Preparan en la Isla transformaciones para próximo curso escolar

Autor:

Margarita Barrios

En septiembre, los estudiantes de décimo grado de la capital harán sus estudios en preuniversitarios urbanos. En el resto del país ese proceso ocurrirá paulatinamente

El curso escolar 2008-2009 toca a su fin con un avance en el trabajo metodológico dirigido a la formación de los educadores, en el cual tiene una incidencia importante el regreso a los centros escolares de 7 884 jubilados del sector, unos laborando frente al aula en la primaria, y otros como tutores por área de conocimientos en la secundaria básica.

Elevar el trabajo político-ideológico en todos los niveles de enseñanza fue objetivo priorizado del curso que culmina y será también tarea fundamental para el que comenzará el próximo septiembre.

La profundización en la enseñanza de la Historia de Cuba, la Cívica como asignatura en todos los años de secundaria básica y la apertura del Departamento de Marxismo-Leninismo e Historia en todas las Universidad de Ciencias Pedagógicas, marcan un impulso en este sentido.

José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, significó que en el aula se decide la pelea, en el día a día del maestro con sus estudiantes. «Con un buen director, por muchas dificultades que tenga, siempre habrá una buena escuela.

«La educación tiene una tarea gigantesca, enfatizó, que es garantizar la adecuada continuidad de la Revolución. Porque los que hoy están en las aulas, serán dentro de 25, 30 años los rectores de todas las actividades del país.

«Elevar la calidad de la docencia, formar en ellos profundas convicciones patrióticas, que con su ejemplo y trabajo sean capaces de crear una sociedad cada vez más justa y comprometida con la sangre derramada durante dos siglos, es nuestra tarea de hoy».

En este sentido puntualizó que muchas veces se critica que se enseña la Historia de Cuba más lejana, y no la más reciente, como Girón, los bandidos del Escambray, Angola, Etiopía, la epopeya de un pueblo frente a un bloqueo tenaz.

«A veces nuestros jóvenes saben poco de esas etapas, que son más contemporáneas, y de las cuales fueron protagonistas sus padres, abuelos, el vecino más cercano. A ella hay también que dedicarle un espacio en nuestras escuelas», apuntó.

Un tema abordado en los debates del informe resumen del curso escolar fue la deserción escolar, la cual fue de 8 900 estudiantes, fundamentalmente de la enseñanza media superior, es decir, politécnico y preuniversitario.

En este sentido Fernández significó que esos jóvenes, sin una preparación laboral, tienen poco espacio en la sociedad. Y, aunque se encuentran bajo la tutela de la familia, se impone el apoyo de las organizaciones políticas, de masas, la sociedad entera.

Julio Martínez Ramírez, primer secretario de la UJC, precisó al respecto que no son solo estas estadísticas. Hay muchos más que no cumplen con los deberes escolares o no asisten regularmente a clases. Es un reto que tenemos, y hay que asumir acciones especiales en esta dirección.

Lázara Mercedes López Acea, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, identificó tres líneas como definitorias para continuar elevando la calidad: enaltecer el papel del maestro, proporcionarle al docente una preparación superior, y fortalecer el papel del Consejo de Escuela.

«Este fue un curso que se caracterizó por la evaluación permanente del trabajo, señaló, y cada decisión estuvo encaminada a preparar mejor a los maestros, para elevar la calidad».

Por su parte Ismael Drullet, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Educación, hizo patente el reconocimiento de la CTC a todos los educadores cubanos, y el MINED reconoció a las provincias de Granma, Pinar del Río, Santiago de Cuba y Ciudad de La Habana con la condición de destacadas en el curso escolar que culmina.

Sin autocomplaciencia

«Seguiremos formando los patriotas que necesita nuestra Revolución», dijo Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, en un aparte con la prensa, luego de terminada la reunión.

«Ha sido un curso muy intenso. En primer lugar por el esfuerzo que se realizó en casi todas las provincias para iniciar las clases, luego del paso de tres huracanes que afectaron más de 4 000 instalaciones escolares.

«Algunos estudiantes terminaron el curso todavía en condiciones no adecuadas, recibiendo clases en viviendas y locales adaptados.

«Otra característica del período que termina fue que desde abril comenzamos a prepararnos para poner en práctica algunas medidas en el próximo curso escolar, que permitirán perfeccionar nuestro trabajo y consolidar algunos logros.

«No hay autocomplacencia. Sabemos que tenemos retos: en la preparación y formación de los docentes y su estimulación; en el trabajo preventivo, para lograr que nuestros estudiantes de politécnico y preuniversitario fundamentalmente, no causen baja. Todo eso, naturalmente, requiere de un gran esfuerzo».

La Ministra definió como grandes retos para el próximo curso escolar los cambios que se aplicarán en la enseñanza de la Historia, para alcanzar una mejor preparación de los profesores, y la aplicación de un nuevo sistema de evaluación, más riguroso y exhaustivo.

«Y que los jóvenes que formemos en la enseñanza técnica tienen que estar mejor preparados, con mayores habilidades para el trabajo», significó.

La Ministra informó que en septiembre se abrirá un preuniversitario urbano en cada uno de los 15 municipios de la capital, en los cuales serán matriculados 9 200 jóvenes que inician sus estudios de bachillerato.

«Estos centros tendrán doble sesión, pues en una recibirán las clases y en la otra se dedicarán a los turnos de laboratorio, computación, actividades patrióticas y educación física, entre otras actividades. Además vestirán el mismo uniforme azul de los becados.

«Los de onceno y doce grado continuarán en La Habana. Se ha hecho un reordenamiento, y los estudiantes serán reagrupados en aquellas instalaciones que tienen mejores condiciones».

Ena Elsa precisó que en el resto de las provincias, y de conjunto con el Gobierno y el Partido, se está haciendo un análisis de las condiciones de cada territorio, la situación de las instituciones escolares y la disposición de los claustros con el objetivo de, poco a poco, ir pasando los alumnos internos a seminternos y externos.

«Siempre habrá estudiantes internos —acotó— porque hay regiones del país donde los jóvenes viven aislados, debido a sus características geográficas».

A una pregunta de esta reportera acerca de la revitalización del Plan la escuela al campo, la titular precisó que en La Habana quedarán 14 instalaciones escolares vacías, algunas de las cuales serán utilizadas como campamentos agrícolas. Esto también ocurrirá en otras provincias.

«En la escuela al campo participarán estudiantes de politécnicos, preuniversitarios urbanos, el noveno grado de la secundaria básica y las universidades. Pues los becados tienen allí garantizado el estudio-trabajo.

«Estamos coordinando con el Ministerio de la Agricultura, las organizaciones estudiantiles y la UJC, para que los jóvenes tengan contenido de trabajo, se sientan útiles y aporten a la producción de alimentos, que es una labor priorizada del país».

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