Jorge Perugorría y Vladimir Cruz vuelven juntos a la pantalla grande

Los protagonistas del multipremiado filme cubano Fresa y Chocolate se dan la mano para dirigir Afinidades, su primer largometraje de ficción

Autor:

Jaisy Izquierdo

El dueto de Fresa y Chocolate, Jorge Perugorría y Vladimir Cruz, decidieron apostar por la codirección en la que será su opera prima, Afinidades, una historia que nada tiene que ver con helados, pero que sí mantiene como aquella el interés prendido sobre el ser humano.

Y no es de extrañar que tanto el realizador de Iré Habana como el autor de ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?, luego de haber explorado la tierra del documental y el cortometraje, se den la mano para dirigir su primer largo de ficción ya que, como recuerda el propio Perugorría, ambos se formaron en el cine, guiados por el trabajo conjunto de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío.

No obstante la inquietud por estar detrás de las cámaras y todo el peso que ello conlleva, los noveles directores tampoco pueden renunciar a la oportunidad de actuar juntos en los protagónicos, encarnando a Bruno y a Néstor.

El primero, que será interpretado por Vladimir, es físico teórico y, según el actor, «ve todo lo que acontece a su alrededor a partir de las partículas elementales. Pero el experimento de la vida no le funciona: a pesar de que es capaz de analizar tantos datos y fórmulas, el resultado que esperaba no lo consigue y se le escapan los sentimientos».

Por su parte Néstor es todo lo contrario, y Perugorría deja escapar una amplia sonrisa cuando refiere que su personaje «es un hombre cubano moderno, muy hábil para los negocios y que por tanto ve la vida de un modo más pragmático que su amigo».

Sin embargo, aunque con estos pocos elementos cualquiera podría suponer que la trama evidentemente correrá por las sendas de la comedia, con todos los enredos que pudieran generar estas dos personalidades contrapuestas, la verdad es que el proyecto que se perfila es algo más «serio», y su objetivo primordial es describir «el viaje emocional que pasan estos personajes, que han de cruzar los límites impuestos por la vida, las costumbres…, y entender el precio que esto conlleva. De alguna manera pensamos que se inserta temáticamente en una zona no abordada en el cine cubano, como una ventana que se abre, y que al menos a los personajes les ha de cambiar la vida», explica Perugorría.

Vladimir Cruz confiesa a JR que, según le han dicho los especialistas, se trata de un drama psicológico. Y es que a partir del viaje que realizan Bruno y Néstor con sus parejas, «se va a desarrollar uno paralelo a un nivel más existencial, donde los personajes se encontrarán con toda clase de barreras —intelectuales, sentimentales, ideológicas, sexuales—, porque todas ellas forman parte de la vida misma, así como el modo en que nos enfrentamos a estas».

El argumento de Afinidades halla su origen en la novela Música de cámara, del novelista cubano Reinaldo Montero, cuya «afinidad» por el séptimo arte lo llevó a ser el guionista de filmes como Bajo presión, de Víctor Casaus, y El encanto del regreso, de Emilio Oscar Alcalde.

Pero es Vladimir quien se convence de que en este libro había una película escondida, y se lanza a la escritura del guión, un trabajo creativo que para él comenzó «como un juego» en el 2005, con el corto Civilizado, donde su director Rafael Montesinos, le retó a escribirle la idea tal y como se la había contado.

Más que un sueño de dos

El título de la cinta se escapa de la trama, a manera de un preludio extracinematográfico, para lograr las aproximaciones de buenos amigos. Es por ello que en la conformación del guión no faltaron algunas sugerencias de colegas como Senel Paz (Fresa y chocolate) y Arturo Arango (El cuerno de la abundancia).

«Prácticamente el equipo técnico que nos acompañará conforma una gran familia, asegura Perugorría. Estamos seguros de que nos van a cuidar mucho, porque no solo son grandes profesionales sino que también nos han visto nacer en el medio y nos han acompañado a lo largo de estos años».

Por ejemplo, Derubín Jacomé, quien tendrá a su cargo la dirección artística, fue profesor del Vlado en la Escuela de Arte y lo siguió luego en su debut actoral en el filme de Orlando Rojas Una novia para David.

Otro de los lujos con que contará la película es que la música quedará en manos de Silvio Rodríguez, quien incluirá en ella algunas de sus antológicas melodías que, en palabras de Perugorría, forman parte de «esa otra banda sonora que acompañó la vida de toda una generación como la nuestra». La cantante Omara Portuondo también tendrá una participación especial en la cinta e interpretará un bolero del propio Silvio, Demasiado, que aparece incluido en su disco Segunda cita.

Afinidades, que une la participación del ICAIC y de la productora española HISPAFILM, también dispone de la actriz española Cuca Escribano, que al igual que en el filme Caribe será la pareja de Jorge Perugorría. Por su parte, Gabriela Griffith debutará en el medio interpretando a Marta, la joven que estará junto a Vladimir Cruz en este periplo hasta Guamá.

En esa localidad matancera, donde se encuentra la Laguna del Tesoro, será filmada gran parte de la cinta, cuyo rodaje debe durar alrededor de seis semanas. Las escenas de interiores serán trabajadas en una cabaña que se está acondicionando en el pueblo habanero de Santa Fe. «Lo estamos construyendo con techo para poder filmar incluso si llueve, porque en esta época los ciclones son más frecuentes. Aunque esperamos —confía Perugorría— en que no pase ninguno ni por la película ni por Cuba».

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