La militancia es para manifestarla

Los encuentros de la vanguardia juvenil continúan mirando de qué lado está el deber y qué resta por hacer para mantener los cimientos del mañana

Autores:

Julio Martínez Molina
Luis Raúl Vázquez Muñoz

CIENFUEGOS.— «Saber porqué se construye esta Revolución desde la base es conocer su historia. Es cuestión de hacerla, con los mejores métodos y deseos, y de esa manera influir en todos los jóvenes en el combate cotidiano».

Estas palabras del delegado Yankiel Echeverría, fiscal de Cumanayagua y uno de los 200 delegados que protagonizaron la asamblea de balance provincial de la UJC en Cienfuegos, fueron denominador común de las intervenciones.

En el encuentro el espíritu fue el de forjar con entrega los cimientos del mañana, si bien ello no puso antifaz a un hecho negativo: no todos los jóvenes ofrecen su entusiasmo y amor con la misma convicción.

No pocas intervenciones reconocieron que en ello opera el hecho de la limitada motivación, e incluso el no siempre provechoso trabajo de acercamiento de los mismos cuadros de la organización hacia ellos.

En tal sentido se proyectó Lázaro Rodríguez, secretario del comité de base de los Trabajadores Sociales en Cumanayagua, cuando expresó que deviene imperativo convertir las palabras en acciones, confiar tareas medibles a los militantes y explicar las razones de cada una de ellas.

Lázaro convocó a sus compañeros a convertir en más dinámico y atractivo el esquema organizativo de la UJC y utilizar las reuniones ordinarias para hacer. Como se dijo, la historia podría lamentar que no hicimos lo necesario en el momento puntual.

Yuliet Fernández Bermúdez, primera secretaria de la UJC en la provincia (ratificada en el cargo), reconoció que luego de un proceso asambleario de riquísimo saldo, aún varios comités de base andan a la zaga.

Nelson Suárez, de la Universidad de Ciencias Médicas, manifestó su preocupación por el hincapié que suele hacerse en cuestiones como el acta y otros elementos formales, en desmedro de la discusión y el trabajo.

Similar acento, dirigido a que la juventud emerja en ejemplo de actitud, matizó el diálogo de Yasser Estable, profesor de Educación Física en Cruces.

No podemos hablar de que debemos prepararnos. Eso es para ahora mismo, porque el futuro está aquí, y nosotros somos el relevo, sí, pero el relevo que está ya sobre el carril permanente de la Revolución, dijo.

Lissette Montero, de la Universidad de Cienfuegos, consideró que la tarea es atraer,  sumar al universo juvenil a la gran batalla de futuro que se libra, ser incansables y emplear estrategias en la lucha contra la apatía entre quienes declinan responsabilidades.

Su intervención motivó a José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a verter algunas impresiones. Dijo que se debe seguir y estudiar al joven de forma puntual e inteligente, teniendo en cuenta incluso rasgos como su personalidad.

Precisó que es necesario exigirle a ese joven apático, pero sin extremismos. Llamarlo no para sancionarlo, sino para conversar con él y escuchar sus razones, tanto como las de sus compañeros.

La militancia no es para llevarla, sino para manifestarla, dijo, y subrayó el significado de exigir desde un prisma de sistematicidad, alerta, constancia, no desde el imperativo.

José Ramón Monteagudo, primer secretario del Partido en la provincia, remarcó que el proceso asambleario ha dejado un resultado fecundo e igualmente un reclamo: que prime en lo adelante y de forma permanente el espíritu del Congreso de la UJC.

En ello concordó la primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, Liudmila Álamo Dueñas, quien subrayó que el objetivo del Congreso se ha cumplido, al suscitar y promover discusiones e intercambio de experiencias de provechosa repercusión.

Es la primera vez que un evento de su tipo se realiza en seis meses y es lo mejor que nos ha pasado, por cuanto hemos avanzado en identificar y caracterizar problemáticas, por la claridad ganada, aseveró.

Para la décima edición la discusión deberá ir a un estadío superior. En la gran cita de abril, 34 jóvenes representarán a la provincia de Cienfuegos.

