Con la procesión a cuestas

Una caprichosa varicela se coló en el organismo del canoísta cubano Serguey Torres seis días antes de la competencia. Aun así, él y su compañero José Carlos Bulnes fueron sextos en la final de C-2 a mil metros

Autor:

Raiko Martín

LONDRES.— Los canoístas Serguey Torres y José Carlos Bulnes integraron la dupla cubana en la prueba de C-2 a mil metros, que llegó sexta a la meta en la final de esa especialidad olímpica que tiene por escenario al lago, en las afueras de esta ciudad. Ese es un hecho.

Pero lo que muy pocos conocieron hasta ese momento fue que estos dos muchachones, solamente llegando a la raya de sentencia, dejaban para la historia del movimiento deportivo cubano una nueva referencia de consagración y sacrificio en la búsqueda de un sueño.

Una caprichosa varicela se coló en el organismo de Serguey seis días antes de la competencia, y entre fiebres y malestar, el destacado canoísta tuvo que cumplir la última etapa de su preparación solo y en el más absoluto silencio.

Y como la procesión se lleva por dentro, el atleta cubano evitó mencionar tal percance cuando la prensa cubana partió a su encuentro en la zona mixta de la instalación. «Estuve aislado durante varios días en los que iba al gimnasio solo cuando estaba vacío y apenas podía remar en las tardes con la compañía de un solo entrenador», añadió Serguey.

Desde lo alto del graderío habilitado para los medios se vio el enorme esfuerzo hecho por ambos para mantener la tradición, y una vez más tener presencia cubana en la final de esta especialidad.

Ambos atletas se mostraron satisfechos por el trabajo realizado sobre el bote, aunque en ningún momento estuvieran cerca del metal áureo. «Esta carrera se ganó con tiempo accesible para nosotros, porque los hemos hecho varias veces», confesó Serguey, en referencia al crono registrado por la pareja alemana de Peter Kretschmer-Kurt Kuschela (3:33.804).

«Nos queda la sensación de que lo dimos todo hasta el final. Somos muy jóvenes y creo que tenemos posibilidades de mejorar nuestro desempeño y llegar al lugar que nos merecemos», explicó a la prensa Bulnes, el más alegre —si se podía—, al llegar a una final tras su difícil reto olímpico.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.