Por el sur está el camino

La escuadra femenina cubana de voleibol emprendió el largo viaje que la llevará hasta la ciudad peruana de Trujillo, donde trazará su destino en el presente Grand Prix de voleibol para damas, que cerrará su tramo clasificatorio para el tercer nivel

Autor:

Raiko Martín

ÁMSTERDAM.— Entre la insatisfacción y la esperanza, la escuadra femenina cubana de voleibol emprendió el largo viaje que la llevará hasta la ciudad peruana de Trujillo, donde trazará su destino en el presente Grand Prix de voleibol para damas que está a punto de cerrar su tramo clasificatorio para el tercer nivel.

La extensa travesía de más de un día, que tuvo en la capital holandesa una de sus escalas, será uno de los grandes obstáculos a vencer por las cubanitas, que se despidieron de la urbe kazaja de Taldykorgan con un sabor amargo, luego de ceder en cinco parciales frente a la representación anfitriona.

Varias son las lecciones que se pudieran sacar del tramo inicial del torneo, en el que las dirigidas por Roberto García sumaron par de triunfos sobre las más débiles formaciones de Australia y Argelia, y al menos le «arañaron» un punto a las locales.

Una de ellas tiene que ver con la desconcentración, que a veces ni se justifica con la consabidas juventud y falta de experiencia competitiva de las actuales jugadoras. Durante los tres primeros juegos llamaron mucho la atención los picos de desempeño, unas veces cercanos a las exigencias de máximo nivel, y en otras tantas rayando el comportamiento de un grupo de inocentes colegialas.

En Perú volverán a repetirse casi las mismas circunstancias y tendrán que ser capaces de imponerse a ellas para cumplir el objetivo de avanzar a la final del nivel. Llegarán agotadas, y habrá poco tiempo de recuperación. Tendrán que jugar bajo presión del público, y sobre todas las cosas, frente a los equipos de mayor calidad y que, como potenciales candidatos a los boletos finalistas, se emplearán a fondo para asegurarlo.

Según el calendario, el elenco cubano descorrerá las cortinas del nuevo grupo con la posibilidad de tomar desquite frente a la kazajas, que esta vez no estarán en casa y jugarán ahora algo «estropeadas» por el inclemente traslado hacia la nación sudamericana. Luego, les tocará enfrentar a las locales, invictas en sus tres primeras presentaciones y favorecidas por el respaldo de su público. El cierre será entonces ante unas colombianas que no deben representar un peligro mayor, aun cuando hayan elevado notablemente sus prestaciones.

De momento, la motivación es el arma fundamental para estas jovencitas que siguen en formación, pero como dice su entrenador «ya listas para asumir mayores responsabilidades». A la llegada al escenario, el trabajo estará enfocado a limar unas cuantas deficiencias vistas, sobre todo en el último partido cuando la recepción dejó mucho que desear, se desperdiciaron una alta cifra de servicios —casi todos en momentos cruciales—, y faltó algo de determinación para cerrar los parciales perdidos.

De lo que puedan hacer durante el paso por el cono sur dependerán las opciones de conseguir uno de los tres cupos finalistas disponibles, pues el otro corresponde ya a Australia por su condición de sede. A priori, la calidad les sobra y solo queda demostrarla.

Posiciones en el tercer nivel: 1. Perú (nueve puntos); 2. Kazajstán (8); 3. Cuba (7); 4. Colombia (6); 5. Argelia (3), 6. Kenya (2); 7. México (1); 8. Australia (0)

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.