¿Qué nos depara la cultura para el año que viene?

Algunos avances de las propuestas artísticas que harán más plena y placentera la existencia de los cubanos durante el 2010 que se nos viene encima

Autores:

Yelanys Hernández Fusté
José Luis Estrada Betancourt
Kaloian Santos Cabrera
Jaisy Izquierdo

El 2010 llegará marcado por la impronta de notables figuras que dejaron perdurables huellas en las letras cubanas. Escritores todos que por esas casualidades del destino abrieron sus ojos en el lejano año de 1910. Sus nombres no necesitan grandes presentaciones: José Lezama Lima, Dora Alonso, Ángel Augier y José Ángel Buesa.

Para ellos el homenaje ha de ser un jubileo que comenzará en grande durante la Feria Internacional del Libro (FIL), y conservará su eco en los diversos encuentros literarios que regularmente vienen preparando la Unión de Jóvenes Comunistas y el Instituto Cubano del Libro, al estilo de Lecturas frente al mar, el Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL), La noche de los libros...

En la próxima edición de la FIL, los especialistas dialogarán sobre la obra de Buesa, conocido como el Poeta de los enamorados y uno de los bardos cubanos más populares del siglo XX; celebrarán el cumpleaños de Augier para desearle que viva y escriba mucho más; invitarán a que desandemos los jardines del paradiso lezamiano; y nos llevarán hasta las carpas del Tesoro de papel, donde no faltará la nueva colección Centenario que ha preparado la Editorial Gente Nueva, la cual aúna en cinco libros la obra para niños que escribiera la inolvidable Dora Alonso.

Enrique Pérez Díaz, director de la casa editorial de los niños y jóvenes, adelantó que el homenaje a la escritora de El cochero azul incluirá también una peregrinación a Viñales —inmortalizado por la autora como el valle de la Pájara Pinta—, donde se esparcieron sus cenizas.

Con Lezama sucederá otro tanto, pues su tributo abarcará, además de la publicación de sus Obras Completas, la convocatoria a un Coloquio Internacional sobre su quehacer literario (auspiciado por el Instituto de Literatura y Lingüística, Casa de las Américas y Universidad de La Habana), y una exposición de artes plásticas que será presentada en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA).

Colores para el año nuevo

Las artes plásticas tampoco escapan del conjuro de las diez décadas. Esta vez la razón es el pintor modernista Luis Martínez Pedro, de quien dijera el mismo Lezama, que poseía «una búsqueda incesante de formas y un incesante ocultamiento de esas formas». Una percepción artística que dibujó en diálogo abierto con la naturaleza cubana, donde su hábil mano no dejó fuera ni nuestras Aguas territoriales ni nuestra Flora cubana.

Las pinturas de Martínez Pedro podrán ser admiradas en el MNBA durante el mes de junio, mientras que en octubre el público podrá disfrutar de la exposición del Premio Nacional de Artes Plásticas 2009, Nelson Domínguez, que iluminará los predios de la emblemática instalación.

El Edificio de Arte Universal invita a una muestra de lujo: El Pop Art, colección del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la cual viene itinerando por diversos museos del mundo y hará escala en La Habana a partir del 5 de febrero. El conjunto reúne a unos 25 artistas, quienes contribuyeron a la evolución de la vanguardia en España.

Películas para ver

En materia de cine son varias las propuestas del patio que se están «cocinando». Próximas a la pantalla esperan Larga distancia, de Esteban Insausti; Pleiesteichon, de Ian Padrón; y Martí, el ojo del canario, de Fernando Pérez.

La cinta de Fernando Pérez es la más «inquietante» por el reto que supone captar, tal cual fue y es, la querida figura de nuestro Apóstol, que en el filme es atrapada por una mirada íntima a su niñez y adolescencia. Montado sobre una cuerda más contemporánea, Pleiesteichon escoge contar una historia protagonizada por dos niños de La Colmenita, donde el realizador de Fuera de liga nos conmina a considerar que en la vida de dos pequeños existen cosas más necesarias que una estación de juegos virtuales. Mientras tanto, la película de Insausti prefiere retornar a los años 90 para que Ana, su personaje central, se pueda reinventar a los amigos que el tiempo se llevó. Esteban invitó en el viaje a buena parte del elenco del capítulo que dirigió en la película Tres veces dos.

