El suceso astronómico del año en Cuba

El último tránsito del planeta Venus por el disco solar en el siglo XXI se hizo visible sobre las seis y cuatro minutos de la tarde en Cuba. Unos 60 observadores lo siguieron expectantes, convocados por el Planetario de la Oficina del Historiador de la Ciudad

Autor:

Francisco González Veitía

Quienes en Cuba observaron el tránsito del planeta Venus por el disco solar asistieron a una oportunidad «cósmica». No será hasta el año 2117, en pleno siglo XXII, que los humanos podrán disfrutar nuevamente de un espectáculo semejante, regalado por la esplendorosa naturaleza del universo.

El martes 5 de junio, en el Castillo de la Punta, y organizado por el Planetario de la Oficina del Historiador, se pudo observar el tránsito de Venus. El fenómeno se hizo visible sobre las seis y cuatro minutos y 20 segundos de la tarde del martes y ante la mirada expectante de unos 60 observadores, entre aficionados a la astronomía y especialistas conocedores. Entre estos se encontraba el profesor Jorge Pérez Doval, colaborador del Instituto de Geofísica y Astronomía y antiguo jefe de departamento de Astronomía, y los miembros del actual departamento del mencionado instituto.

El evento astronómico fue visible por un espacio aproximado de una hora antes de que la nubosidad en el cielo habanero impidiera la observación. Este es un evento importante para la astronomía y que es visible solo un par de veces en un siglo.

Un tránsito es el paso de un cuerpo celeste por delante de otro que posee un mayor tamaño aparente, observado desde un tercer cuerpo, en nuestro caso visto desde la Tierra. Los tránsitos de Venus tienen lugar cuando vemos pasar, o como dicen los astrónomos «transitar» a dicho planeta por delante del disco solar.

Este tránsito de 2012 es pareja del que ya ocurrió en 2004; y el que se registrará, como ya se mencionó, el 11 de diciembre de 2117, tendrá su par el 8 de diciembre de 2125.

El patrón actual seguirá hasta el año 2846; entonces será reemplazado por un patrón diferente. Aunque el ciclo de 243 años es relativamente estable, el número de tránsitos y el intervalo entre tránsitos consecutivos pueden variar con el tiempo debido a las perturbaciones que la Tierra y los planetas gigantes del sistema solar provocan en la órbita de Venus.

Dentro de varios siglos se reiniciará una larga etapa en la que los tránsitos de Venus serán casi a través del diámetro solar, y entonces desaparecerán los pares de tránsitos cada ocho años, pues ocurrirá uno solo cada 105 o más años.

También los cambios a largo plazo en las órbitas de la Tierra y de Venus contribuyen a modificar la fecha en que ocurren los tránsitos en períodos de tiempo muy largos.

El primer tránsito de Venus

Por primera vez en la historia conocida un tránsito de Venus fue predicho y observado el 4 de diciembre de 1639 por el clérigo inglés Jeremiah Horrocks. Desde entonces se han registrado solo cinco: en 1761, 1769, 1874, 1882 y 2004. En 1716 el famoso astrónomo Edmund Halley demostró cómo las observaciones simultáneas de este fenómeno desde dos lugares del planeta distantes entre sí, podían servir para determinar la paralaje solar (ángulo), y obtener así la distancia entre el Sol y la Tierra.

El método fue aplicado por vez primera en 1769 y se obtuvo el valor de 8,57 segundos de arco, muy aproximado al que hoy se acepta de 8,79 segundos de arco. Durante los dos tránsitos siguientes los resultados no fueron buenos y hoy este método de medir la distancia que nos separa del Sol ha sido superado por otros más precisos, aunque su práctica sigue vigente entre los amantes de la astronomía.

Desde Cuba

Hace 130 años se observó el primer tránsito del planeta Venus en Cuba con el empleo de métodos e instrumentos científicos. El histórico hecho, que ocurrió el 6 de diciembre de 1882, fue seguido por un equipo de profesores del Real Colegio de Belén, donde laboraban los sacerdotes jesuitas en La Habana. El padre Benito Viñes Martorell (1837-1893), director del Observatorio, tuvo a su cargo la dirección de la observación. Por su preparación técnica, el Observatorio de esa prestigiosa institución se ajustaba a los estrictos requisitos exigidos internacionalmente para aceptar los datos de la observación del tránsito de Venus en La Habana como enteramente confiables. El último tránsito de Venus, visible parcialmente en Cuba, ocurrió en la mañana del 8 de junio de 2004, y fue seguido por los especialistas del Departamento de Astronomía de nuestro Instituto de Geofísica y Astronomía.

Este año el fenómeno astronómico solo fue visible de manera parcial en nuestro país, pues antes de que concluyera ocurrió la puesta del Sol. Por esta circunstancia solo se pudo ver el comienzo del tránsito y solamente se pudo registrar el instante del primer contacto (exterior) y el segundo contacto (interior) de Venus con el borde del disco solar al final de la tarde.

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