La Usaid quiso cantar hip hop en Cuba

Una vez más Estados Unidos intentó promover la subversión infiltrándose entre jóvenes artistas

Autor:

Juventud Rebelde

El plan de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional buscaba los mismos propósitos frustrados de la red ZunZuneo y la de sus contratistas latinoamericanos viajeros: alistar a jóvenes para promover un movimiento en contra del Gobierno cubano, «sin importarle poner en peligro a quienes habían reclutado», comenta una investigación de la agencia noticiosa The Associated Press (AP).

Los documentos obtenidos por AP revelan que durante más de dos años, la Usaid infiltró secretamente el movimiento del hip hop en la Isla y reclutó sin su consentimiento a varios músicos raperos con ese propósito subversivo.

Los términos para explicar la operación también se repetían: «romper con el bloqueo informativo» y crear una red de jóvenes que buscaran un «cambio social».

La AP es lapidaria en su valoración: «Pero la operación se ejecutó con poco profesionalismo y fracasó estruendosamente».

«Cualquier afirmación de que nuestro trabajo es secreto o encubierto simplemente es falso», dijo la Usaid en un comunicado el miércoles.

Las revelaciones han tomado espacio en importantes medios estadounidenses y europeos, dice por su parte PL.

El programa otra vez manipuló a personas que desconocían estaban formando parte de un proyecto subversivo de la Usaid, y la AP considera que terminó perjudicando a la activa comunidad hip hop de la Isla.

Otros analistas sopesan que algunos de sus miembros fueron convertidos en instrumentos contra la estabilidad nacional, por lo que terminaron saliendo del país, o dejando de presentar sus espectáculos con letras que ofendían a las autoridades.

En este nuevo engendro anticubano también se reitera un nombre en sus ejecutores: El programa fue concebido y diseñado en documentos que involucran a la firma Creative Associates International de Washington DC, que pagó millones de dólares a varios contratistas para socavar al Gobierno de Cuba con este y otros programas.

La nueva develación pone otra vez al descubierto el uso por los círculos de poder de EE.UU. de ropajes diferentes en su persistente agresión contra Cuba, ahora con modos más sutiles pero igualmente subversivos, ilegales y peligrosos.

Se trata del mismo modus operandi utilizado recientemente contra los gobiernos de Ucrania y Venezuela, con el uso de los métodos de guerra no convencional estampados en la Circular de Entrenamiento 18-01 del Ejército estadounidense, a la que se ha referido recientemente el Presidente cubano Raúl Castro.

Una vez más, los enemigos apuntan sobre nuestros jóvenes.

Música con mensajes subversivos

En esta ocasión el contratista fue el ciudadano serbio Rajko Bozic y su proyecto estaba inspirado en una serie de conciertos protesta y un festival anual de música llamado Exit (palabra que en inglés significa Salida), que formaban parte del movimiento estudiantil en su país y contribuyó a derrocar al ex presidente Slobodan Milosevic en el año 2000.

En Cuba, la misión de los contratistas era reclutar a decenas de músicos para proyectos que, disfrazados de actividades culturales, en realidad tenían como propósito darles visibilidad a esos artistas y avivar a sus fans para que desafiaran al Gobierno de la Isla, agrega AP.

Bozic, el agente de la Usaid en este caso, se centró rápidamente en Los Aldeanos, un grupo de hip hop que según AP estaba «frustrado por la presión oficial y muy respetado por la juventud cubana por las letras de sus canciones, duras y directas».

Por supuesto había financiamiento, y Creative Associates usó una compañía de fachada en Panamá y un banco en Liechtenstein para ocultar los rastros de los envíos de dinero en efectivo a Cuba, desde donde cientos de miles de dólares salieron para financiar un programa de televisión con el grupo de hip hop, que fue distribuido en DVD.

Anota AP que fue cuando Juanes, la estrella de rock de Colombia, anunció que iba a celebrar un concierto en el corazón de La Habana en septiembre de 2009, los gerentes de Creative Associates sostuvieron una reunión de estrategia de dos días para ver cómo convencer al afamado músico de que los dejara actuar en su presentación. Ello nunca ocurrió, pero Juanes agradeció públicamente a la banda después de su concierto y se tomó una foto con ellos.

El contratista Xavier Utset —quien manejaba el programa para Creative Associates desde su oficina en Costa Rica— manifestó a sus colegas que estaban preocupados luego de que fuera incautada la computadora del líder de la banda, pues temía que hubiera información comprometedora.

Según la investigación de AP, los contratistas de la Usaid también intentaron involucrar en el concierto Exit a otros destacados artistas, y Creative pagó 15 000 dólares para financiar un nuevo festival musical local con el objetivo secreto de sembrar «en la mente de los organizadores del festival ideas nuevas» y persuadirlos de que enviaran a su audiencia «mensajes de alto impacto», dice un reporte citado por AP.

Bozic fue detenido al llegar a La Habana con equipos de computación como una unidad de memoria que contenía información potencialmente incriminadora, lo que generó ansiedad entre los contratistas.

Añade AP que según los documentos, el productor y presentador de videos Adrián Monzón era el único cubano en la Isla que sabía que laboraba para Creative en el programa de infiltración del hip hop. Agentes de Seguridad del Estado interrogaron a Monzón y se conoció que este les dijo a los encargados de Usaid que a las autoridades cubanas les preocupaba Bozic y sospechaban que tuviera vínculos con la CIA.

Cuatro meses después, el grupo salió de Cuba en su primer viaje fuera de la Isla para actuar en el festival de música Exit, en Serbia. Recibieron un entrenamiento en liderazgo con el objetivo de «enfocarlos un poco mejor en su papel como agentes de movilización social», escribió Utset, veterano en estas «iniciativas realizadas en Cuba». Sin embargo, terminaron mudándose a Tampa, Florida, y ahora sus letras son menos radicales, dice AP en el extenso reportaje en el que trabajaron sus corresponsales en Washington, Belgrado, Miami y La Habana.

Monzón —cuyo nombre en código en los informes de Utset era Amish—, fue detenido de nuevo al regresar a La Habana en abril de 2011 y le confiscaron su computadora y una unidad de memoria. Cuando se las devolvieron, descubrió que los nombres de dos gerentes de Creative estaban en un documento. Ahora vive en Miami y trabaja en un Papa John’s.

El «promotor cultural» serbio Bozic trabaja en proyectos en Túnez, Ucrania, Líbano y Zimbabwe.

Xavier Utset, el organizador de ZunZuneo, los reclutadores viajeros y los festivales de hip hop —todo contra Cuba—, ya no trabaja en Creative, lo hace en la entidad federal de Estados Unidos que la engendró: la Usaid.

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