Actitudes Peligrosas

Autor:

Roberto Díaz Martorell

En un país como Cuba, donde el ser humano es el centro de atención y para cuyo beneficio están diseñados todos los sistemas de protección, la irresponsabilidad podría ser una de las causas principales de daños a la integridad física del hombre. Esa realidad se observa a diario en todas las calles cubanas por las que transitan quienes no miden las consecuencias de incumplir lo orientado ante el obligado «¡Achússss!» que produce el catarro.

Tal actitud va contra el intenso trabajo de las autoridades de salud para prevenir y enfrentar el virus de la gripe A (H1N1), flagelo que ataca hoy a todo el planeta y del que Cuba no está exenta aunque aplique con rigurosidad los sistemas de vigilancia epidemiológica en fronteras.

Todas esas acciones se suman al esfuerzo cotidiano de los trabajadores del sector de la salud en las provincias y municipios para informar a la población sobre cómo prevenir el contagio en los hogares, centros laborales y espacios para la diversión.

Usted podría pensar que lo sabe todo,  pero las constantes manifestaciones de irresponsabilidad —me refiero a toser sin taparse la boca, estar enfermo y asistir al centro de trabajo, tocarse los ojos y luego dar un apretón de manos al amigo, algunas de las maneras más inocentes de transmisión— dicen a todas luces que el tema necesita mayor divulgación.

No se trata de cambiar estilos de vida, es cambiar el estilo para preservar la vida. Es tener la percepción real del riesgo que corren quienes pueden ser víctimas de nuestra conducta irresponsable, cuando incubamos en el organismo gérmenes mortíferos.

Estudios recientes muestran a la población joven como una de las más vulnerables al contagio. Asimismo refieren que las mujeres en estado de gestación y los niños corren el mayor riesgo sin descontar a los que padecen enfermedades respiratorias como el asma, las cardiovasculares, diabetes y estados de inmunodepresión que pudieran acentuar la gravedad del paciente y producirle incluso la muerte.

La intención de este comentario no es provocar miedo, pero los datos dados a conocer por la Organización Mundial de la Salud son poco halagüeños. Por ejemplo, en América, hasta el 9 de noviembre, 35 naciones, incluida Cuba, notifican la presencia del virus; y en 27 de ellas se reportan fallecidos por esa causa.

De igual modo, la cercanía de la temporada invernal —cuando se agudizan las enfermedades respiratorias—, exige extremar precauciones como cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo al toser, lavar con frecuencia las manos con agua y jabón, no saludar de beso y de mano, ventilar la casa y las oficinas, además de evitar sitios de gran concurrencia.

Si siente que su cuerpo se afiebra, tose mucho, su nariz segrega algún líquido, le duele la garganta y padece náuseas y malestar estomacal, acuda de inmediato al médico. No se automedique ni ingiera remedios caseros sin la supervisión de los facultativos. La salud de usted, la de su familia, amigos, la mía… dependen también de la responsabilidad de sus actos.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.