Todo lo que vi (en las primeras imágenes de René)

Enrique Ubieta GómezEnrique Ubieta Gómezdigital@juventudrebelde.cu
12 de Octubre del 2011 23:50:29 CDT

A veces la cámara que rastrea la emoción en el rostro de un ser humano, acorralándolo
en las comisuras del dolor o de la alegría, genera el rechazo. Pero a veces no es
solo una cámara, sino los ojos de una hija o de un hermano o de un compañero de
luchas, y ya no es espectadora impertinente, sino el otro que llora o ríe, que abraza o
es abrazado, que nos deja estar, suavemente.

No sé si un hombre que sale de la cárcel injusta, después de 13 años de encierro, más delgado, más viejo, pero con los ojos llenos de vida, siente todo lo que había soñado sentir cuando encuentra a sus hijas, o si sus sentidos —en legítimo acto de autodefensa— se embotan, huyen del melodrama más hermoso y real de su vida.

No sé lo que piensa cuando encuentra a su padre más gastado, más digno, cuando conversa por teléfono con la esposa a la que han impedido estar —ese y todos los días anteriores de prisión—, pero que no ha dejado ni un instante de pelear por su libertad, extrayéndole fuerzas a la indignación y ahuyentando de su espíritu la tristeza (como entendió rápidamente, con sus ojos de mujer poeta, Fina García Marruz).

Solo veo un rostro que sonríe torpemente y unos ojos que brillan como estrellas; solo escucho una voz inexplicablemente serena, que susurra a coro con sus hijas, junto a Silvio, junto a nosotros, El mayor —porque ella es Amalia Simoni, dice una de las niñas—, y El necio, ese himno de los revolucionarios cubanos, escrito hace 20 años, cuando los cobardes y los oportunistas saltaban del barco que parecía hundirse.

Ese hombre que ahora ríe como un niño, dice que peleará hasta el último día de su vida por la libertad de sus hermanos, y sus ojos se aguzan porque el dolor está aún ahí, agazapado. No puedo saber nada más: es solo un hombre, más viejo, más flaco quizá, que sabe que ha vencido a los que quisieron doblegarlo. Es un héroe, él lo sabe, pero se recuesta, excedido de sentimientos y visiones, al respaldar del auto que lo conduce hacia un lugar de tránsito —donde vivirá mientras no pueda regresar a Cuba, y reencontrarse con su esposa y con su pueblo—, en tanto ellas, sus hijas, se recuestan en sus hombros.

Es todo lo que veo, lo que sé. Nos faltaban esas imágenes para entender que el pasado 7 de octubre todos los cubanos salimos con René de una cárcel, aunque permanecemos en otras cuatro: que la dignidad y la justicia de la Revolución la encarnan esos cinco hombres.

envíe su comentario

  • Normas
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio
    1. 1

      Beatriz Hernández Sigler - 13 de Octubre del 2011 9:01:36 CDT

      Fue hermoso. Es hermoso aún el recuerdos de esas imagenes. Ojala que la pdamos ver pronto pero en el recibimiento aquí en Cuba, cuando vimos a Elian y su familia regresar. Esperamos y deseo que el imperio sienta verguenza y tome las medidas para que sean liberados YA. BHS.

    2. 2

      Daniamar Martinez de Santelices Basulto - 13 de Octubre del 2011 15:50:00 CDT

      Asi mismo Beatriz comparto tu opinión, ahora tenemos a uno de nuestros heroes fuera de la carcel, aunque los de allá quieran retenerlo, tenemos que ser mas fuertes y unidos para luchar para que los demás vuelvan al igual que nuestro querido Rene.Saludos

    3. 3

      Reynaldo Ernesto - 13 de Octubre del 2011 20:07:52 CDT

      René la dignidad del pueblo cubano tiene un rostro,el tuyo,aspiro ver fuera de la cárcel a los otros héroes del pueblo cubano y de los revolucionarios del mundo,gracias por tu ejemplo y entrega.

      del autor

      en esta sección