Un siglo XX y un primer cuarto del XXI recorridos por guerras de todo tipo constituyen la prueba irrefutable de que algunos hombres aprecian más la violencia que los argumentos con el fin de alcanzar sus propósitos, aunque en los últimos tiempos los argumentos sesgados y manipulados, a modo de noticias falsas, exhiban tanto poder como las armas nucleares
En el juego de los «buenos» y los «malos» que promueven las redes sociales, los malos, aparentemente, somos nosotros: los que decidimos ser escritores y artistas cubanos en Cuba e ir de manos con el pueblo