Desde el puente de mando

Aunque en la LV Serie Nacional de béisbol la mitad de los equipos presentarán caras nuevas en la dirección, no es la inminente temporada la de mayor cantidad de mánagers debutantes

Autor:

Benigno Daquinta

Desde sus más recientes ediciones, la Serie Nacional del béisbol cubano está cambiando su fisionomía. Al reciente anuncio de que cerca del 40 por ciento de los jugadores inscritos para la edición 55 del torneo provienen de la categoría sub-23, habrá que añadirle que la mitad de los equipos presentarán caras nuevas en la dirección —seis debutantes y dos que regresan—, algo que es casi una costumbre en nuestros clásicos beisboleros.

Sin embargo, no es la inminente temporada la de mayor cantidad de mánagers debutantes, pues en la IX versión de la Serie Nacional, ocho de los 12 elencos concursantes estrenaron directores, algo que se repitió en las ediciones XXI y LI, pero con estructuras de 18 y 17 equipos, respectivamente.

Es tan habitual esta historia —desde la creación del torneo ya vamos por 206 estrategas— que hasta el momento solo una campaña se ha celebrado sin la sombra de un debutante. Ocurrió en la XXVI Serie Nacional, aunque hubo dos incorporaciones, en ambos casos en calidad de «retorno», como lo harán ahora Alcides Sánchez con Santiago de Cuba y Rolando Hernández con Camagüey.

Curiosamente, tal parece que en esta zaga mucho influyen los múltiplos de cinco. Por ejemplo, por ahora son diez los mánagers que han ganado el torneo en el que se iniciaron. El listado lo integran Ramón Carneado (Industriales, II SN), Servio T. Borges (Azucareros, VIII), Miguel A. Domínguez (Henequeneros, IX), Carlos Gómez (Ganaderos, XV), Cándido Andrade en el único año que dirigió (Sancti Spíritus, XVIII), Jorge Fuentes (Vegueros, XXI), Pedro Jova (Villa Clara, XXXII), Pedro Medina (Industriales, XXXV), Alfonso Urquiola (Pinar del Río, XXXVII) y Antonio Pacheco (Santiago de Cuba, XLIV).

También diez fueron los directores campeones que antes acariciaron la corona como jugadores, entre ellos Jova, Medina, Urquiola y Pacheco. El primero con tal privilegio fue Pedro Chávez, quien se tituló en activo con Occidentales, Industriales y La Habana, antes de dirigir a los Azules hacia el trono en 1973 y 1986. Le imitaron Jorge Trigoura, Tomás Soto —el único que lo ha logrado con cuatro novenas diferentes—, Rey Vicente Anglada, Germán Mesa y Ramón Moré. En cuanto a sus posiciones, vemos que entre los timoneles dorados hay un receptor (Medina), un antesalista (Trigoura), dos torpederos (Jova y Germán), dos inicialistas (Chávez y Soto) y cuatros camareros (Urquiola, Anglada, Pacheco y Moré). Para completar el diamante faltarían un lanzador y algún jardinero. ¿Será Javier Méndez el primer patrullero en su debut?

Asimismo, son cinco los directores campeones que jugaron series nacionales y  nunca subieron a lo más alto del podio como peloteros. Son ellos el capitalino Juan, «Coco», Gómez, el villaclareño Pedro Pérez Delgado, el santiaguero Manuel Miyar, el artemiseño Esteban Lombillo y el avileño Roger Machado, quien jugó varios play off antes de firmar sus dos pergaminos.

Si hacemos un recorrido por los equipos participantes, veremos que Pinar del Río ha presentado nueve directores en 30 temporadas y han ganado cuatro campeonatos. Tres de ellos llevan el sello de Urquiola, quien es el máximo ganador en nuestros clásicos con nueve coronas, de ellas seis como jugador de Vegueros.

Jorge Fuentes llevó a los Vegueros a la gloria en cuatro ocasiones y el cetro conquistado al frente de Pinar del Río lo convierten en el director más exitoso hasta el momento.

Por su parte, Industriales es el equipo más laureado con una docena de títulos, pero también el que más participaciones ha tenido, pues encara ahora su incursión número 51. También es el elenco que más directores (17) ha tenido, entre ellos a Carneado, el único en la historia capaz de ganar cuatro series consecutivas. Los otros cinco timoneles ganadores —volvemos a los múltiplos— también lo han hecho como jugadores. Algo que llama la atención es que Germán Mesa fue el último en lograrlo, pero además es el único mánager del equipo capitalino que presenta un balance negativo de victorias y derrotas (140-148).

De los restantes equipos, cinco de ellos con 38 participaciones han acariciado la gloria. Santiago de Cuba (nueve mánagers) posee  cuatro coronaciones con Higinio Vélez, tres con Pacheco y una con Miyar. Villa Clara (diez) ha disfrutado de los tres éxitos de Jova, uno de Eduardo Martín y otro de Moré, en tanto Sancti Spíritus (15) solo ha ganado con Cándido Andrade al frente. Ciego de Ávila (ocho) saboreó sus dos coronaciones con Machado como guía, y Holguín (11) solo celebró el reinado de 2002 bajo la conducción de Héctor Hernández, quien movió los hilos de los Cachorros por espacio de dos décadas. Sin embargo, el nororiental director no tiene el récord de permanencia, pues ahora el granmense Carlos Martí dirigirá por vigésimo séptima ocasión al equipo de Granma, después de guiar a los Serranos en 1976.

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