Batalla sin precedentes

La dirección de la Revolución convida a los más nuevos a no descender en su protagonismo

Autor:

Yuniel Labacena Romero

La llegada del período especial fue un episodio histórico que pone a prueba, como nunca antes, la resistencia de la Revolución y su capacidad para seguir adelante. Con ese optimismo, los jóvenes de entonces afrontan grandes retos.

La dirección de la Revolución convida a los más nuevos a no descender en su protagonismo y durante el V Congreso del Partido, Fidel señalaba: «Creo que más que nunca, más que en ninguna otra época, por ser esta la más difícil, la más dura, se requiere de un trabajo especial con la juventud y en la formación de nuestros jóvenes, porque no puede ser que los que vengan después de esta generación dejen de ser mejores».

El llamado conlleva a un importante momento de reflexión en las filas de la organización juvenil, la que se propuso resolver los aspectos que estaban afectando el funcionamiento interno desde la base, reforzar el municipio como principal eslabón en la estructura     orgánica y actualizar los instrumentos, métodos y formas de su labor político-ideológica.

Ya casi se iba el año 1999, cuando la UJC comenzó a ser protagonista de una batalla sin precedentes, que compartió bajo la sabia guía de nuestro Fidel. Entonces la vida del pequeño Elián González Brotons, arrojado a la inmensidad del mar por una fatal aventura, consecuencia de la asesina Ley de Ajuste Cubano, y secuestrado después por una mafia terrorista y sin escrúpulos, llevó a Cuba al combate que libró nuestro pueblo por su regreso a la Patria.

El domingo 5 de diciembre, en un yipi como tribuna y un altavoz para los oradores, unos mil participantes en la VIII Conferencia de las Brigadas Técnicas Juveniles se reunieron frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana y condenaron el secuestro del niño. Así comenzó la lucha por el regreso de Elián, que se convirtió en una colosal Batalla de Ideas.

Los jóvenes se mantuvieron al frente de cada uno de los proyectos, así como fueron partícipes entusiastas en cada una de las tribunas abiertas, mesas redondas y marchas del pueblo combatiente que se realizaron para reclamar no solo el regreso de Elián, sino también el de los Cinco Héroes y por nuestros derechos en la arena internacional, que debían ser respetados como la nación independiente que somos.

Los programas de la Revolución que nacieron por ese entonces encontraron una respuesta entusiasta y dinámica en los más nuevos, e hicieron que el impacto de la Batalla de Ideas, sus principios, sus conceptos de trabajo, se revirtieran en la transformación de la educación y la vida de nuestro pueblo.

Fuente: Archivo Central de la UJC y Juventud Rebelde

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