El proyecto Teatro del Caballero Andante combina el teatro convencional con el de playback. Autor: Cortesía de la fuente Publicado: 16/09/2026 | 10:23 am
Con el ánimo de crear un teatro con voz propia y que a la vez pudiera conectarse con la realidad de todos los públicos, el actor y director Roberto Dávila Machín creó el proyecto Teatro del Caballero Andante.
«Me interesa dirigir, construir ideas, transformar a la gente. El arte en general es transformador, porque logra que el ser humano pueda ser, en primer lugar, más sensible, y, en segundo lugar, porque le ofrece la oportunidad de ver la vida desde otras perspectivas.
«Entiendo que como actor estamos al servicio del director, pero en el rol de este último uno decide el camino, el tema a tratar y la manera, estudia los públicos y logra su propósito artístico.
«Siempre ha sido difícil hacer teatro, por eso hay que amarlo mucho. Es muy difícil lograr que alguien subvencione toda la producción de un espectáculo. Ahí es cuando los amigos y tú mismo, con tu creatividad, utilizas todos los recursos a tu alcance.
«Algo que pudiera parecer simple, como el maquillaje, es muy importante, porque el teatro no lleva cualquier producto, y aquí no se comercializan para este tipo de trabajo. Siempre hay que innovar», asegura.
—¿Por qué fundó Teatro del Caballero Andante?
—En 2022 era profesor de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona y en esa época nació el interés por crear este proyecto, pensando en los caballeros andantes que existen aún, luchan contra gigantescos molinos de viento a diario y sueñan muy alto.
«Comenzamos con puestas en escenas de pequeño formato, como monólogos, declamaciones, narraciones orales… A finales de 2023, volví como actor que siempre he sido de Espacio Teatral Aldaba y su directora, Irene Borges, me ofreció el espacio y un horario para ensayar y entrenar.
«Iniciamos esa etapa impartiendo talleres de teatro playback. Luego, egresados de esos talleres se incorporaron al grupo junto a Jarol González Nocedo, cuya formación sí proviene del sector.
«Todas las mujeres del presidente fue nuestra primera gran obra. Con un elenco de ocho actores en escena y una duración de cincuenta minutos. La estrenamos en Estudio Teatral Aldaba el 15 de marzo del año pasado, en pleno apagón nacional. Esa circunstancia nos hizo pensar en no hacerla, pero el público estaba ahí y el autor había viajado desde Costa Rica para disfrutar del estreno, por lo que los actores asumieron el reto. Luego nos mantuvimos trabajando el teatro playback, que se basa en la improvisación, sin un guion previo.

«El otro gran estreno fue el pasado 15 de agosto, con Tras el espejo, una obra de pequeño formato con tres actores. Leí hace años un libro que se llama 26 obras en un acto de Emilio Carballido y de él tomé tres textos de aparente desconexión entre ellos. Sin embargo, yo tracé un hilo dramatúrgico para conectarlos, una especie de arreglo dramatúrgico, y montamos la obra. Se la presenté a los actores (si no les interesa lo que les propongo, no lo hacemos), y funcionó.
«Confieso que inicialmente no pensé en cosas que tuvieran mucho que ver con lo que encontré al final. Trabajábamos temas asociados al género, el amor y la infidelidad porque tenía que ver con Emilio Carballido y la época en que están escritos sus textos. Después me di cuenta de que en realidad lo escondido dentro del texto es la manipulación entre los seres humanos. Es un tema que duele mucho, pero está presente en la cotidianidad porque los seres humanos nos manipulamos constantemente».
—¿Cuán motivado está para hacer teatro playback?
—Con Teatro del Caballero Andante comenzamos con teatro convencional, sinceramente. Como pedagogo, busqué una metodología que pudiera implementar dentro de mis propios procesos y hallé las analogías entre el método Stanislavski y el teatro playback.
«De ahí surgió entonces en 2024 el taller Sabor a Playback y luego los entrenamientos, que permitieron a más actores con problemas para la improvisación llegar a sus personas a través de esa técnica y dinamitar ciertas áreas en sus procesos como actores. Así empezaran a mejorar y a crecer desde el punto de vista actoral y dejó de ser un proceso de entrenamiento.
«En diciembre de 2024 hicimos la primera presentación Espacio Teatral Aldaba en la sala grande, y a partir de ese día, Irene Borges, siempre generosa, nos sugirió que hiciéramos una peña, idea que fue bien acogida por todos. Por esa razón, los primeros sábados de cada mes, ahora a las cinco de la tarde, nos encontramos con el público habitual y con el que llega por primera vez a la sede, en la calle 114, entre 39 y 41, municipio de Marianao, en La Habana.
«También hemos hecho funciones en La Madriguera, en el Castillo de Atarés, en Habana Espacios Creativos y en otros lugares, pero Aldaba es nuestra sede principal y nuestro público sabe que ahí nos puede encontrar».
Le pido a Dávila Machín que relate un poco lo que acontece en sus peñas, y sonríe. «El teatro playback en su manera ortodoxa (digámoslo así) es una forma teatral que no posee texto previo, no hay un dramaturgo que dé a los actores un personaje o una historia. Los actores representan en escena los sentimientos, emociones, historias, que el público narra en ese momento, sin previo acuerdo.

«Es muy interesante porque tenemos dos momentos en el espectáculo: en el primero los actores representan formas cortas a partir de lo abstracto o subjetivo, como las emociones, y en la segunda parte se representan las historias, y ahí sí hay un poco más de desarrollo. Unas veces lo hacemos de una manera pura y otras lo mezclamos con el teatro convencional. Además, cada función es irrepetible porque depende de quienes estén presentes y de lo que decidan ofrecer».
La próxima cabalgata (como suelen nombrar a sus encuentros) será el 19 de septiembre en el Castillo de Atarés, con el Proyecto Filgrim Tales, al que agradecen la confianza y las oportunidades cada vez. Después, el 3 de octubre a las 5:00 p.m., en el Espacio Teatral Aldaba, celebrarán los cuatro años del grupo, que se cumplirán cuatro días después.
—¿Algún otro proyecto en el que trabajen ahora?
—Estamos inmersos en el proceso de una historia real de tres piratas que navegaron por el Caribe y solían recalar en la entonces Isla de Pinos. Calico Jack, y las mujeres Anne Bonny y Mary Read, nos conducirán por una historia plagada de amor y sueños, y de luchas por la libertad.
