Muy poco para soñar

La tropa dirigida por Ramón Moré tendrá que levantarse sobre sus cenizas para que toda la afición beisbolera cubana siga soñando con una extraordinaria actuación en la presente Serie del Caribe

Autor:

Raiko Martín

Isla Margarita, Venezuela.— En optimismo, pocos nos aventajan. Pero después de la notable diferencia marcada por los Naranjeros de Hermosillo en la pizarra del estadio de Nueva Esparta de esta ciudad, la tropa dirigida por Ramón Moré tendrá que levantarse sobre sus cenizas para que sus seguidores, el equivalente hoy a toda la afición beisbolera cubana, sigan soñando con una extraordinaria actuación en la presente Serie del Caribe.

Claro, se trató de una primera batalla de esta corta guerra que, precisamente por su duración e intensidad, pasa una elevada factura por cada resbalón. Y si es al principio más, por las implicaciones emocionales que arrastra.

En el palco de prensa no fuimos los únicos que esperábamos un duelo más emocionante. Sin embargo, desde el mismo inning de apertura sentimos que el día del regreso cubano a estas lides transitaría por una ruta nada apacible, más por el nerviosismo inicial —que costó una inexplicable anotación—  que por la forma en que se presentó el estelar Freddy Asiel Álvarez sobre el montículo.

Pero además, los nuevos campeones mexicanos aprovecharon cada imprecisión y presumieron de la dinamita suficiente para explotar al diestro de Sierra Morena, y a todos los que intentaron rescatarlo.

Como consuelo, quedaron los vuelacercas de Alfredo Despaigne y Yuniet Flores, de los pocos batazos que lograron evitar la inesperada blanqueada. Lo demás terminó siendo un concierto ofensivo del elenco azteca, que tuvo en Chris Robertson la nota más alta. Castigó primero con hit y doble a Freddy Asiel. Y cuando le trajeron al zurdo Robelio Carrillo para neutralizarlo, se paró a la derecha para despachar un larguísimo cuadrangular por el jardín izquierdo que terminó por desequilibrar el partido.

En contraste, el ataque naranja fue dominado por el experimentado Alfredo Aceves, pues salvo los batazos de vuelta completa mencionados y un doble de Yulieski Gourriel, apenas toleró libertades. El otro batazo destacable, otro de dos bases salido del bate de Ramón Lunar, apenas sirvió para maquillar un poco más la derrota.

De tal forma, la tropa de Moré tendrá que hilar muy fino hoy frente a los anfitriones Navegantes de Magallanes, y en ello mucho dependerá la forma en que se presente el jovencito Norge Luis Ruiz. O de quienes le puedan suceder, que teniendo en cuenta la utilización de Ismel Jiménez e Irving del Río —se esperaba que uno de los dos fuera el cuarto abridor— ya puede ser cualquiera del resto del staff de pitcheo.

Flechazo de apertura

Si se cumple aquello de los buenos comienzos, la lucha por el cetro del béisbol caribeño promete grandes emociones. La  versión 56 de la Serie del Caribe descorrió sus cortinas tal y como terminó su precedente edición: con un cerrado duelo definido en extrainning a favor de los boricuas Indios de Mayagüez.

Los miles de aficionados que poblaron el graderío de la instalación —y que previo al segundo duelo de la jornada disfrutaron de una vistosa ceremonia de apertura y vieron al presidente venezolano Nicolás Maduro hacer el lanzamiento de honor— fueron testigos de un excitante partido.

Todo parecía indicar que sería una tarde apacible para los Tigres de Licey, de República Dominicana. Sin embargo, el campeón más reciente de la liga invernal boricua montó una salvadora rebelión para confirmar que en un torneo como este, las ventajas suelen ser volátiles. La protagonista de la remontada fue la tanda baja de los boricuas, si así se le pudiera llamar a una parte del line up que cuenta con Danny Ortiz —el líder de jonrones y empujadas en la liga— entre sus miembros. Cuatro imparables en el quinto episodio, dos de ellos dobletes, fueron suficientes para cerrar un marcador que se equilibró un inning después gracias al hit impulsor de Luis Figueroa.

Después de eso, los relevistas de ambos bandos se hicieron cargo de la situación, dominaron sin mayores sustos y forzaron el alargue. Rey Navarro abrió fuego con doble en el décimo episodio y llegó a tercera gracias al sacrificio de Falú. El alto mando quisqueyano ordenó la transferencia intencional a Eddie Rosario para trabajar a Randy Ruiz con el cuadro formando a medio camino, y la estrategia casi sale de maravillas.

Pero el torpedero Héctor Gómez eligió, tras un cómodo roletazo por su posición, el out en home por sobre el intento de un doble play salvador, y la selección no pudo ser más fatal. Su «complicado» tiro al plato no pudo ser retenido por el receptor, y terminó definiendo el partido.

De tal forma, el elenco de la Isla del Encanto dio un importantísimo paso en la intención primaria de incluirse entre los cuatro candidatos a la corona. Así lo dicta el corto trayecto de un torneo como este, donde la calidad de todos los contrarios puede convertir en mortal cualquier paso en falso.

Equipos
C H E
PUR 1 0 0 0 4 1 0 0 0 1 7 10 1
DOM 2 1 2 1 0 0 0 0 0 0 6 8 1
Ganó: S. Rivera (1-0) Perdió: G. Mota (0-1) JS: T. Herron (1) HR: I. Falú, J. Pérez, H. Gómez

 

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