Léster Hamlet, al igual que Isausti, también se atreve este año con su primera obra en solitario, la cual lleva por título La casa vieja, y en la que relee, desde la contemporaneidad, la homónima pieza teatral de Abelardo Estorino. El dúo Vladimir Cruz y Jorge Perugorría, desde los primeros meses de 2010 estará dedicado en España a la edición y postproducción de Afinidades, el primer filme de ambos como directores, donde se reencuentran frente a las cámaras. Por su parte, Gerardo Chijona, el realizador de Paraíso bajo las estrellas, se enfrasca en la realización de Boletos al paraíso, que en esta ocasión no hace referencia al famoso Cabaret Tropicana sino a las vivencias y experiencias de enfermos de sida, recogidas en el libro Confesiones de un médico, del doctor Jorge Pérez, quien dirigió por muchos años el sanatorio de Los Cocos.

Un año animado

No solo porque en este 2010 se cumplirán 115 años de la desaparición física de nuestro Héroe Nacional, caído en combate el 19 de mayo de 1895, sino porque la obra del Maestro nos acompaña a diario, los Estudios de Animación del ICAIC asumirán el ambicioso largometraje de animación Cuentos de La Edad de Oro, según informó a JR, el premiado productor Alex Cabanas; proyecto que reúne a cuatro jóvenes y talentosos realizadores: Nelson Serrano, Jesús Rubio, Homero Montoya y Bárbaro Joel Ortiz. Serán ellos los responsables de insuflarles nueva vida a El camarón encantado y Los dos ruiseñores (Montoya), Bebé y el señor Don Pomposo (Ortiz), La muñeca negra y Los dos príncipes (Serrano), y La ardilla y la montaña (Rubio).

«El entusiasmo se apoderó de nosotros a partir de los avances que se fueron apreciando en La muñeca negra. Eso nos motivó para enfrentarnos a un reto mayor: concebir una película donde converjan diferentes técnicas y estilos, y que sea capaz de acercar aún más a niños y jóvenes a la obra inmortal del cubano más universal», explica Cabanas.

De manera que Cuentos de La Edad de Oro, que mostrará «un lenguaje audiovisual dinámico, atrevidos diseños y nuevas formas de producción, que no irán en detrimento de nuestra identidad y cubanía», nos permitirá evaluar las habilidades de los creadores criollos para enfrentarse lo mismo a la animación en 2D tradicional (El camarón... y Los dos ruiseñores), que en 3D (La ardilla y la montaña) y en stop motion (Bebé y el señor Don Pomposo y Los dos príncipes, este último en la técnica de cut out o papel recortado).

Como la afamada revista, Cuentos de La Edad de Oro pretende continuar enriqueciendo nuestra espiritualidad e intelecto, de ahí que las historias se desarrollarán tanto en la China del siglo XV, «por lo que Los dos ruiseñores nos recordarán el arte tradicional del gigante asiático, gracias a una animación de movimientos fluidos y armoniosos», y en la Inglaterra en tiempos de la Revolución Industrial (Bebé...), como en nuestra amada Isla.

Así sucederá, por ejemplo, con aquella en la que Piedad se encuentra con la muñeca de trapo de una niña esclava vendida en La Habana de principios del siglo XIX después de ser traída desde África en un barco negrero (cuenta con las voces de Eslinda Núñez, Luis Silva y la pequeña colmenera Katherine Martínez); o la otra donde Lopi es un pobre carbonero de la Ciénaga de Zapata, casado con la ambiciosa Marieta, la misma a la que le cantara Faustino Oramas (El Guayabero). Y es que El camarón... será también un homenaje a la música tradicional cubana, por lo que el «poderoso» crustáceo concederá antojos guitarra en mano y con sus décimas jocosas a cuestas.

El 2010 será también un año en que Meñique, de Ernesto Padrón, continuará materializándose, mientras Pubertad, de Ernesto Piña arribará a la esperada tercera temporada, en tanto la persistente Fernanda seguirá otras pistas detectivescas y el Capitán Plin vivirá nuevas aventuras. Pero, sobre todo, será el año del aguardado regreso del maestro Juan Padrón, quien después de una notable ausencia reaparece con el corto Nikita. Con el finísimo y cubanísimo humor que distingue a su obra, Padrón nos trae a Nikita que, con música de Sergio Vitier, se sitúa en los días de la Crisis de Octubre, cuando los cubanos decidieron prepararse de una manera muy sui géneris.

