Los Toros siguen en el ruedo

Después de una década condenados al «encierro», tras una metamorfosis impensada cuando se lanzó la primera bola en esta campaña, los Toros, guiados por Orlando González, se saltaron la talanquera y correrán con bríos por la segunda parte del campeonato

Autor:

Raiko Martín

Por mucho, Alexander Ayala es el toro alfa en las filas agramontinas. Cuando en el séptimo episodio salió a batear con las bases llenas y el juego empatado, toda la provincia descansó sobre sus hombros. Después de hacer swing a dos lanzamientos espantosos del relevista Yosbel Alarcón, se recompuso en el cajón de bateo y con un metrallazo por la línea de tercera base se apuntó su tercer doble de la noche. Pero más que eso, el paracortos local —también excelso a la defensa— dio el tiro de gracia a unos Leñadores tuneros que llegaron al Cándido González con ventaja, y se les hizo imposible cercenar allí los sueños del equipo revelación del campeonato.

Antes del batazo decisivo, los miles que volvieron a repletar el predio camagüeyano disfrutaron de una batalla cuerpo a cuerpo, liderada por dos abridores cuyas mejores prestaciones han llegado desde la retaguardia.

Titubeante comenzó el local José Ramón Rodríguez y lo aprovechó la visita para rayar el marcador, gracias a imparable impulsor del experimentado Danel Castro. En lo adelante, el muchacho enderezó el rumbo, mientras sus compañeros aprovechaban el mal paso de Alejandro Meneses en la segunda entrada, y mezclando los imparables de Yendry Téllez y el jovencito Moa, y Leonel Segura con un boleto, fabricaron una mínima ventaja.

Así llegó el pulso hasta el llamado inning de la suerte, cuando Andrés Quiala despachó su único cuadrangular de la campaña para equilibrar la pizarra. Pero los suyos volvieron a perder el rumbo con las imprecisiones, como el error de Calaña, o el mal viraje a la inicial y luego el lanzamiento escapado del propio Meneses en esa misma entrada. Fue el principio del fin para el muchacho, que después de explotar con el hit de Segura que rompió el empate, vio de lejos la consagración de Ayala ante el delirante graderío.

Con los pesares a cuesta, los dirigidos por Ermidelio Urrutia se negaron a guardar sus armas y le pusieron tensión y drama a la puesta en escena. El formidable Rafael Viñales, hasta hace muy poco un desconocido para la afición, sumó al doble previo un vuelacercas frente al relevista Arbelio Queiroz, y aun con una joya defensiva, Ayala no pudo evitar que —después de revisado el video— los Leñadores se pusieras a dos tajos del empate.

Hasta ahí llegaron porque Yormani Socarrás, el tercer apagafuegos en la lomita anfitriona, aguantó la presión disparada por el error de Humberto Bravo que pospuso a última hora la euforia, y aseguró un triunfo que será recordado por mucho tiempo en las llanuras agramontinas.

Después de una década condenados al «encierro», tras una metamorfosis impensada cuando se lanzó la primera bola en esta campaña, los Toros, guiados por Orlando González, se saltaron la talanquera y correrán con bríos por la segunda parte del campeonato.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.