21 °C Con esa costumbre suya de seguir naciendo, el más bromista de nuestros guerrilleros pronto cumplirá 80 febreros. Será el día 6, pero el teclazo debe adelantarse. Camilo Cienfuegos, hombre y amigo, no cesa de ilusionar. Su coctel molotov de arresto, bondad y sonrisa aún arde en las manos de los rígidos e injustos. En una carta suya desde el exilio de Estados Unidos y en la vivencia de su padre, Ramón, con Guillermo Cabrera, hoy y siempre, lo recordamos.
Verse en los zapatos del otro... Qué difícil, en nuestras cotidianas urgencias. Miren la acertada fábula que nos envía una teclera capitalina...
Helen, que de la Medicina y la gentileza fabrica estrellas, envió hace algún tiempo esta alegoría. ¿Cuántas veces, en nuestro flechazo vital no habremos de recordarla?...
Mi amiga Elisa Beatriz Ramírez, de Radio Habana Cuba, tiene «ojos para ver las cosas extraordinarias» y correo «para contarlas», como querría el gran Pablo de la Torriente. Me mandó esta bella estampa de fin-comienzo de año y no puedo hacer otra cosa que repartirla.
Pues sí, envuelto en el primer frío realmente serio de esta temporada, el partero del 2011 recibió a su sucesor, un añito que pinta bueno para ser generosos y traviesos. De nuestra minicompetencia en torno a los mejores consejos para el almanaque recién estrenado son estas frases enviadas por la abuela Walkiria, y que se atribuyen a la periodista norteamericana Regina Brett. Sintetizo y regalo…
A los tecleros solo hay que darles una palabra y mueven el mundo. Les propusimos que enviaran frases ocurrentes y enseguida el buzón se nos llenó. Francisco Infante nos remitió cien de un golpe. De ellas, hoy les va una selección. Y como este es el último teclazo del año, ¿qué les parece si hacemos una minicompetencia a ver quién envía los 12 consejos más ingeniosos para iniciar el 2012? Somos todo oídos...
«Frases profundas». Con este membrete circulan por la red las ocurrencias que hoy compartimos. Algunas parecen más viejas que ñañaseré, otras asombran por el renovado ingenio. A ver si nos embullamos y agregamos las nuestras en esta lista...
No hay en nuestra literatura un poeta más incomprendido artísticamente. Tampoco existe, dígase con justicia, otro que burle más, de generación en generación, el olvido. José Ángel Buesa, al sentir del sabio Virgilio López Lemus, «tuvo la osadía de descubrir un camino y poner todas sus fuerzas, toda su inteligencia... y toda su intuición en la elaboración de una obra complaciente para las grandes mayorías de lectores». Avivó el fuego de la adolescencia y practicó la elegancia, sin pretender llegar a cumbres líricas que tal vez le eran inaccesibles. ¿Cuántos no hemos enamorado alguna vez con sus versos?
Casi llegando a las bodas de oro del Magisterio y la Bondad, el medio siglo de la Alfabetización cubana, conoceremos hoy la lista de los premiados en nuestro fraterno concurso. Dijimos que habían participado 234 entusiastas, pero la realidad felizmente nos desbordó, y sumando los envíos de imágenes, las entregas fuera del plazo y los materiales de quienes aún están arribando con sus recuerdos, se sobrepasan los 300 trabajos. Todos, absolutamente todos los textos y fotos —ya digitalizadas— serán trasladados al Museo Nacional de la Alfabetización para engrandecer el patrimonio histórico de nuestro país. Pero, como en cualquier lid, hay ganadores...
Tengo una deuda enorme de grafitis, esos besos letrados que el ingenio dibuja para pupilas sedientas. Y de semillas, que dan su mejor fruto cuando no se las esparce como recetas infalibles sino como caramelos para tomar el buen sabor y guardar luego en los bolsillos del alma. Aquí van algunos. Aunque siga endeudado...
Los otros ojos de Eva. Así llama su blog la sensible cienfueguera Melissa Cordero Novo. De veras hay que poner mucho corazón a la vida para mirarla siempre con otros ojos. En el más reciente Encuentro Nacional de la Crónica, en la perla sureña, Melisa resultó una de las ganadoras. Estas fueron las líneas que distinguió el jurado...
Esta tecla es para Teresa, muchacha madura de Sancti Spíritus, que escribe cartas de amor y lleva en alto el ángel de la jiribilla. La vida le ha cerrado caminos, y ella, y quienes la quieren, buscan los trillos hacia mañana. Cuenta con nosotros, hasta la alegría, siempre.
Habrá que darle de ancho al planeta. O hacer una barbacoa por el Ecuador y ampliar los balcones en el Polo. Ya somos siete mil millones. Y cada segundo la cifra crece como un manantial indetenible. Dicen que entre Filipinas, Rusia y la India pudo alumbrarse el pequeñín que redondeó el guarismo. Desde esta última nación, los expertos levantan con fuerza la «candidatura» de Nargis, una niña que nació en la aldea de Mal, estado de Uttar Pradesh. En este territorio, el más poblado del gigante surasiático, nacen 11 personas por minuto. Allí la pobreza y el analfabetismo aún no dan mucho margen a la esperanza. Y aunque Nargis fue esperada como un símbolo planetario, la mayoría de los advenimientos de niñas no constituyen una alegría para sus padres.
Todavía no me recupero de los pedales. Del insomne pedaleo de esa muchacha y sus compañeras de equipo. Todavía no sé si lo que vi pertenece a la carretera estrecha de la realidad o se pierde en la avenida intangible de las ilusiones.
Con el morbo que suelen inyectar ciertos mercaderes, ha circulado la noticia. Uno de los 33 mineros chilenos que hace poco más de un año quedaron atrapados durante 69 días en las profundidades de la mina San José, declaró que pensaron en el canibalismo.