GRID, la superred

La construcción de una gigantesca telaraña de computadoras para intentar descubrir cómo surgió el universo podría revolucionar también las comunicaciones La red al día

Autor:

Amaury E. del Valle
A muchos de los misterios sobre la creación del Universo quizá les quede poco tiempo de vida. Cuando se ponga en marcha este verano el Gran Colisionador de Hadrones (en inglés LHC) probablemente se logre «encontrar la evasiva partícula másica conocida como el bosón de Higgs, también llamada «la partícula de Dios», cuya existencia podría ayudar, entre otras cosas, a explicar la Teoría de la Relatividad.

Sin embargo, quizá el resultado más concreto del LHC sea mucho más palpable, pues podría revolucionar para siempre las comunicaciones, al convertir a Internet en una red

diez mil veces más rápida de lo que hoy se conoce, lo cual permitiría bajar películas enteras de un extremo a otro del mundo en cuestión de minutos, u ofrecer videollamadas con resolución, rapidez y costo casi igual a los de las realizadas en un teléfono convencional.

La respuesta no estará en el misterioso campo de los electrones, protones o positrones, sino en la necesidad científica de colaborar para poder procesar el enorme cúmulo de información, y por ende el gigantesco volumen de cálculos que se precisará para analizar todos los datos que se deriven del funcionamiento del Gran Colisionador de Hadrones.

¿Adiós a los discos duros?

Muy cerca de la ciudad de Ginebra, Suiza, por debajo de la tierra se extiende por más de 27 kilómetros un inmenso túnel, en forma de circunferencia, creado para el Gran Colisionador de Electrones y Positrones (LEP en inglés), el cual ha sido modificado para darle vida al Gran Colisionador de Hadrones (LHC).

A diferencia de su antecesor, en el nuevo colisionarán protones (un tipo de hadrón) en vez de electrones y positrones (leptones), lo cual arrojará luz sobre fenómenos tan controvertidos como el Big Bang, la explosión inicial que se supone dio origen al universo.

Un ingeniero inspecciona una sección del Acelerador de Partículas que pronto se inaugurará en el Centro Europeo de Investigación Nuclear. Pero este nuevo acelerador, financiado y construido en colaboración con más de 200 físicos de 34 países, universidades y laboratorios, y que funcionará a 271 grados centígrados bajo cero, generará tanta información que de almacenarse serían necesarios unos 56 millones de CD anuales.

Se necesitaría tanta potencia de procesamiento, que si se colocaran todos los ordenadores necesarios en el CERN llegarían incluso a tener problemas de abastecimiento eléctrico. Por eso la única solución consistía en crear una nueva red de trabajo lo bastante potente como para enviar datos instantáneamente a centros de investigación diseminados por varios países.

Ante esa disyuntiva, a la par de la construcción física del mayúsculo laboratorio de partículas, sin rival en el mundo, ha avanzado la creación de una superred de computadoras global, conectadas a altas velocidades entre sí, en aras de aprovechar sus potencialidades para almacenar y calcular la información que genere el LHC.

La Grid (The Grid, en inglés) trabajará como una gran computadora global que procesará gran cantidad de datos en poco tiempo, y a su vez será 10 000 veces más rápida que una conexión de banda ancha. Eso permitirá, por ejemplo, «bajar» o mandar el catálogo completo con las canciones de los Rolling Stones de Gran Bretaña a Japón en cuestión de segundos.

La idea inicial de su creación partió del Centro Europeo de Investigación Nuclear o CERN, el mismo lugar donde en 1989 Tim Berners-Lee inventó la «Web», o sea, la World Wide Web o Red Global Mundial, conceptualizada según la Enciclopedia Virtual Wikipedia como «un sistema de documentos de hipertexto y/o hipermedios enlazados y accesibles a través de Internet», mediante la cual, con un navegador web, «un usuario visualiza páginas web que pueden contener texto, imágenes, videos u otros contenidos multimedia, y navega a través de ellas usando hiperenlaces».

Sin embargo, la Grid es algo mucho más complejo y potente. La red está construida en fibra óptica y cuenta con alrededor de 55 000 servidores y modernos centros de enrutamiento. Según David Britton, profesor de Física de la Universidad de Glasgow, uno de los líderes de la red, sus prestaciones serán tan increíbles, que esa tecnología «revolucionará la sociedad».

El ingeniero argentino Mario Benedetti, agregado científico permanente del CERN, adelantó que «los usuarios autorizados van a tener acceso a una computadora global capaz de hacer cálculos hasta ahora impensados. Por ejemplo, en medicina podría servir para almacenar bases de datos radiográficos y otros estudios; y luego, a través de métodos de procesamiento de imágenes y de estadísticas, poder dar un mejor diagnóstico a un paciente».