La pregunta de Lenin

CIEGO DE ÁVILA.— En el preámbulo de la Revolución de Octubre, Lenin esclarecía el horizonte con un material en forma de libro y bajo un título sugestivo: ¿Qué hacer? Ahora esa interrogante, al cabo del tiempo, retorna en el contexto cubano en medio del proceso de balance de la UJC hacia su Congreso, y la asamblea provincial en Ciego de Ávila no fue la excepción.

¿O la UJC se adueña de los espacios o se consume en una dinámica poco atractiva de reuniones y cotización? ¿O reclama para sí las tareas más difíciles y cultiva el patriotismo que ha hecho posible a la nación cubana, o hipoteca el futuro de la Revolución?

Una clave de qué hacer con la organización la dio Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria de su Comité Nacional. «Tenemos que desterrar el número en el funcionamiento, dijo. No podemos medir la calidad a partir de la cantidad de jóvenes que algún territorio obtienen el carné, o si la reunión se hizo. Ya la máxima dirección de la UJC no funciona con ese criterio, pero eso no se ha extendido a la base y debemos lograrlo. Una de nuestras misiones más urgentes es acabar con los problemas del funcionamiento interno».

Pablo Fernández Martínez, de la Universidad de Ciego de Ávila Mayor General Máximo Gómez Báez, expuso que a la militancia juvenil le ha faltado en ocasiones un sistema de trabajo, y a veces sus acciones se han motivado por coyunturas.

«Sucede también que dedicamos mucho tiempo a exteriorizar problemas y no a extender las cosas buenas que hacemos, añadió. En ocasiones el malo se convierte en héroe porque dedicamos más tiempo a analizar su comportamiento y, sin embargo, no damos a conocer a los buenos».

Llegar a las personas

Hoy una de las dificultades de la organización es no efectuar un trabajo personalizado cuando la vida lo exige. En ello influye el formalismo del funcionamiento, pero también una cuestión de estilo.

Eugenio Rodríguez apuntaba que en la práctica diaria la UJC necesita cambiar el enfoque con que se desenvuelve entre los jóvenes, y más cuando se encuentran en niveles de enseñanza como el de secundaria o preuniversitario.

«Debemos acercarnos a los jóvenes y abordarlos sin imposiciones. Hay que hablar y no imponer. Y tampoco podemos creernos que seamos dueños de la verdad. En diversas ocasiones ocurre que no se conocen las preocupaciones de los muchachos y llegamos a ellos diciéndole cómo debe actuar sin preguntar sus criterios», apuntó.

No obstante, el trabajo con las personas reviste otras complejidades como las que se dan en los ámbitos laborales, y en las cuales intervienen factores que inciden en el trabajo de la UJC.

Un caso se da en el sector de la Salud, cuando se observa el formalismo en las reuniones, incluso con ausencia a las mismas. Sin embargo, específicamente allí, la respuesta se encuentra en la indicación dada por la máxima dirección del Partido en el territorio: los militantes comunistas deben ser la vanguardia en los centros hospitalarios.

«Los hospitales son de ustedes —señaló Jorge Luis Tapia Fonseca, primer secretario del Comité Provincial del Partido—. Los militantes de la UJC son los que tienen que meterse en los problemas y buscar la forma de solucionarlos; pero con alegría, con motivaciones, entusiasmo, no pensando en reuniones».

Con el trabajo político-ideológico existen premisas de detalles, las cuales son obviadas. Eso lo recordó Yamilka Morales Hernández, de la Organización Básica Eléctrica en la provincia. Al referirse al trabajo con los jóvenes, Yamilka señaló un principio: hay que pensar en ellos. Y mencionó las acciones hechas, que incluían una carta del comité de base a la familia donde se reconocía el trabajo de ese joven. «¿Eso es difícil hacerlo?», preguntó.

Por ello para Víctor Gaute López, miembro del Secretariado del  Comité Central del Partido, lo más importante que tiene la UJC en Ciego de Ávila es su acción con las personas.

«Los cambios verdaderos se producen en la mente de las personas, no en las inversiones ni en los nuevos equipos o inmuebles que se puedan adquirir. Por eso es importante gestionar los recursos humanos. Y esa es la misión que tiene por delante la juventud en Ciego de Ávila», sentenció.

Al finalizar la Asamblea fueron elegidos los 33 delegados que representarán a la provincia en el IX Congreso, y se ratificó el cargo de primera secretaria del Comité Provincial a Yamila Cruz Padrón.

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