Caminos de luz

El huracán Irma, que azotó al archipiélago por más de 50 horas el pasado fin de semana, sacó de línea las plantas generadoras eléctricas de la nación

Autores:

René Tamayo León
Yunet López Ricardo

El servicio electroenergético nacional cayó a un cero total. El país quedó por varias horas sin fluido en el sistema. Solo algunas instalaciones vitales pudieron mantener su funcionamiento gracias a los grupos electrógenos de emergencia.

Jamás había ocurrido algo así. El huracán Irma, que azotó al archipiélago por más de 50 horas el pasado fin de semana, sacó de línea las plantas generadoras de la nación. A algunas las afectó directamente y con mucha fuerza —como a la central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras, la más poderosa que hay, y que aún se repara—, y otras debieron parar sus máquinas por la embestida o por la caída de los circuitos.

Son fuertes los daños al tendido eléctrico en la región central, pero en toda la costa norte y más abajo aún, de oriente a buena parte de occidente, se vio el derribo de postes, transformadores, cables, acometidas, debido a la fuerza directa de los vientos o por los árboles y ramas que se les desplomaron encima como consecuencia de las ráfagas de Eolo.

Según trascendió de la reunión del Consejo de Defensa Nacional, el pasado miércoles, 15 líneas de transmisión sufrieron averías y más de 3 600 postes y 2 039 kilómetros de líneas fueron afectados.

Excepto la CTE Guiteras, ya este jueves, sin embargo, las principales unidades generadoras y las líneas de transmisión funcionaban, lo cual no quiere decir que estén dando energía todos los circuitos. Los esfuerzos mayores para restituir el servicio eléctrico, por ejemplo, se concentraban en Villa Clara y Ciego de Ávila, donde están las afectaciones más complejas.

Huracán en cortocircuito

Cuba dispone de ocho centrales termoeléctricas (CTE), que constituyen la base del sistema interconectado nacional (SIN), al que también está acoplado el resto de las unidades generadoras (turbinas de gas, grupos electrógenos y las que operan con fuentes renovables de energía). Dos CTE están en la costa sur y el resto en la norte: en la trayectoria del huracán.

El ingeniero Lázaro Guerra, director técnico de la Unión Eléctrica (UNE), explicaba a inicios de semana qué fue lo que ocurrió con esa infraestructura al paso de Irma.

«En la medida que fue pasando por los diferentes puntos del país, el sistema eléctrico fue perdiendo capacidad de generación además de carga (cuando el viento supera los 60 kilómetros por hora, por una cuestión de seguridad hacia las personas y la infraestructura eléctrica, empieza a desconectarse controladamente el servicio).

«Mientras que el ciclón avanzaba, se fue perdiendo la generación de las CTE Renté, Felton y de Nuevitas, por lo que no se podían controlar los parámetros de operación de la región oriental del país. Como consecuencia, se dividió el sistema eléctrico. Quedó funcionando la zona centro occidental, y la oriental no pudo trabajar de forma estable aisladamente».

A partir de ahí, se siguió generando con las CTE Céspedes, Guiteras, Este Habana y Mariel, y los ciclos combinados de Varadero y Boca de Jaruco, pero el huracán, que siguió transitando por la costa norte, hizo que perdiéramos seguidamente la Guiteras, Este Habana y los ciclos combinados.

El sistema, explicaba el ingeniero Guerra a los periodistas, quedó entonces «muy debilitado y perturbado: con pocas máquinas y además, peor todavía, disparándose los circuitos de occidente por efecto de los vientos.

«Llegó un momento en que tuvimos un sistema muy pequeño, operando con dos unidades en Mariel y una en Este Habana, y adicionalmente estaban ocurriendo “disparos de línea” por el efecto de los vientos. Al final, se perdió la estabilidad en la zona que quedaba, que llegó a ser sumamente pequeña».

Resultado: hubo un cero total del Sistema Electroenergético Nacional, algo que nunca había sucedido —decía el experto. Se perdió la integridad del SIN y había que salir de un cero total; o sea, arrancar desde el inicio, con las complejidades que tiene.

La única ventaja en una situación tan complicada la teníamos, argumentaba Guerra, en los grupos electrógenos distribuidos por todo el país. «Era una bendición tener esa capacidad de generación de arranque fácil y rápido», insistió.

Tras el paso del huracán Irma, los trabajadores eléctricos han logrado implementar un proceso de restauración bien pensado, donde cada acción se planificó, se esperó la respuesta de lo hecho y se analizaron los resultados.

Electricidad ciento por ciento

En 2016 el nivel de electrificación nacional era del 99,6 por ciento. Apenas el 0,4 por ciento de la población carece del servicio. El restablecimiento eléctrico en el país avanzó con rapidez, pese a la magnitud de los daños que se acumulan, ya el pasado jueves se había logrado interconectar nuevamente el SEN.

Pocos en el mundo pueden hacer algo así en tan poco tiempo. No porque carezcan de recursos (a muchos les sobran, a nosotros nos escasean) o les falte capacidad y talento técnico, sino porque las garantías de bienestar mínimo de la población no representan aquí una cuestión de economía, de negocio, de «sálvese el que pueda».

Los servicios vitales para la ciudadanía constituyen en Cuba un hecho de principio, de ética, de cultura, de política, aunque algunos a veces nos desesperemos cuando en casa o el barrio aún demora en llegar «la luz».

Términos usados en las infografías

Autoproductores: Entidades que producen electricidad como subproducto de otra actividad, con el objetivo de cubrir su propio consumo.

Consumo de energía eléctrica: Se refiere al consumo de electricidad registrado por todos los sectores de la economía y con independencia de la fuente de origen. Comprende también el insumo en generación y las pérdidas, por lo que el consumo total resulta igual a la generación bruta total del país.

Consumo promedio mensual: Es el consumo medio por mes que tienen las entidades públicas o el sector residencial, a partir de lo facturado a los consumidores por la Unión Eléctrica en el año.

Fuentes: Se refiere a todos los aportes a la generación total.

Generación bruta de energía eléctrica: Se refiere a la generación de energía eléctrica, incluyendo el insumo, de todas las plantas eléctricas de servicio público o de instalaciones generadoras de otros productores.

Generación neta: Es la diferencia entre la generación bruta de energía y el insumo para generar. Corresponde a la energía eléctrica que se entrega al sistema de transmisión.

Grupos electrógenos: Equipos formados por un motor primario de combustión interna y un generador sincrónico de corriente alterna acoplados mecánicamente para producir energía eléctrica. Pueden estar sincronizados al SEN para solucionar los déficit de potencia y contingencias, aislados (pertenecientes a la Unión Eléctrica —UNE—) para suministrar energía eléctrica en lugares donde no llegue la Red Eléctrica Nacional o de emergencia, ubicados en una entidad para operar en caso de fallo, desconexión o insuficiencias del fluido eléctrico proveniente de la red nacional.

Plantas de servicio público: Aquellas cuyo objetivo es la producción, transmisión, venta en bloque o comercialización de la electricidad.

Potencia instalada: Se refiere a la potencia activa máxima continua que es capaz de entregar un bloque o unidad generadora medida en los terminales del generador. La capacidad instalada de una central eléctrica o de una empresa está determinada por la sumatoria de las capacidades instaladas en todas sus unidades generadoras.

Descarge aquí el PDF con las infografías

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