Charles, el compositor

El notorio compositor norteamericano Charles Fox ofrecerá un concierto en La Habana, como parte de las celebraciones por sus 55 años de carrera artística

Autor:

Luis Autié Cantón

Cuando el 1ro. de julio próximo los asistentes al Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso terminen de aplaudir y se marchen a casa, podrán hacerlo convencidos de que han sido testigos de un acto de enorme valor cultural. Ese día, domingo, el reconocido compositor de bandas sonoras para cine y televisión, Charles Fox, celebrará 55 años de carrera artística, rodeado de músicos y público cubanos.

Charles Ira Fox es un tipo talentoso. Lo percibió, primero, el gran jazzista ciego Lennie Tristano, cuando lo inició en los secretos del piano de este género en Nueva York, a mediados de la década de los 50. Lo corroboró, unos años más tarde en París, la francesa Nadia Boulanger, considerada la mejor pedagoga musical de la historia, quien se convirtió en su mentora en clases privadas. Y al regresar a Estados Unidos, insaciable, Charles se matriculó en la Universidad de Columbia para estudiar música electrónica con Vladimir Ussachevsky, reconocido profesor de origen soviético.

Y es que Charles Fox tiene incorporado un componente especial, inherente a aquellos seres destinados a la grandeza en determinada área del arte: la indetenible necesidad de crear.

Su carrera comenzó componiendo y tocando el piano para artistas de renombre como Tito Puente, Ray Barretto o Joe Quijano, exponentes de la salsa y el jazz con tintes latinos. De hecho, su primer álbum fue con su propia banda latina, con letras de canciones en español escritas por el boricua Elliot Romero, voz líder de La Sonora Matancera de la década de los 60. Mientras, en Nueva York continuó explorando sus otros intereses musicales: el jazz, la ópera y la música clásica.

La famosa ilustradora Lola Kabuki expresó, alguna vez, que si el talento no se hace realidad, se vuelve invisible. Eso no funciona para él. Tras más de medio siglo de carrera, su obra se traduce en música para más de un centenar de películas, entre las que sobresalen The Last American Hero, Foul Play o The Other Side of the Mountain, y otras tantas creaciones para programas y series televisivas como Love, American Style, Happy Days, y Wonder Woman. Y aunque los premios no son necesariamente un termómetro objetivo para medir el talento, con Charles la temperatura es la justa.

Para Charles, la música compuesta para filmes y series de televisión sigue siendo música. Dijo, en cierta ocasión, que estos tipos de creaciones son aventuras excitantes, y que en ellas se subraya el contenido emocional y dramático de la película.

Según él, son los propios largometrajes los que te dicen lo que necesitan en cuanto a la música. Entonces Charles se ve a sí mismo como un narrador, un dramaturgo, en su papel como compositor. «Puedes retratar a un personaje, sus relaciones, el estado de ánimo y la atmósfera, así como las emociones a través de la música», dijo en una entrevista.

Obtuvo el premio Grammy en el año 1973 por su éxito más reconocido, el tema Killing Me Softly with His Song, que ha sido versionado e interpretado por disímiles artistas de todo el mundo, entre ellas nuestra Novia del feeling, la indiscutible diva Omara Portuondo. Ha obtenido, también, el Premio de los Críticos de Cine de Nueva York, dos premios Emmy, tres nominaciones a los Globos de Oro y dos candidaturas a los premios Óscar. Tiene, además, una exposición permanente sobre su figura en el Smithsonian American Art Museum de Washington D.C. En el año 2004 fue incluido en el Salón de la Fama de los compositores.

Sobre el escenario del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso Charles Fox presentará su amplísimo repertorio y contará con las colaboraciones de músicos locales de varias generaciones, entre los cuales sobresalen Omara, que interpretará Killing Me Softly..., junto al joven Cristian Alejandro; Ruy López-Nussa y Roberto García, de La Academi; Javier Salva, de Temperamento; el trompetista Juan Kemell, el saxofonista y clarinetista Javier Zalba, y el violinista Rafael Lay, director de la orquesta Aragón.

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