La Revolución Energética beneficia a miles de camagüeyanos

En 2006 se electrificaron más viviendas en esta provincia que entre los años 2003 y 2005. Son numerosos los hogares favorecidos con la sustitución de conductores, de circuitos y alimentadores

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CAMAGÜEY.— Víctor Reina no conoce el cansancio. Ha dejado atrás su natal Jimaguayú, familia y amigos, para sumarse a la Revolución Energética.

No es el único; otros como Arturo Machuca están a tiempo completo desde el pasado mayo desafiando el intenso sol, la lluvia y el sereno para eliminar en el territorio agramontino los indeseados «bajones» de corriente.

En todo Camagüey los trabajadores de la Organización Básica Eléctrica (OBE) ya tienen su nombre popular: «Hombres de Altura». Ello se debe quizá a su constante presencia en los barrios, lo que ha permitido que el pueblo los reconozca a distancia.

«Llegamos a los repartos y los vecinos nos saludan y tratan como si fuéramos amigos de siempre», afirma Machuca, operador de la grúa barrenadora.

Para Arturo lo más difícil resulta adaptarse a las características de las calles camagüeyanas, pues para nadie es un secreto que la estrechez que las caracteriza se convierte en un problema en esta labor.

En las alturas se puede ver a los linieros cambiando transformadores y cables durante todo el día y parte de la noche.

«Los equipos-grúa son grandes y se torna complejo conducirlos. Esto nos mantiene en vela, pues los cables pueden enredarse en los postes y eso no es nada bueno; sin contar los peatones que no se aguantan el paso... La verdad que el trabajo requiere de mucha concentración y de cumplir estrictamente las normas de seguridad. Incluso a veces estamos a tanta altura que no tenemos la mejor visibilidad, y ese es un riesgo que superamos profesionalmente», explica.

MÁS QUE CABLES

Desde el primer trimestre del pasado año las brigadas de técnicos camagüeyanos participaron activamente en los cambios que se gestaban en Pinar del Río, territorio piloto en la estrategia energética nacional.

Posteriormente regresaron a trabajar en el municipio cabecera de Camagüey, donde se presentaban las mayores dificultades con respecto a las zonas de bajo voltaje, para luego extender la misión hacia toda la provincia.

La OBE provincial no solo circunscribe sus acciones a los cambios de postes, breakers y acometidas (cables ubicados entre el metro contador y el poste), su misión es mucho más amplia, porque también le corresponde remodelar las antiguas redes que dificultan el desarrollo del plan de electrificación de viviendas.

«Esto se dice muy fácil, pero se requirió desde el inicio de un importante grupo de aseguramientos, fuerza de trabajo y profesionalidad elevada. La tarea para la remodelación de las anticuadas redes que entorpecían el desarrollo del plan de electrificación de viviendas se ha convertido en el plato fuerte de la institución y de los hombres de la Empresa Eléctrica», comentó a este diario Rolando González Rodríguez, director provincial de Remodelación de Redes.

«Sí, hablamos de la sustitución de conductores, de circuitos y alimentadores. Lo más significativo es el aumento sustancial de hogares con el nuevo servicio, que hoy asciende a 13 593.

«Solo en el año 2006 se electrificaron más viviendas que durante los años 2003, 2004, 2005 y en los primeros seis meses de 2007 se han electrificado 5 000 viviendas, cifra que corresponde a más de la mitad de las electrificadas en todo el 2006».

—¿Las zonas de bajo voltaje también se han beneficiado con la puesta en marcha del programa?

—Una cosa condiciona la otra. La eliminación de 510 zonas de bajo voltaje ha favorecido aproximadamente a 14 000 personas; esto incluye también los beneficios en el incremento de la capacidad de los transformadores de distribución».

Cientos de hombres de la Empresa Eléctrica, de los trece municipios del territorio organizados en brigadas, transforman el sistema eléctrico en Camagüey.

—¿Qué han hecho y cuánto falta por hacer en materia de redes?

—Nos falta bastante por hacer. Nuestro propósito es concluir con la remodelación de las redes a finales de este año.

«La empresa ha materializado alternativas para energizar algunos poblados que carecían de este servicio. Así logramos confiabilidad y una mayor satisfacción al cliente.

«Hoy trabajamos en la construcción de líneas de enlace del sistema, aunque establecimos una conexión que proporciona garantía de servicio a todo el municipio de Esmeralda, que anteriormente solo se alimentaba desde Florida.

«Instalamos un transformador de alta potencia y capacidad en Vertientes, que facilita el suministro de electricidad a las zonas de Santa Cruz del Sur y Florida y se trabaja en la total electrificación de seis bateyes».

—¿Sin embargo, aún no se satisface toda la demanda?

—No, pero logramos un avance meritorio con respecto a otros períodos. Camagüey es uno de los territorios en el país que muestra efectividad en el trabajo de redes, y esto, por supuesto, está muy relacionado con el impacto positivo en las zonas de bajo voltaje. Se trabaja en función de esta demanda.

ADIÓS AL BAJO VOLTAJE

Olema y sus vecinas recibieron el módulo de cocción, pero el elevado consumo provocó fluctuaciones en la electricidad por constantes problemas en el voltaje.

Hasta los barrios y repartos alejados del centro de la ciudad han llegado los trabajadores de la OBE.

La escena se repetía en su barrio una y otra vez. La situación era incontrolable, pues los bombillos se apagaban, la cocina demoraba en calentarse y los equipos sufrían.

La solución a este problema llegó justo con la brigada de la OBE, que eliminó zonas de bajo voltaje en el barrio de Olema y en zonas aledañas y mantuvo el servicio.

«La prioridad dentro de la Revolución Energética es la de asegurar con los medios necesarios todas las zonas de bajo voltaje para restablecer la normalidad en el servicio eléctrico. Me refiero a la colocación de postes, transformadores y al cambio de circuitos», puntualizó Pedro Suárez, director comercial de la OBE.

—¿Por qué la urgencia con el bajo voltaje?

—Una zona que no disponga del nuevo servicio de electrificación no tiene un sistema eléctrico confiable ni garantía de que se mantenga un voltaje estable y seguro; por tanto perjudica los equipos instalados y a los que se suman con la Revolución Energética.

—¿La labor que realizan las brigadas es determinante para ganar esta batalla?

—En primer lugar nosotros trabajamos por un servicio de calidad que perdure. La entrega y el sacrificio de los trabajadores linieros es digna de felicitar, porque trabajan hasta 16 horas diarias y hay que reconocer también la tarea de las brigadas de colaboración y apoyo a los linieros, que no son fuerzas calificadas, pero sí de gran utilidad.

CIFRAS QUE HABLAN

Hasta el cierre de este reportaje, y según las palabras de Ricardo de Varona de las Casas, director de la Organización Básica Eléctrica en Camagüey, la provincia ha sustituido más de 68 kilómetros de conductores primarios, 1 004 de conductores secundarios, 54 167 de acometidas, 2 894 postes primarios y 2 733 postes secundarios, que suman 5 627 postes.

Además Varona confirmó a JR que se han realizado 1 253 divisiones de circuitos secundarios, para un aumento en la capacidad de 1 257 transformadores de distribución; y se instalaron un total de 196 930 breakers en el sector residencial, que representa el 89,6 por ciento de los clientes de la provincia, y 72 296 UDC (grampa para eliminar el falso contacto en la acometida).

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