El periodista palestino Mahmoud Zakarneh, con el número 44 en su frente. Foto LV Autor: Tomado de Internet Publicado: 19/08/2026 | 01:53 pm
Tal y como se desarrolla el genocidio del pueblo palestino ejecutado por el Israel sionista, compararlo con el holocausto de los judíos por la Alemania nazi no es una elucubración. Y ahora acaba de revelarse una práctica por parte de algunas unidades de las fuerzas militares israelíes que también lo recuerda: han marcado con números a los detenidos palestinos. Así eran registrados los llevados a los campos de concentración, fueran judíos, gitanos, comunistas u homosexuales…
Los números de identificación están escritos en la frente y los brazos de palestinos detenidos durante una redada que realizaron soldados de Israel en la ciudad palestina de Qabatiya, en la Cisjordania ocupada, donde allanaron más de un centenar de viviendas en busca de «terroristas», y pueden verse en un video, donde el número 44, escrito con un plumón o rotulador resalta en la frente del periodista Mahmoud Zakarneh.
Estalló el escándalo, supongo que también entre hebreos que conocieron del infame proceder nazi, y ahora clonado por los sionistas, al punto que el ejército israelí ha reconocido «la gravedad del acto» y asegura que «se han extraído lecciones de ese asunto», aunque no han dicho cuáles, como tampoco es la primera práctica infame.
En abril, también fueron difundidas imágenes de mujeres palestinas con números en las manos al entrar al campamento de refugiados de Yenin, dijo una información publicada en el diario barcelonés La Vanguardia, que recuerda que en 2009 el mando militar ya había llamado la atención a los soldados para que pusieran fin a esa práctica que, en definitiva, forma parte de una ideología que propugna la limpieza étnica.
Hace apenas unos días el ultranacionalista Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional a cargo también de las cárceles, reclamó el asesinato diario de entre 30 o 40 palestinos en Gaza, el mismo que celebró con champán en la Knesett (Parlamento) cuando el pasado marzo aprobaron por 62 votos a favor, 31 en contra y una abstención la pena de muerte exclusivamente para los palestinos, impulsada por el partido de extrema derecha Otzma Yehudit, de Ben Gvir, con el apoyo del Likud de Benjamín Netanyahu. Al dar a conocer entonces la medida, el diario Haaretz decía: «La ley ahora es aplicable en cualquier territorio que Israel controle de facto, incluyendo Cisjordania y el 53 por ciento de la Franja de Gaza».
«Nuestros terroristas solo merecen una cosa: la muerte en la horca», afirmó el siniestro verdugo Ben Gvir, quien el martes de esta semana anunció que comenzará la construcción de una «unidad especializada» para llevar a cabo ejecuciones en la horca de condenados a muerte por terrorismo en Cisjordania.
Para agregar perversidad a lo dado a conocer en un comunicado que citó el diario israelí The Jerusalem Post, el maligno Ben Gvir dijo que el escenario de los patíbulos incluirá palcos para presenciar las ejecuciones «como es costumbre en muchos países», y supongo que estaría pensando en las cámaras de ejecución de Estados Unidos, su socio mayor.
En Estados Unidos, la cámara de ejecución suele contener una mesa de inyección letal o una silla eléctrica, pero también, en la mayoría de los casos, una sala contigua, donde los testigos pueden observar la ejecución a través de ventanas de cristal. Puede que las horcas sionistas no tengan tan siquiera ese límite…
