Un proyecto a punto de rendir sus primeros frutos

Autor:

Julio Martínez Molina

En 2009 se producirán las primeras 4 430 petrocasas en la planta de esta provincia central cubana, inversión que también permitirá la elaboración de módulos hidráulico-sanitarios y madera artificial

CIENFUEGOS.— En su discurso de inauguración de la Empresa Mixta PDV Cupet Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos, el 21 de diciembre de 2007, el presidente venezolano, Hugo Chávez, expresó: «Ahora, dentro de una década tendremos fábricas de petrocasas, así lo creo, así lo veo, en todo este Caribe, en Centroamérica, para que en diez, 20 años, todos nuestros pueblos tengan casas dignas. De esta manera contribuiremos con ese objetivo: viviendas dignas para los pueblos, para las familias, viviendas dignas para nuestras familias».

Minutos antes, Chávez y Raúl habían visitado la primera urbanización de petrocasas de nuestro país: el Distrito Simón Bolívar, de Cienfuegos, concluido en 60 días por los cubanos, con la ayuda de un grupo de trabajadores y técnicos venezolanos.

Hoy, a casi un año de las palabras de Chávez, muy cerca del mencionado asentamiento y no muy lejos de la refinería, transcurre la etapa final de reconversión de la antigua Empresa Plastimec en la Fábrica de petrocasas de Cienfuegos.

En las naves el ajetreo es constante. La inversión, de 95 millones de pesos en su monto global (80 millones de ellos en dólares), cuya ejecución arrancó en abril de 2008, constituye un valioso objetivo para impulsar los planes de desarrollo de la vivienda. Se prevé que cuando el centro llegue a su tercer año de labor alcance un rango productivo de cerca de 15 000 casas cada doce meses.

En los locales de lo que fuera Plastimec, se levanta hoy esta fábrica, con el esfuerzo de 266 trabajadores de la propia plantilla de la entidad y un apoyo básico de obreros de la ECOA-37, el Contingente 5 de Septiembre, la Empresa de Servicios Ingenieros del Ministerio de la Construcción, la Empresa de Proyectos, Serviquímica y otros organismos.

Bárbara Pérez Ortiz, operadora de máquinas de inyector y secretaria de la sección sindical, subraya que «la obra anda bien y el personal de la fábrica está ayudando en todo lo que puede, hasta la hora que sea, para que la construcción avance. Solo falta que la maquinaria llegue, para cumplir con lo que tanto queremos».

El director, Emerio García Lugo, indica que todo marcha acorde con el cronograma oficial, y que para enero del año entrante está previsto el arribo de las primeras cuatro extrusoras.

Explica que en estas, junto con 16 moldes, se harán los perfiles (partes) de las primeras viviendas. «Aunque, aclara, no confeccionaremos por el momento ni las tuberías hidráulico-sanitarias, ni los accesorios, ni la madera artificial, otras de nuestras líneas a desarrollar».

Eso acontecerá en un segundo momento, una vez que se concrete la entrada de las 26 extrusoras que definitivamente completarán el componente tecnológico de la planta, así como el resto del equipamiento.

Junto a las cuatro extrusoras iniciales deberán llegar, también en enero próximo, dos perforadoras, par de bombas y un chiller: equipo cuya función consiste en brindarle tratamiento térmico a las aguas, explica Emerio.

La fábrica, continúa, dispondrá de tres naves principales: una de ellas destinada a la producción de los perfiles de las petrocasas, módulos hidráulico-sanitarios y madera artificial; otra a la carpintería, donde se ensamblará esta en su totalidad; y una tercera, de almacenamiento.

A las anteriores, consideradas las principales, se unen la cuarta y la quinta, cuyo objetivo son las labores de mantenimiento; y otras de laboratorio, taller de la empresa, sector socio-administrativo y cocina-comedor.

En estos momentos se encuentran en la fase de techado y creación de condiciones para la instalación del equipamiento tecnológico.

Ardua resulta la labor de techar las naves y acondicionarlas para recibir el equipamiento tecnológico. Dicho equipamiento es de tecnología alemana y austriaca, con componentes brasileños. Las materias primas de las viviendas son, en su mayor parte, venezolanas, afirma Emerio.

«Esas máquinas nos permitirán, en el primer trimestre de 2009, fabricar entre cien y 300 viviendas al mes, para esperar que en el segundo semestre entre el resto del equipamiento, que permitiría completar la capacidad de producción de la empresa», sostiene el director.

El ajetreo resulta constante ahora en diversos espacios, como los talleres y la cisterna, área esta en proceso de construcción. Ya se fundió el sello y se prepara el encofrado para fundirle las paredes y ponerla en condiciones de almacenar agua, señalan sus ejecutores.

Obra de magnitud y amplio rango

El primer trimestre de 2009 resultará clave para la industria naciente, pues tendrá lugar el proceso de puesta en marcha, que incluirá la etapa final de ajuste, las pruebas de equipamiento y las primeras producciones antes referidas.

Al finalizar el primer trimestre, la producción evidenciará signos progresivos de incremento, alcanzándose cifras de cerca de 600 petrocasas mensuales, de manera que al finalizar 2009 se puedan alcanzar 4 430 de ellas terminadas.

En 2010, adelanta García Lugo, se prevé saldrán de aquí 10 950 de dichos inmuebles; en tanto para 2011 debe alcanzarse el tope productivo, al llegarse a las 14 600 al año.

En el 2009, serán producidos además en este enclave 14 400 módulos hidráulico-sanitarios, cifra que, en los dos años siguientes, se incrementará a 38 000 y 50 600, respectivamente. Elaborará asimismo 13 200 toneladas de madera artificial al año.

El director de la planta aclara la diferencia numérica entre los módulos hidráulico-sanitarios y las viviendas: «No solo se corresponden con la cantidad de petrocasas a fabricar, sino además con las producciones que destinaremos al resto del programa de viviendas del país, que en parte saldría también de aquí».

La madera artificial, complementa, estará destinada en lo fundamental a la industria ligera.

El 60 por ciento de las petrocasas cuyos perfiles se confeccionarán en el centro son de tres habitaciones, mientras el 40 por ciento restante son de dos cuartos.

Una vivienda del primer tipo, grafica García Lugo, requerirá 4,18 toneladas de materia prima; 3,25 toneladas las de dos cuartos. Los materiales son PVC (policloruro de vinilo), dióxido de titanio, carbonato de calcio, estabilizantes y polaroides de dos tipos: 125 y 175.

Cerca de la fábrica, se levanta el primer barrio de petrocasas del país. Las petrocasas, como se conoce, son funcionales, frescas, luminosas, confortables, duraderas y de menos costo que las viviendas tradicionales.

Cerca de 750 trabajadores completarán, luego de la entrada en funcionamiento, la plantilla del que sin duda representará otro de los espacios que proseguirán ubicando a Cienfuegos en la avanzada industrial del país.

La fábrica sureña, sueño latinoamericanista hecho realidad, constituye una inversión de gran magnitud y amplias perspectivas.

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