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Expertos advierten sobre turbulencia arancelaria mundial

Empresa china demanda a Gobierno de EE. UU. tras declarar la Corte Suprema estadounidense como ilegales los aranceles impuestos
a comienzos de 2025. La Casa Blanca anuncia contramedida imponiendo nueva tarifa general del diez por ciento

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Juventud Rebelde

Washington, febrero 21.— Estados Unidos anunció un nuevo arancel global del diez por ciento tras la ilegalidad de los aranceles que han regido desde comienzos de 2025 dictaminada por la Corte Suprema y expertos advierten sobre la inestabilidad en la política tarifaria, cuando empresas internacionales ya inician demandas al Gobierno de EE. UU.

El dictamen del viernes del máximo tribunal judicial estadounidense que declaró ilegales los aranceles recíprocos impuestos desde 2025 por la actual administración es de gran importancia para el comercio global, las empresas y el bolsillo de todos los ciudadanos de EE. UU., señaló Global Times.

Un experto chino afirmó que el fallo ha declarado ilegales, fundamental e irrevocablemente, los llamados aranceles recíprocos de la administración Trump, lo que envía una señal alentadora al mundo y, en cierta medida, refuerza el multilateralismo, que se ha visto gravemente afectado por el auge del unilateralismo y el proteccionismo desde el año pasado, dijo la publicación.

Sin embargo, también advirtió que el problema de los amplios aranceles seguirá siendo complejo y es poco probable que se resuelva a corto plazo, ya que la administración busca prolongar sus medidas por todos los medios posibles.

Tras el fallo de la Corte Suprema, el presidente Donald Trump anunció la firma de una nueva orden que impondría un arancel global del 10-15 por ciento por un plazo de 150 días y a partir del 24 de febrero de este 2026, para reemplazar algunos de los «derechos de emergencia» que la Corte declaró ilegales, según la agencia de noticias Xinhua.

La nueva medida fiscal exime a una serie de bienes, como minerales críticos y productos farmacéuticos y está basada en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, según la Casa Blanca.

El viernes, en fallo de seis a tres, la Corte Suprema declaró inconstitucionales las políticas arancelarias bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia
Internacional, anulando oficialmente los aranceles globales introducidos desde abril y que el Gobierno argumentó que ayudarían a generar ingresos y revitalizar la industria manufacturera estadounidense.

He Weiwen, investigador principal del Centro para China y la Globalización, declaró al Global Times el sábado que el fallo podría considerarse una victoria para el sistema legal estadounidense, ya que la Corte Suprema confirmó la Constitución, que establece que el derecho a imponer aranceles reside en el Congreso.

Una coalición de 12 estados de EE. UU. presentó posteriormente una demanda contra la decisión, y el Tribunal de Comercio Internacional falló en contra de la administración, la que apeló ante la Corte Suprema en septiembre y ahora llegan los resultados en su contra.

Los mercados internacionales reaccionaron positivamente al fallo de la Corte Suprema de EE. UU. El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq registraron
ganancias semanales tras la eliminación de los aranceles, según el portal del sector en yahoo.com.

El fallo también fue bien recibido por grupos de pequeñas empresas estadounidenses, algunas de las cuales solicitaron el rembolso de sus aranceles, según NBC. En respuesta a una consulta del Global Times, la Federación Nacional de Minoristas de EE. UU. (NRF) afirmó que el fallo proporciona «la certeza que tanto necesitan las empresas y fabricantes estadounidenses, permitiendo que las cadenas de suministro globales operen sin ambigüedad. Instamos al tribunal inferior a garantizar un proceso fluido para reembolsar los aranceles a los importadores estadounidenses. Los reembolsos servirán como un impulso económico», declaró la NRF en su comunicado.

A su vez, Michael Pearce, economista jefe para EE. UU. de Oxford Economics, declaró el sábado en una nota de investigación que la decisión judicial reduce drásticamente la tasa arancelaria efectiva, del 12,8 por ciento al 8,3 por ciento.

Sin embargo, Pearce afirmó que cualquier impulso a la economía derivado de la reducción de aranceles a corto plazo probablemente se verá parcialmente contrarrestado por un período prolongado de incertidumbre. Dado que es probable que la administración reconstruya los aranceles mediante otros medios más duraderos, la tasa arancelaria general podría terminar estableciéndose cerca de los niveles actuales, señaló el experto.

Esa ha sido la respuesta inmediata de la Casa Blanca, que el viernes criticó duramente a la Corte Suprema tras la anulación de su política arancelaria emblemática, calificando la decisión de «ridícula» y en Truth Social el presidente respondió con el nuevo arancel global, insistiendo que protegerán a EE. UU. «de prácticas comerciales desleales».

El monto de los aranceles impuestos por EE. UU. hasta el 10 de diciembre ascienden aproximadamente a 129 000 millones de dólares, un dinero que se estima puede ya haber sido gastado por el Gobierno.

Un informe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York publicado el 12 de febrero, con datos de la Oficina del Censo de EE. UU. hasta noviembre de 2025, reveló que los consumidores y las empresas estadounidenses pagaron casi el 90 por ciento de los aranceles en 2025.

Por otra parte, se conoció que BYD, el fabricante de automóviles chinos, ha demandado al Gobierno de EE. UU. por los aranceles, medida que sienta precedente para que las empresas chinas defiendan sus derechos e intereses legítimos, según expertos.

La agencia noticiosa AP señaló este sábado que Gobiernos y empresas de todo el mundo se apresuraron a determinar el impacto del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en las relaciones comerciales con la mayor economía del mundo, que dijo habían irritado «a los funcionarios comerciales desde Corea del Sur hasta Sudamérica y mucho más allá».

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