Cuba «está en talla»

Todavía es comentado el concierto histórico de la banda británica, ofrecido el viernes en la noche en la Ciudad Deportiva. Fue un momento especial que reunió a los amantes de uno de los grupos emblemáticos del rock and roll

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Imparables, enérgicos y deseosos de demostrar que son los monarcas del rock and roll, The Rolling Stones irrumpieron el viernes último en el descomunal escenario, situado en la Ciudad Deportiva. Mick Jagger rasgó su voz en Jumping Jack Flash y aquella masa humana comenzó a moverse a tono con los compases de una de las bandas más emblemáticas del género y la más longeva en los escenarios.

«¿Cómo están? ¿Están bien? Buenas noches, mi gente de Cuba», dijo Jagger en un perfecto español, tras la sacudida inicial de su grupo al público cubano y multinacional que quiso disfrutar de una noche verdaderamente espectacular, y una nueva embestida de The Rolling no se hizo esperar, ahora con It’s only rock ’n’ roll, una pieza completamente bailable que pertenece al LP de igual título editado en 1974 y que se convirtió en un éxito rotundo en los hit parades de Estados Unidos y Gran Bretaña.

The Rolling Stones estaban seguros de que esta sería una velada inolvidable. De ahí que escogieron un repertorio exquisito, en el que no dejaron fuera Tumbling dice, Honky tonk women, Paint it black, Midnight rambler, Gimme shelter, Sympathy for the devil y You can’t always get what you want. Este último número con la intervención especial del coro cubano Entrevoces, dirigido por la maestra Digna Guerra.

Fueron románticos y decidieron regalar par de temas a quienes defienden a capa y espada al más sublime de los sentimientos con Miss you y Angie, dos canciones de un lirismo y sensibilidad que en la voz de Jagger resultaron enternecedoras.

Marcada por la ira y la impotencia, Out of control caló hondo en el auditorio; al tiempo que en la esperada Brown sugar, Jagger se rodeó el cuerpo con una bandera cubana que luego dejó simbólicamente en el set de batería de Charlie Watts. Fue en esa pieza y en tantas otras donde el cantante mostró su particular y contagiosa manera de bailar, de la que no niega las enseñanzas de su colega Tina Turner.

Entre canciones y siempre en perfecto español, Mick hizo comentarios de la estancia de The Rolling Stones en La Habana y de la empatía que crearon con su gente. En una de esas ocasiones, Jagger quiso estar a tono con el público y dedicarle una frase popular: «Ustedes están en talla», les dijo. En otro momento habló del impacto que le había causado la comida criolla y nuestra sonoridad, algo que pudo corroborar el mismo día en que llegó a Cuba, como aseguró. «Comimos arroz y frijoles en una paladar, pero lo más rico fue bailar rumba cubana en la Casa de la Música», apuntó.

Colegas suyos como Keith Richards y Ronnie Wood también sintieron muy dentro a la Isla caribeña. Ambos guitarristas decidieron regalar dos hermosas obras, igual de conocidas entre los fans: You got the silver, la cual figura en el CD Leet it bleed (1969) y que se incluyó en la banda sonora del filme Zabriskie Point, de Michelangelo Antonioni; y Before they make me run, perteneciente al álbum Some Girls, de 1978.

Debemos señalar que virtuosos músicos acompañaron a los ya míticos fundadores del grupo londinense. Sobresalieron Bernard Fowley (coros) y Daryl Jones (bajo), quienes eran conocidos ya en Cuba por su actuación el pasado año con la banda multinacional The Dead Daisies. Igualmente sorprendió la cantante Sasha Allen por sus interpretaciones junto a Jagger; y el pianista Chuck Leavell, cuyos solos espectaculares denotaron una influencia del jazz norteamericano y el rock clásico.

Del concierto en la Ciudad Deportiva impactó, además, la colorida escenografía, el uso de las grandes pantallas, la perfección del audio al amplificar el sonido y el diseño sincrónico de las luces.

Sin duda, fue el espectáculo que esperábamos. Allí tuvimos contacto con uno de los exponentes de la buena música en el mundo. Porque The Rolling Stones no es una agrupación que ha pasado de moda, su carrera está en los planos estelares, por la valía de la estética que defienden y la calidad de su propuesta.

Su concierto en la capital cubana, calificado por los principales medios del planeta de histórico, atrajo a varias celebridades de la industria del entretenimiento, como al actor estadounidense Richard Gere y la modelo inglesa Naomi Cambell.

Todos querían estar presentes en esas más de dos horas mágicas, que justamente terminaron con el clásico Satisfaction y esa reverencia de Mick Jagger a la sonoridad de la Isla. «Gracias, Cuba, por toda la música que has regalado al mundo», afirmó.

Por si fuera poco, dos mensajes de The Rolling Stones en las redes sociales a pocas horas de esa actuación demuestran lo mucho que les ha marcado la última parada de su gira latinoamericana Olé Tour. En Facebook, la banda escribió: «¡Finalmente Habana!» y dejaron imágenes de la velada. Mientras que en Twitter, además de publicar la lista de canciones interpretadas en la Ciudad Deportiva, dieron un emotivo agradecimiento a sus seguidores: «¡Gracias Cuba por el increíble e inolvidable show! ¡Fue maravilloso verles a todos ustedes!». Y para nosotros ha sido sencillamente un encuentro necesario, que nos recuerda que el rock ha estado en el gusto de los cubanos por mucho tiempo.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.