Brindis por la Filatelia cubana

Daniel Montes Peralta obtuvo el Premio Especial Juvenil y Medalla de Vermeil Grande (máxima premiación que puede obtener un filatelista juvenil) en la Exposición Mundial de Washington

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Juventud Rebelde

Daniel Montes (a la izquierda) y Adrián Fernández, muestran su bien ganada Medalla de Vermell, dos de los jóvenes filatelistas premiados en Washington. Foto: Roberto Suárez La Federación Filatélica de Cuba (FFC) y todos los practicantes y amantes del coleccionismo de sellos están de plácemes. Acaba de obtener el lauro más importante de su vida, desde su fundación en 1964. Hace apenas unos días, en la Exposición Mundial de Filatelia celebrada en Washington, Estados Unidos, el joven Daniel Montes Peralta obtuvo el Premio Especial Juvenil y Medalla de Vermeil* Grande (la máxima premiación que puede obtener un filatelista juvenil), con su colección Cuba Colonial.

Para que se tenga una idea de la relevancia de este reconocimiento, a la cita filatélica estadounidense, que tuvo lugar del 27 de mayo al 4 de junio, asistieron 76 de los 78 países miembros de la Federación Internacional de Filatelia y se presentaron más de 3 000 colecciones de altísima calidad, lo cual, al decir de los especialistas, convirtió a Washington 2006 en la exposición mundial más notable de todas las celebradas.

«Para nosotros es un resultado doblemente significativo, porque es la primera vez que Cuba está en un evento internacional organizado en los Estados Unidos —antes hubo exposiciones mundiales en Chicago, San Francisco y Orlando—, y es también la primera vez que la Federación alcanza un premio de esta magnitud, sin dejar de reconocer que es el primero de la región», confiesa a JR José Raúl Lorenzo, presidente de la Federación Filatélica de Cuba (FFC).

José Raúl viajó a Washington acompañado de René Rodríguez, presidente de la Comisión de Filatelia Temática de la FFC, para representar a nuestro país en el certamen. De lo que allí sucedió nos cuenta: «Desde el momento en que se supo de la presencia de Cuba, hubo una gran expectativa por ver la filatelia de la Isla, en particular la juvenil, por los resultados que hemos alcanzado en los dos últimos años, bien conocidos por los miembros de la Federación Internacional».

Cuba presentó ocho colecciones —cinco de filatelistas juveniles y tres de adultos—, precisa José Raúl y agrega: «Al Premio Especial Juvenil de Daniel se sumó el reconocimiento ganado por el resto de la representación con diferentes medallas: Medallas de Vermeil para las colecciones Marcas Postales Prefilatélicas y Primeros Vuelos de Cuba, de Adrián Fernández y Carlos Galguera, respectivamente; y Medallas de Plata Grande para los hermanos Adrián y Damián Santana por sus colecciones Ferrocarriles y Mamíferos.

«Los expositores adultos alcanzaron tres medallas de plata con las colecciones Cuidad los Mamíferos, de René Rodríguez; La Mujer, de Joaquín Mestre; y Cuba Marcas Certificadas del Siglo XIX, de Leonardo Palencia.

«Durante los días de la Exposición, Cuba fue el centro de la atención; tanto exponentes como personas que visitaban el Washington Convention Center, se mostraron muy interesados por ver las colecciones cubanas, además de muy respetuosos, solidarios y amistosos; incluso en algunos momentos nos encontrábamos a cubanoamericanos que les presentaban y les explicaban a otros las colecciones de nuestro país.

«Fue una experiencia inolvidable, porque el reconocimiento que nos llegaba de la gente después fue gratamente confirmado por un jurado que integraron 40 expertos de diferentes países, de ellos 18 de los Estados Unidos. Cuando se hizo público el veredicto, que por supuesto nos tomó por sorpresa, nos felicitaban, nos decían que Cuba se lo merecía por la calidad de las colecciones y por todo el trabajo que veníamos desarrollando en los últimos años. En ese contexto no pocos expresaron gran admiración por nuestro país, y hubo hasta un brindis por la Filatelia cubana».

