Tensión en Siria entre Israel y Rusia

Una serie de circunstancias trágicas y fortuitas, puso al descubierto los riesgos en la región

Autor:

Leonel Nodal

El derribo por error de un avión de reconocimiento ruso por misiles de la defensa aérea Siria, lanzados contra una escuadrilla de la aviación israelí durante un ataque a una instalación militar en la provincia de Latakia, puso al descubierto este martes la peligrosidad del intervencionismo sionista en la región.

El ataque aéreo nocturno de Israel en Siria fue solo uno más de los cientos de abiertas violaciones de la soberanía del país árabe a lo largo de los siete años que dura ya la crisis provocada por la injerencia de potencias occidentales, guiadas por Estados Unidos, con el fin de provocar el derrocamiento del presidente Bashar Al Assad.

Sin embargo, según reconoció en el diario The Times of Israel el comentarista Avi Issacharoff, en este caso hubo varios aspectos altamente inusuales, como el confuso derribo de un avión militar ruso, con 15 tripulantes, por misiles antiaéreos sirios, que disparaban a los atacantes israelíes.

El Ministerio de Exteriores ruso convocó al embajador de Israel en Moscú, poco después de que el titular de Defensa dijera enfáticamente que el incidente constituyó una provocación deliberada por parte de Israel, que puso en peligro las líneas rusas, y que Moscú se reserva el derecho a responder.

En una desacostumbrada reacción, que al parecer intenta aplacar los ánimos de Moscú, las Fuerzas Armadas de Israel reconocieron la ejecución del ataque en Siria y hasta expresaron «su pesar por la pérdida de vidas rusas».

El incidente, que el presidente ruso Vladimir Putin atribuyó a una serie de circunstancias trágicas y fortuitas, puso al descubierto los riesgos de una crisis que involucre a las potencias extranjeras que respaldan a las partes contrapuestas en la compleja guerra de Siria.

Un mapa del escenario del controversial incidente, publicado por la televisora rusa RT, muestra la concentración de efectivos militares, poderosas unidades navales y aéreas presentes en esa zona del mar Mediterráneo oriental, pertenecientes a Estados Unidos, Francia y Rusia, además de las del Gobierno sirio.

Latakia, en esa costa del Mediterráneo es considerada la principal ciudad portuaria de Siria y muy cerca de esa estratégica urbe se ubica la base aérea rusa Hmeimim, la más importante del país, establecida a petición del Gobierno sirio de Bashar Al Assad en su guerra contra el terrorismo.

Unas pocas millas más al sur se encuentra la única base naval de Rusia en el Mediterráneo, ubicada en Tartus, pero los barcos rusos sí usan Latakia de vez en cuando, como una especie de puerto secundario.

Hasta ahora Israel se cuidó mucho de operar en esa área debido a la presencia rusa. Los pretextos alegados por Tel Aviv, de que en las instalaciones militares sirias atacadas se almacenaba material destinado a la organización libanesa Hezbolá, aliada de Damasco, están lejos de justificar los riesgos de desafiar a la fuerte presencia de Rusia.

La primera reacción de Putin ha sido interpretada en los medios internacionales como un visible gesto destinado a desactivar de alguna manera una posible crisis que extienda las llamas de la confrontación, precisamente cuando Moscú procura establecer soluciones pacíficas con el concurso de Irán y Turquía.

Todo indica que es justamente ese curso de los acontecimientos, inconveniente a los planes de Estados Unidos, lo que su aliado israelí intenta con sus desafiantes violaciones de la soberanía siria.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.