Congreso ecuatoriano aprueba explotación del Yasuní

La Asamblea Nacional aprobó con 108 votos contra 25 la explotación petrolera de este parque nacional, ubicado en el centro este de Ecuador

Autor:

Juventud Rebelde

QUITO, octubre 4. — La Asamblea Nacional de Ecuador aprobó este jueves por mayoría de su pleno la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, pese a las críticas de ecologistas que han alertado sobre los daños que ejercerá en la zona. La aprobación fue realizada a través de 108 votos a favor frente a 25 en contra, luego de nueve horas de debate.

La mayoría de los parlamentarios ecuatorianos apostaron por el Sumak Kawsay (buen vivir en quechua) de los indígenas amazónicos, afirmó anoche la presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira, según reportes de Prensa Latina.

El legislativo declaró de «interés nacional» la explotación del Yasuní, un bloque con reservas probadas de 920 millones de barriles, lo que le permitirá al gobierno dar directamente inicio a los trabajos.

La declaración también resuelve que el Ejecutivo se compromete a instaurar un Sistema de Monitoreo Integral para medir los niveles de impacto que registre la actividad en el Yasuní. De igual manera, se estableció la creación de un Programa de Investigación sobre el patrimonio cultural del parque natural, refiere Telesur.

Según el presidente Rafael Correa, una buena parte de los 18 000 millones de dólares que se espera entren a las arcas del Estado por concepto de la extracción y venta del crudo será para beneficiar a las distintas nacionalidades indígenas que habitan en la zona de explotación.

Los que se oponen a extraer el petróleo, alegan que esa actividad podría generar un desastre ambiental en la Amazonía, con consecuencias directas sobre la flora, la fauna, y en particular sobre los indígenas que allí habitan.

El gobierno, sin embargo, asegura que la petrolera estatal Petroamazonas se ocupará de minimizar el daño ecológico, mediante el uso de modernas técnicas de perforación, extracción y manipulación del crudo.

En ese sentido, la Asamblea Nacional aclaró que daba luz verde a la explotación de las reservas del Yasuní, siempre y cuando esta se realice en los bloques designados, que según las autoridades equivale al uno por mil de las poco más de 900 hectáreas con que cuenta el parque.

También se acordó respetar la llamada zona intangible, habitada por indígenas taramenane y tagaeri, quienes viven en aislamiento voluntario

Para lograr una sociedad más justa, menos consumista y más humanitaria, es necesario aprovechar responsablemente los recursos naturales, afirmó Rivadeneira.

La aprobación por abrumadora mayoría de la petición gubernamental para explotar la reserva natural deja contra las cuerdas a los opositores, a quienes les queda como único recurso reunir las 600 000 firmas necesarias para convocar una consulta popular.

¿Quieren consulta popular? Pues reúnan las 600 000 firmas, y nos vemos en las urnas, los retó Correa, luego de inaugurar hace dos días en plena selva una moderna comunidad para indígenas quichuas, construida con las utilidades procedentes de las ventas del petróleo.

En mayo pasado, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció su deseo de explotar el Yasuní, a la par que ponía fin a una iniciativa ambiental que pretendía dejar bajo tierra el crudo del eje, a cambio de una contribución internacional por unos 3 600 millones de dólares en 12 años.

El Yasuní, ubicado en la centro este del Ecuador, es una reserva de biodiversidad con un millón de hectáreas de territorio.

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