El mismo David Britton está tan entusiasmado, que cree que Grid hará que «las futuras generaciones tengan una capacidad para colaborar y comunicarse, que las personas mayores como yo no pueden imaginar».

Hasta el periódico inglés The Times, en un artículo dedicado al tema, asegura que Grid cuenta con los medios necesarios para transmitir imágenes holográficas, para permitir partidas online de centenares de miles de jugadores o para ofrecer videotelefonía de alta calidad en todo el mundo al precio de una llamada local.

Incluso algunos han llegado más lejos en sus pronósticos, como Ian Bird, líder del proyecto de computadoras de alta velocidad del CERN, quien cree que Grid podría provocar que dentro de unos años Internet funcione tan rápido, que hará que la gente deje de almacenar información en sus ordenadores y opte por alojarla en la red y acceder a ella desde cualquier parte del mundo.

Embotellamiento en la autopista

No hay duda de que Grid podría aliviar las «cargas» informativas que hoy sufre la red de redes, y aunque demore unos años tener acceso a ella, con su puesta en marcha se abrirán nuevas perspectivas para la comunicación.

Es que el fenómeno Internet ha crecido tan rápido en los últimos años que solo en 2007, según el Reporte de la Industria de Nombres de Dominios publicado por VeriSign, estos crecieron en aproximadamente 33 millones el año pasado.

Eso significaría que hoy existen unos 153 millones de nombres de dominios registrados a nivel mundial a través de todos los dominios de primer nivel, que en el caso de los «.com» y «.net» superaron los 80,4 millones en el año 2007.

Los nombres de dominio son utilizados para agrupar a un conjunto de equipos o dispositivos conectados a Internet, para proporcionarles nombres más fácilmente recordables en lugar de una dirección IP numérica, que sería su verdadero identificador en la red.

Esta solución permite encontrar fácilmente cualquier sitio web, sin necesidad de recordar el número de servidor donde está alojado, y a su vez subdividir los dominios en varios niveles, desde los dedicados a negocios como «.com», hasta los genéricos por países, como «.cu» para Cuba, por ejemplo.

Las estadísticas publicadas por VeriSign indican que el registro de nombres de dominios se ha disparado como consecuencia de la extensa adopción de dispositivos inalámbricos y consolas de juego habilitados para Internet, asegura Raynor Dahlquist, vicepresidente senior de los Servicios de Registro de Dominios de esta entidad.

Lo anterior implica tanto que se haya tenido que comenzar a adoptar nuevos protocolos para la asignación de nombres de dominio, como que hoy se den cada vez más problemas con el cúmulo de información siempre creciente que se maneja a través de las redes.

Ahí es donde entraría a desempeñar su papel una innovación como Grid, que permitiría darles solución a los cuellos de botella que actualmente existen en la autopista de la información.

Sin embargo, no basta con buenas intenciones para empedrar el camino cibernético de Internet. Ante la idea colaborativa que sustenta a una superred como Grid, ya existen empresas que han comenzado a torpedear un proyecto que podría afectar las cuantiosas ganancias que obtienen por dar servicios de conectividad.

Y ese podría ser el verdadero «agujero negro» terrenal que paradójicamente se trague un proyecto pensado, entre otras razones, para descubrir cómo actúan los agujeros negros siderales.

La red al día

UN NUEVO MILLÓN DE VIRUS INFORMÁTICOS podría surgir este año, según pronósticos de la consultora de seguridad informática F-Secure, la cual indicó en un reporte a la prensa que nunca había registrado tantos virus y programas malignos como durante los primeros tres meses de 2008. Igualmente aseguró que ha aumentado significativamente el grado de perfeccionamiento de los programas nocivos, que incluso ya afectan a teléfonos «inteligentes», y se ha destapado una ola de infecciones en sitios web espurios, que al ser visitados por un usuario incorporan en su sistema un código maligno... LAS COMPUTADORAS DIFICULTAN LA MEMORIZACIÓN de nuevos conocimientos, según se desprende de una investigación realizada por un equipo de expertos suecos, quienes aseguran que para las personas es más fácil comprender texto impreso en papel que presentado en una pantalla de computadora, pues en esta abundan los elementos distractores. Lo anterior implica que se consumen mayores recursos del intelecto para concentrarse en un texto digital que en uno impreso, lo cual ha generado una polémica sobre si el nivel de inteligencia cae en alguna medida en las personas cuando estas están frente a una computadora... UN SISTEMA PARA SINCORNIZAR LOS CORREOS DE OUTLOOK Y GMAIL ha sido desarrollado por la compañía Cemaphore Systems. El sistema, nombrado Mail Shadow, hace posible establecer una sincronización automática de correo electrónico, lista de direcciones e información del calendario entre Outlook y Gmail, así como crear una copia de seguridad de las informaciones de Outlook, cuyos datos estarían disponibles mediante el sistema Gmail.

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