EL GRAN GANADOR

Colecciones cubanas mostradas en el Washington Convention Center. Foto: Cortesía de la FFC Aunque el joven Daniel Montes Peralta (18 años) se ha convertido en un ganador de certámenes de este tipo, sobre los resultados recién alcanzados en Washington, comenta: «en verdad, nunca pensé que fuéramos a recibir algún premio, mucho menos el más alto reconocimiento mundial para un filatelista juvenil. Ahora que lo tengo conmigo, estoy muy feliz».

Su colección Cuba Colonial agrupa los sellos postales emitidos durante la etapa de 1855 —primera vez que se emitió una pieza filatélica en nuestro país— hasta 1898, cuando finalizó la dominación española. En esta puede apreciarse la variedad de diseño, de colores, de tarifas, elementos atractivos y hasta sus errores, o sea, la historia de ese período contada por los sellos que circularon entonces. Podrían ser unas dos mil o tres mil piezas que comenzó a coleccionar desde el año 2000.

«Actualmente estoy pasando el Servicio Militar en la CUJAE, y en septiembre iniciaré estudios superiores en la especialidad de Ingeniería en Telecomunicaciones en el mismo centro».

TODAVÍA NO ME LO CREO

La Medalla de Vermeil ganada por el jovencito Adrián Fernández por su colección Marcas Postales Prefilatélicas de Cuba fue otra gratísima noticia para la Filatelia cubana.

«Casi no me lo podía creer. Era mi primera vez en una Exposición Mundial y ganar una Medalla de Vermeil es una gran alegría. Cuando José Raúl llegó de Washington y me la entregó, fue cuando verdaderamente me lo creí», confiesa Adrián, y sus ojos lo confirman, por la alegría que desbordan.

El más pequeño de la tropa de expositores juveniles tiene 15 años y supo de su bien ganada Medalla vía correo electrónico, poco después de que se diera a conocer el dictamen.

«Mi colección —expresó— es un estudio que abarca desde el surgimiento del Correo hasta el año 1855, cuando circula el primer sello; recoge la historia anterior al surgimiento de estas piezas, basada en el análisis de los canceladores que utilizaba el Correo para indicar las rutas de la correspondencia, así como todo lo relacionado con las características de esos canceladores. Comencé a trabajar a principios del 2004».

Adrián terminó noveno grado. Y en septiembre ingresará a la Escuela Lenin para realizar sus estudios preuniversitarios.

PARTE INSEPARABLE

—¿Qué significa la Filatelia para ustedes? ¿Los ha convertido en jóvenes «raros»?

Adrián: Un apasionante mundo de relaciones con las personas. Así que, en modo alguno, me saca del universo en que vivo. Por el contrario, sigo en este mediante el estudio, la investigación, la búsqueda de lo nuevo y lo interesante, la lectura de materiales diversos, el contacto con personas que saben mucho del tema, con las que se inician o con los que se acercan por curiosidad, y todo eso me enriquece. Soy un muchacho como cualquier otro, con los gustos y las necesidades de mi edad, y con los que me ha dado la Filatelia.

Daniel: ¿La Filatelia? Es una manera inteligente de enriquecer más mi vida. A través de esta me he relacionado con la Cultura y con todas sus formas de expresión. Me ha desarrollado el hábito de leer, de interesarme por entender todo lo que sucede a mi alrededor, de estudiar mucho, de conocer más de Historia. Me ha mejorado mucho como ser humano y como joven. Voy a fiestas, tengo novia, practico deportes. Solo que prefiero dedicar parte de mi tiempo libre a la Filatelia, porque es lo que más me gusta. Mi colección es la mitad de mi corazón, la mitad de mi vida.

(*) Se le denomina a la plata revestida (enchapada) por una capa de oro.

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