Irma también estremeció al medio ambiente

En Sancti Spíritus las evaluaciones preliminares apuntan a que las zonas más afectadas se encuentran en dos áreas protegidas de Yaguajay: Jobo Rosado y el Parque Nacional Caguanes

Autor:

Lisandra Gómez Guerra

SANCTI SPÍRITUS.— A su paso por el norte de Cuba, el huracán Irma dejó aquí un significativo impacto ambiental,  ante el cual se precisa del accionar de los seres humanos y de la restitución propia de la naturaleza.

Aunque en toda la provincia se contabilizan daños, las evaluaciones preliminares apuntan a que las zonas más afectadas se encuentran en dos áreas protegidas de Yaguajay: Jobo Rosado y el Parque Nacional Caguanes, informó Leonel Díaz Camero, delegado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en Sancti Spíritus.

«En el Parque Nacional Caguanes hubo perjuicios en la infraestructura que sustenta todo el trabajo medioambiental del lugar, como es el caso de la estación biológica del cayo Caguanes, que perdió toda su cubierta, y los muelles que permiten el acceso al mismo, los cuales fueron destruidos totalmente», dijo.

No obstante, el haber adoptado medidas estipuladas, como la protección de las embarcaciones, medios de cómputo y el aseguramiento de laboratorios, redujo las pérdidas.

«En Caguanes los mayores daños se registran en alrededor de 4 000 hectáreas de mangle, consideradas entre las mejores del país. También se ha encontrado gran número de flamencos y peces muertos. Ahora se monitorean otras especies que habitan en los cayos del lugar», agregó.

Díaz Camero reconoció que todo el sistema de áreas protegidas también se analiza, porque sus bosques naturales sufrieron grandes pérdidas. Mientras, en las playas del sur de Sancti Spíritus se sabe que el impacto fundamental está en la erosión por la penetración del mar y por la lluvia.

En el Jardín Botánico de Sancti Spíritus se ha constatado la pérdida de la cassia grandis —conocida por el nombre común de cañandonga— pues había un único ejemplar que alcanzaba los 15 metros de altura, señaló a la prensa Julio Pavel García Lahera, investigador auxiliar de la entidad.

Además lamentó que se afectó el único ejemplar adulto de la tabernaemontana apoda, popularmente denominada huevo de gallo, un endémico local en peligro de extinción.

Sin embargo, explicó que no hay tanta preocupación con dicha especie porque existen tres ejemplares juveniles, los cuales se espera que sobrevivan, además de que en el vivero se hallan varias plántulas.

«Ya se diseñan las estrategias que incluyen la reforestación, en la medida en que sea posible. No podemos olvidar que la naturaleza se encarga de la restitución de sus propios sistemas. Se deben dar algunos pasos para que los bosques se regeneren, a partir de la limpieza de los residuos sólidos que ocasionó la caída de los árboles», concluyó el Delegado del Citma.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.