué impacto puede haber sobre los equipos fundamentales, en las bombas y motores, porque si no tienen daños graves será más rápida la reparación», expresó.

El titular acotó que el ciclón atacó mucho a las termoeléctricas, por lo cual se quedó todo el sistema sin electricidad, y poco a poco se han ido restableciendo algunas zonas, pero todavía no están resueltos los daños.

El efecto, dijo, fue abarcador, desde la provincia de Guantánamo a Artemisa, y afirmó que las averías son muchas en el país, aunque no están cuantificados los daños, por lo que no se puede hacer una evaluación completa.

El ingeniero Rubén Campos Olmos explicó que se labora con celeridad en el escombreo y demolición de estructuras de concreto, para llegar a las dos bombas de esta planta, después de sacar los dos motores y los dos reductores.

«Hablar de una fecha es difícil. Preliminarmente calculamos que en dos semanas logremos limpiar de escombros y sedimentos el canal, para tratar de incorporar la planta al sistema cuanto antes», dijo Campos Olmos.

«La unidad genera 280 MW hora normalmente con dos bombas, pero si la logramos conectar con una bomba podríamos generar un poco más de 200 MW», añadió el director.

Idael Duret, jefe de la brigada mecánica, indicó que este lunes llegaron desde Cienfuegos las brigadas de demolición con martillos y otras herramientas para derribar las estructuras y se espera la llegada de un grupo de buzos para apreciar y facilitar la limpieza de los filtros, también obstruidos.

Participan la empresa de materias primas, la Empai de Matanzas, los grupos de la construcción de Varadero y Matanzas, la Empresa de mantenimiento a las CTE, la Unión Eléctrica y otros organismos de apoyo.

Se impone ahora, explicó Campos, la demolición y proyectar una nueva sala de bombas menos vulnerable ante los embates del mar.

Largos tentáculos

Teresa Rojas Monzón, presidenta del Consejo de Defensa en la provincia, coincide en lo delicado de la situación en la Guiteras, lo que se agudiza con daños en las redes eléctricas de distribución.

Las principales afectaciones en el territorio se localizan, apuntó, en el abasto de agua, los derrumbes parciales y totales de viviendas, los daños a las empresas del sector del comercio y la gastronomía, así como en los sectores de la educación y la cultura.

Precisó que el número de evacuados ascendió a 62 000 personas y que había que resarcir los efectos en el menor tiempo posible, con organización y disciplina y con la participación masiva del pueblo.

Tras recorrer el aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, actualmente cerrado, elogió la previsión de sus directivos y trabajadores, en aras de proteger los bienes materiales. Se conoció que de contar con servicio eléctrico y abasto de agua podría reiniciar sus operaciones en las próximas horas.

Varadero puede seguir prestando servicios

En el balneario turístico de Varadero, Ivis Fernández, delegada del Mintur, confirmó que el sector tiene suficiente vitalidad como para continuar prestando  servicios. Los mayores daños se localizan en la cristalería, marquetería ligera, falsos techos y techos, incluyendo la cúpula del hotel Meliá Varadero, seriamente impactada.

La atenuación de las consecuencias fue posible, destacó, por la preparación para enfrentar un ciclón de esta magnitud. Los más de 4 000 trabajadores mantuvieron el servicio y protegieron los recursos en medio de los embates de Irma.

La directiva reconoció que el impacto no fue superior en la duna gracias a las labores de protección ejecutadas por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Reconoció las muestras de comprensión, disciplina y agradecimiento de los 15 714 turistas, de ellos 1 214 nacionales.

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