¡Para no parar de ver muñes!

Tres largometrajes, 54 cortos, 24 videoclips, más nueve obras inscritas en la sección Jugar en serio, que suponen el encuentro con diferentes estilos, técnicas de animación y nuevas historias de lejanos parajes, reserva la cuarta edición del Cubanima, el Festival Internacional de Animación para la Niñez y la Adolescencia

 

Autor:

Jaisy Izquierdo

A los fanáticos de los dibujos animados les ha llegado su hora para sentarse en la butaca de la sala oscura y perderse en la pantalla grande, sin más distracción que ese mundo fascinante de los muñes.

La cuarta edición del Cubanima, el Festival Internacional de Animación para la Niñez y la Adolescencia, irrumpe con la particularidad de que en esta ocasión el certamen no incluirá, como en las veces anteriores, otros géneros audiovisuales destinados a estas edades; de manera que la animación será la reina absoluta de la fiesta.

En esta entrega, la cual se desarrollará del 1ro. al 5 de junio, resulta singular la sección Jugar en serio, donde por vez primera se insertarán en el concurso obras realizadas por niños, pues la cita pretende estimular la creación artística en los más jóvenes, según explicó a nuestro diario, Esther Hirzel, directora del Festival.

En este sentido los objetivos del Cubanima están bien claros, y los más pequeños de casa constituyen su eje. Es por eso que al clásico jurado de profesionales que se encarga de seleccionar las obras ganadoras, se une uno infantil y otro de adolescentes, integrados por cinco estudiantes de escuelas primarias y secundarias, respectivamente. Ellos, quienes durante una semana estuvieron visionando los materiales, guardan para el día final su voto a la «mejor» película, esa que sencillamente logró complacer más sus gustos y coincidir con sus preferencias.

«Apostamos por desarrollar la mirada crítica de las nuevas generaciones sobre el audiovisual y sobre su realización», explica Hirzel, quien es a su vez la directora general de los Estudios de Animación ICAIC; y añade que este empeño se complementa con el taller de apreciación cinematográfica que, simultáneamente al evento, será impartido por sus especialistas en las propias aulas de los Estudios. Se trata de una experiencia que posteriormente el MINED pretende llevar a las aulas de la primaria para convertir el mundo de la cinematografía y su lenguaje en una puerta abierta a los conocimientos.

Atentos así a las necesidades e intereses de los más jóvenes, y tras un laborioso trabajo de selección, se escogieron finalmente 90 obras de 13 países. «El Cubanima se propone —aclara Esther Hirzel— promover un animado de calidad, dentro del contexto del fenómeno actual de la globalización, que logre transmitir valores necesarios para el desarrollo de estas edades.

«Es imprescindible que cada proyecto esté elaborado con formas de expresión artísticas diversas y genuinas, para que los niños puedan atisbar, sin caer en didactismos, su rica identidad cultural, o valores indispensables para la vida como la amistad, la honradez, la valentía, el esmero».

Historias de diversas latitudes

Tres largometrajes, 54 cortos, 24 videoclips, más nueve obras inscritas en la sección Jugar en serio, suponen el encuentro con diferentes estilos, técnicas de animación y nuevas historias que vendrán de los más lejanos parajes. Toda esta riqueza audiovisual se podrá disfrutar en los cines Chaplin, 23 y 12, Centro Cultural Cinematográfico ICAIC, Cinecito, Infanta y el Cinematógrafo Lumière.

Así, nos alcanzará desde Chile el largometraje 31 minutos, que en casi hora y media nos presentará a los títeres-colegas de Juanín, los cuales se embarcarán en una gran aventura para salvar al productor del noticiero 31 minutos, quien ha sido raptado. Esta cinta, laureada con el Coral del pasado Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, está basada en la popular serie de televisión chilena de idéntico nombre, y constituye una parodia al noticiario nacional 60 minutos.

Los otros dos largos que completan la nómina son Las aventuras de Nahuel (Argentina) y Hasta el techo del mundo (Portugal). El primero conjuga títeres con dibujos animados para descubrir las leyendas guaraníes, onas, mapuches y collas, de las cuales Nahuel se servirá para encontrar a la persona que más ama: su mamá. El segundo —ópera prima en el campo de la animación en su país—, prefiere contar cómo John salvará al bosque de desaparecer, al ser convertido por el rey en una inmensa torre.