Preludios musicales

La música «descorcha» el año nuevo y con ello celebra otro aniversario del triunfo de la Revolución. Ese será el primero de una serie de grandes acontecimientos que deparará 2010. Para este inicio, el Instituto Cubano de la Música (ICM) ha preparado bailables en las plazas públicas el 1ro. de enero, retretas de las bandas de concierto en los parques (día 2) y las cantorías infantiles (3).

El «estreno» del calendario será de lujo y así se ha querido que continúen los 12 meses que se avecinan. Orlando Vistel, vicepresidente primero del ICM, asegura a JR que el 2010 no puede «ser menos» que 2009, «luminoso para la música, pero también de grandes esfuerzos, aunque muy bien recompensados con los resultados de gran impacto social».

De ese modo sucedió, indica Vistel, con el concierto Paz sin fronteras, con la reciente presentación de la banda norteamericana Kool and The Gang, la Feria Internacional Cubadisco y los festivales Internacional de Coros y el Matamoroson —ambos de Santiago de Cuba—, así como el Benny Moré (Cienfuegos), entre otros.

«No podemos afirmar, triunfalmente, que tengamos otros conciertos como el del 20 de septiembre o el del pasado domingo en la Tribuna Antiimperialista José Martí, pero sí que a partir de enero enfatizaremos en los eventos que tendrán una máxima repercusión social».

Cubadisco, uno de los certámenes más esperados y que recorre la Isla con sus ediciones provinciales, estrechará esa relación entre público y artistas. Vistel afirma que este espacio evidencia en cada ocasión un aumento considerable del número de «producciones de las agrupaciones cubanas y un mayor compromiso de las disqueras nacionales —y hablo no solo de la EGREM, sino de Colibrí y Bismusic, entre otras».

Una de las apuestas será seguir aumentando la presencia de artistas cubanos en los escenarios internacionales y de figuras extranjeras en los nuestros, tal y como lo hicieron el español Dyango, los australianos Air Supply y los roqueros norteamericanos de Audioslave, los brasileños de Sepultura y los mexicanos de Café Tacvba. «Puedo decir que hay muchas agrupaciones y solistas del mundo interesados en presentarse aquí. Vamos a trabajar seriamente para lograr que esto se materialice», precisa Vistel.

Entre los sucesos que se festejarán en los venideros 365 días estarán los aniversarios cerrados —de vida y en el arte— de personalidades y agrupaciones, además de la entrega del Premio Nacional de Música, a finales de 2010.

El funcionario apunta que se potenciarán las giras nacionales, un espacio donde los músicos llevan, a varios puntos de la geografía cubana, su hacer reciente y todo aquello que ha marcado su carrera artística. «Si bien no serán cuantitativamente iguales a otros períodos, estos periplos tendrán la máxima efectividad y contarán con el talento más representativo de nuestra cultura».

Entre cardilejas

A juzgar por los anuncios en materia de teatro, grandes escenas podrán ser aplaudidas en el año diez del siglo XXI. Los estrenos comienzan desde temprano a cargo de dos de las compañías más aclamadas en Cuba: El Público, con Carlos Díaz al frente; y Teatro de La Luna, regida por Raúl Martín.

La primera descorrerá las cortinas del Trianón el día 8 de enero, para presentar Josefina la viajera, un texto del dramaturgo cubano Abilio Estévez, que defenderá con la maestría que lo caracteriza Osvaldo Doimeadiós, dirigido por Díaz.

Director y actor llevan ensayando, con mucho tesón, desde principios de 2009. Entonces no es de extrañar que el estreno se convierta en un suceso. «El teatro es un oficio empecinado y obcecante, y como si no hubiera bastado con la temporada de cien funciones que hace varios años realizamos en ese lugar del Vedado a partir de Santa Cecilia y Freddie, ahora regresamos al mismo juego de representaciones para imaginar un clima más benigno, un tiempo en el que La Habana vuelve a ser un pequeño París, como dijera en sus alucinaciones Dulce María Loynaz», nos adelanta sobre Josefina la viajera el crítico y dramaturgo Norge Espinosa.

