La Habana derrotó a Villa Clara

Autor:

Juventud Rebelde

Los vaqueros vencieron a los naranjas cuatro carreras por tres

SAN JOSÉ DE LAS LAJAS.— Bajo un resplandor sofocante y el cielo nublado, otro capricho de la naturaleza, La Habana venció este sábado a Villa Clara, cuatro carreras por tres, al estrenarse aquí la gran final beisbolera.

La decisión llegó en la parte baja del noveno episodio, por cohete de Rafael Orta con Ruby Silva en tercera base, después de un polémico lanzamiento en la zona de duda, que pudo ser el tercer strike. Así, terminó hirviendo un excelente partido, digno de una final entre dos grandes equipos.

Hacía falta un juego como este para cortar ciertos comentarios que solo ensalzan a los ausentes. Le aviso: viviremos una final tremenda, aunque no estén Santiago e Industriales. A fin de cuentas, Villa Clara tiene tanta historia como ellos y La Habana desde hace rato está tocando a la puerta.

Aunque no ganó, ni perdió, por esas cosas que tiene la pelota, el zurdo Yulieski González estuvo en tarde de gala, y se desquitó de sus presentaciones fallidas ante Pinar del Río. Mientras, el derecho Freddy Asiel Álvarez naufragó en la otra orilla, aunque lo explotaron sus propios compañeros con mala defensa.

Villa Clara embasó a su primer hombre en el cuarto episodio, cuando Leonys recibió pelotazo abriendo la tanda. Ahí Eduardo Martín se vistió de conservador y tocó la bola con Aledmis Díaz, en lugar del corrido y bateo que muchos imaginamos. La táctica salió mal —hubo out en segunda tras otra jugada estrecha que despertó suspicacias— y el zurdo de Alquízar emergió enseguida.

Después vimos una película diferente, pues Freddy Asiel se complicó con pelotazo a Molinet y boleto a Orta. Entonces Lombillo desechó valientemente el sacrificio, pues Michel Rodríguez le ha rendido como quinto bate. Sin embargo, esta vez falló en fly largo al bosque derecho y Juan Carlos Linares se ponchó tirándole a una pelota mala.

Así, Zulueta elevó un fly manso con corredores en las esquinas, pero el receptor naranja dejó caer una pelota que era del primera base. Acto seguido, Orta robó segunda —nadie cubrió en la intermedia— y anotó por metrallazo a la pradera derecha. En el béisbol, hasta un niño lo sabe, después del error viene el hit casi automáticamente.

En el siguiente capítulo se fue a las duchas el abridor villaclareño, cuando Méndez abrió con hit y Silva recibió pelotazo. Sin dudas, los errores perturbaron demasiado a Freddy Asiel, traicionado esta vez por su temperamento explosivo. En general, trabajar la concentración es una urgencia del pitcheo cubano.

Por suerte para Villa Clara, Yasmani Hernández se creció y dominó a Molinet y a Orta con las bases llenas, colgando un cero de espanto.

Hasta el sexto episodio, Yulieski González caminó sin permitir hits y sin que nadie intentara siquiera tocar una bola. Sinceramente, me sorprendió tal pereza en un equipo «pimentoso» como el naranja.

En el séptimo, Aledmis rompió el hechizo del cero hit con una línea corta al jardín derecho. Pero fue solo un destello y los siguientes bateadores fallaron en línea recta. Por cierto, Pestano anda muy mal a la ofensiva y mantenerlo en el quinto turno es contraproducente.

La Habana agregó otra raya con jonrón de Juan Carlos Linares, y la algarabía duró en las gradas hasta que Lunar devolvió el golpe abriendo el octavo. Era un aviso claro con dos relevistas como Lahera y José Ángel en el lateral. Pero no le bastó a Lombillo y todavía Yulieski permitió triple de Yulexis La Rosa y sencillo del emergente Yandy Canto.

«Detrás vienen los zurdos», pensó seguramente el piloto habanero. Y le salió bien, pues Eduardo Martín volvió a aferrarse al toque de bola con un hombre lento como Canto en primera base. Este regaló un out y Leonys los otros dos con su batazo al cuadro.

Parecía un cubo de agua fría, pero el relevista José Ángel se enredó en el noveno con el doble de Zamora. Luego vino un pasbol y Borrero empató el choque con fly de sacrificio. Aquí muchos comentaron la posibilidad de bolear al cuarto bate naranja para lanzarle a Pestano, una jugada que casi se cae de la mata.

Las emociones llegaron al clímax en la parte baja del noveno episodio, cuando Silva pegó un texas frente a «Machete» Ulacia que se convirtió en doble. El corredor adelantó a tercera por largo fly de Laza, y a continuación Molinet recibió pasaporte gratis. Entonces vino el hit de Orta y se precipitó el final.

Independientemente del polémico conteo de Omar Lucero, un árbitro que me gusta por su manera sugerente de cantar los strikes, el cerrador villaclareño entró muy flojo y le dieron duro.

Si no lo impide la lluvia que nos acompañó durante el camino de regreso, los naranjas irán hoy por el empate, aunque tendrán enfrente un hueso duro: el derecho Miguel Alfredo González. En cambio, con el público a favor y la ventaja psicológica, los vaqueros tratarán de golpear dos veces a un rival que no se rinde. ¿Dejarán la casa limpia o nos vamos a Santa Clara con el cuartico igualito?

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