Pero es en la categoría de cortos donde se puede apreciar una amplia gama de argumentos y riquezas expresivas, que transitan desde las problemáticas contemporáneas hasta las más antiguas fábulas de la región.

De esta manera conoceremos 13 leyendas populares de América Latina que vendrán colgadas de un árbol con la chispa de los Cuentos para no dormirse (Argentina). Escucharemos del origen apasionado del lago Maracaibo a través de Nawin (Venezuela) y sabremos qué ocurre después de la muerte, según la mitología Sami, durante los ocho minutos de Saíva (Noruega).

Para meditar en el uso que unos hombres hacen de otros, emprenderemos el camino hacia el trabajo con el individuo de El empleo (Argentina), a la vez que un piloto desde el cielo mirará toda su vida en Sparni un airi (Latvia). Y para que las penurias de Calango Lengo no terminen congelándonos el alma, detendremos la mirada esperanzada en El jardinero (Escocia), dispuesto a convertir los espacios vacíos en creaciones vivientes.

Cosecha del patio

Con la feliz coincidencia de este Festival con el aniversario 50 de la fundación de los Estudios de Animación ICAIC, la presencia de animados cubanos inscritos asciende a 46 obras, repartidas entre cortos y videoclips.

Son nada más y nada menos que las historias de queridos personajes como El negrito cimarrón y la rifa de los pigmeos (Tulio Raggi); o el Capitán Plin, que nos regala otro capítulo de las Aventuras en la Isla del Coco: La espada mayor (Jorge Oliver).

Junto a ellos, series más jóvenes, pero que también han conseguido ganarse el afecto del público: Fernanda y el extraño caso del lector encubierto, Historia de las cotorras: Orígenes y Pubertad: el secreto de Javier.

Camuflaje (Ernesto Padrón) es otra de las cintas en concurso; un minuto de «adelanto» de lo que será el largometraje Meñique, el primero de nuestra cinematografía que estará animado en 3D.

Esta técnica de animación tan de moda en los grandes estudios será también esgrimida por otros jóvenes animadores cubanos. Un ejemplo de ello son las dos entregas de la serie de Hipertensito, que dirigiera el trinomio Mario A. Prieto, Jaykel Pérez y Jerzy Pérez.

En la categoría de videoclips, las propuestas nacionales disputarán el premio con las obras chilenas, que tienen una gran tradición en este género. La fantasía será la aliada para transformar populares canciones infantiles en un cuento: Drume negrita, de Eliseo Grenet; Lo Feo y Vicaria, de Teresita Fernández; Hormiguita retozona, de África Domech; y Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig, son algunas buenas muestras en este empeño.

Pero como todo suceso cultural, el Festival Cubanima estará acompañado de diferentes actividades colaterales. Entre ellas destacan las muestras colaterales Noruega, más acá de los vikingos, la cual recoge una selección de animados clásicos y contemporáneos realizados en ese país nórdico; No se quedan cortos, donde se proyectarán los trabajos provenientes de la Escuela Superior de Darmstadt, Alemania; y Diálogo con la Pubertad, una muestra-debate entre especialistas del CENESEX y grupos de estudiantes, quienes dialogarán acerca de los contenidos de la gustada serie cubana.

Las exposiciones se extenderán desde el lobby del cine Chaplin —donde se exhibirán las gigantografías de 20 series chilenas—, hasta la Vitrina de Valonia en el Centro Histórico de La Habana Vieja. Allí quedarán expuestas dos muestras: Los que hacen historietas, hacen animados e Historias animadas, historietas dibujadas, vinculando en imágenes dos manifestaciones artísticas que van de la mano en la historia de nuestra cinematografía, y que tienen en Elpidio Valdés nuestro más querido ejemplo.

Por cierto, el popular mambí no quedará en el olvido en su 40 cumpleaños, al menos no en la fiesta de los animados. Desde la inauguración, que tendrá lugar en el Teatro de la Orden Tercera, hasta la gala de premiación en el cine 23 y 12, él y los criollos y peninsulares que nos deleitan con sus aventuras serán los invitados de honor, convocados por las sonrisas de la compañía infantil de teatro La Colmenita.

De esta manera, ante los espectadores chicos de hoy, que se rodean de un universo audiovisual contaminado por el videojuego, la violencia o subproductos comerciales, Cubanima propone una mirada límpida, alternativa, y sobre todo participativa, intuyendo la certeza de que los pequeños de hoy constituirán el público mañana, así como los futuros continuadores del género de animación.

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