Raúl Martín, en tanto, termina este año embargado por una felicidad inmensa, gracias al éxito de su Delirio habanero. En el 2010 sus miles de seguidores podrán chocar sus copas en el antiguo inmueble del cine Pionero, ubicado en la céntrica avenida San Lázaro, en Centro Habana, que se conocerá, en lo adelante, como el Centro Cultural Roberto Blanco, sede permanente de Teatro de La Luna.

La institución, con una sala principal para 225 espectadores, alberga, además, una galería de arte, un bar, un taller y un salón de ensayos. A fines de enero, como celebración del cumpleaños de Roberto Blanco, se prevé una preinauguración del recinto con la puesta en escena de fragmentos de algunas de las piezas del ineludible actor, director y diseñador, fallecido en diciembre de 2002.

Debido a que los últimos detalles de la nueva sede no estarán terminados para el 5 de marzo, la sala Llauradó recibirá La primera vez, una obra polaca de Micha Walczak que, con dirección, diseños de escenografía, vestuarios y luces de Raúl Martín, ya está en su fase de ensayo.

Los actores Liván Albelo y Yordanka Ariosa «representarán reiteradamente el primer encuentro, la primera vez, la primera cita, a través de un juego pactado y pautado que los lleva, a su vez, a un desencuentro reiterado». En escena aparecerán tocando en vivo el pianista Waldo Díaz y la percusionista Diana Rosa Suárez.

Otro estreno para tener en cuenta será Reino dividido, del dramaturgo cubano Amado del Pino, inspirada en el poeta español Miguel Hernández. La destacada compañía Argos Teatro, conducida por Carlos Celdrán, se responsabilizará con llevarla a la escena. Luego de las representaciones en La Habana, Reino dividido recorrerá varias ciudades españolas, a partir de los apoyos ofrecidos por la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela, la Delegación de Juventud y Deportes del Ayuntamiento sevillano y otras instituciones que se han sumado al Llamamiento Hacia el Centenario del Poeta, iniciativa del Círculo Hernandiano Cubano.

Asimismo el 2010 completará las dos primeras décadas de vida de la reconocida compañía infantil de teatro La Colmenita, que estará de cumpleaños el próximo 14 de febrero. El acontecimiento se celebrará con una pieza que tendrá como centro a uno de los personajes cubanos más emblemáticos de todos los tiempos: Elpidio Valdés, cuyas aventuras transcurrirán al ritmo del son y el songo inconfundibles de los Van Van, de Juan Formell.

La danza saludará, desde el 1ro. de enero, el triunfo de la Revolución, a través de la gala habitual que protagoniza el Ballet Nacional de Cuba en la sala García Lorca, momento en que también se entrega el Premio Anual del Gran Teatro de La Habana. El del viernes venidero (5:00 p.m.) será un programa conformado por Un concierto en blanco y negro, de José Parés; Acentos, de Eduardo Blanco; y el II acto de la versión que hiciera Alicia Alonso del Cascanueces de Lev Ivánov.

Justamente esta última coreografía se convertirá en el primer clásico que estará en la cartelera del coliseo de Prado, entre el 8 y el 10 de enero, y que dará paso a La fille mal gardée y a Un concierto..., en la semana en que sesionará en La Habana el Simposio Internacional de Cultura, Ciencia y Naturaleza (del 21 al 24 de enero).

Antes de que finalice el primer mes del año, la compañía que dirige la prima ballerina assoluta actuará en el Teatro La Caridad, de Santa Clara (28 al 30), para inmediatamente después presentarse en el Teatro Tunas (5 al 7 de febrero) con la pieza de Parés; Desnuda luz del amor, de la Alonso, y Dionaea, de Gustavo Herrera. La visita al Sauto de Matanzas tendrá lugar los días 3 y 4 de abril, mes de la XII Huella de España, mientras que octubre y noviembre, después de que suba a escena El lago de los cisnes, serán del 22 Festival Internacional de Ballet de La Habana.

La TV buscando su lugar

Por supuesto que si estamos anunciando algunas de las propuestas que dignificarán nuestra cultura el próximo año, e intentamos acercarnos a las opciones que más disfrutan nuestros coterráneos, no podíamos dejar de indagar qué nos trae la Televisión Cubana para el 2010, en lo concerniente a los esperados dramatizados de factura nacional.

Alienta saber que ya marchan muy avanzadas dos telenovelas: Aquí estamos y Añorado encuentro, mientras Bajo el mismo sol, de Freddy Domínguez, que llevará adelante Jorge A. Padilla (tratará sobre la reinserción a la sociedad de tres mujeres recién salidas de prisión) calienta sus motores, y el escritor de El naranjo del patio y El balcón de los helechos, Gerardo Fernández García, se mantiene en la escritura de 120 capítulos de Santa María del Porvenir, que dirigirá Rolando Chiong (Al compás del son), y cuya trama, según confesara el autor al sitio web de la TVC, divertirá a los más disímiles públicos.

De todas, Aquí estamos llegará primero a la pantalla doméstica. Con 78 capítulos de 35 minutos, y concebida por Alfredo Pérez Contreras y Hugo Reyes Rodríguez, quien asumirá la dirección junto a Rafael González Figueroa (Cheíto), Aquí estamos persigue emocionar e invitará a la reflexión y al análisis de temas candentes de la sociedad cubana, tomando como punta del iceberg al teatro, a partir de que unos muchachos acuden con sus inquietudes, alegrías y tristezas a un casting para integrar un grupo de aficionados.

Protagonizada por Enrique Bueno (La cara oculta de la luna, Tras la huella), quien interpretará a Pedro, profesor de la agrupación teatral graduado del ISA, Aquí estamos (la banda sonora pertenece a Arnaldo Rodríguez) reunirá a un elenco conformado esencialmente por jóvenes actores que en su mayoría se enfrentan a una cámara por primera vez, escoltados por probados histriones como Alina Rodríguez y Enrique Molina.

Lo que ocurre aquí y ahora también está en las motivaciones de Añorado encuentro que, como explicara su directora, Virgen Tabares Nápoles (acompañada en esta empresa por el experimentado Roberto Puldón, y por Rolando Salgado en la dirección de fotografía), tiene entre sus posibles cartas de triunfo el oficio de la experimentada guionista Maité Vera.

Añorado encuentro también se asoma a las preocupaciones de los jóvenes de hoy, con temáticas como la emigración, el amor a las raíces, el sentido de pertenencia..., aunque en ella convivirán tres generaciones de cubanos. «La trama se desarrolla a partir del regreso a Cuba de una adolescente de 12 años, después de que su madre se la llevara a Dinamarca, tras separarse del padre. Esta es una telenovela de amor, de encuentros, desencuentros, añoranzas, nostalgias...».

Amarilys Núñez y Vladimir Villar encabezan el reparto que completan otros 32 actores, entre los que destacan Asenneth Rodríguez, Mario Balmaseda, Natacha Díaz, Tamara Castellanos, Monse Duany, Alejandro Socorro, Luis Toledano... Como el título anuncia, Añorado encuentro es asimismo el tributo de Maité Vera a su hermano, el notable compositor Alberto Vera, pero también a la música popular cubana y a la rueda de casino, donde «danzarán» igualmente los conflictos de los personajes.

Por último, la TVC también ha pensado en opciones para los lunes, miércoles y viernes, en la tarde noche. Se trata de Flores con Patricia, serie juvenil firmada por los hermanos Maitée y Ricardo Vila, los mismos autores del guión de la exitosa Mucho ruido. En el portal electrónico de dicha institución se puede leer la sinopsis: «En un pueblecito de provincia, un grupo de científicos se dedica a espiar y monitorear a sus habitantes para mantenerlos entre la monotonía y el aburrimiento; pero, un buen día se muda un pequeño valiente que guarda en su poder unas semillas mágicas, cuyos efectos ayudarán a cambiar el temperamento de los pobladores y salvarán la villa».

Flores con Patricia posibilitará el debut de los adolescentes Déborah Mesa (Patricia) y Joel Hernández (Javier), quienes están bajo las órdenes de José Víctor Herrera, el escritor de otra serie también muy recordada: Blanco y negro no. «Estamos en fase de producción y pretendemos que sea muy fresca, llamativa, precisamente por estar dirigida a un público muy joven, para quienes es muy trascendente conocer e interpretar la importancia de valores como la amistad y la sinceridad».

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