Más que simples amigos

Un grupo de jóvenes llenan la pantalla con sus aventuras y ocurrencias, sin embargo, lo que sucede en su pequeña residencia de paredes púrpuras no es para nada ordinario

Autor:

Lourdes M. Benítez Cereijo

En un apartamento con el número 20 en la puerta, en la ruidosa ciudad de Manhattan, Nueva York, seis amigos se reúnen para pasar el rato, contar historias, intercambiar inquietudes; al tiempo que se ayudan mutuamente a crecer y a enfrentar la vida.

Una fórmula sencilla: un grupo de jóvenes durante 22 minutos llenan la pantalla con sus aventuras y ocurrencias, sin embargo, lo que sucede en su pequeña residencia de paredes púrpuras no es para nada ordinario. Esos hechos, en apariencia corrientes, se ajustan con precisión de reloj suizo para entregar una producción audiovisual que ha quedado asentada como una de las mejores de su tipo. Su nombre: Friends.

Dentro del gran universo de las series, las situation comedy (sitcom) constituyen un fenómeno audiovisual que tiende a generar estados de opinión diametralmente opuestos, con defensores incondicionales en un extremo y tenaces detractores en el otro. Si bien Friends no es la diferencia, sentó cátedra para series posteriores muy famosas al estilo de How I Met Your Mother y The Big Bang Theory.

El 22 de septiembre de 1994 se emitió por la cadena NBC el primer episodio y llegó a su final con el capítulo 236, que se transmitió el 6 de mayo de 2004. Marta Kauffman y David Crane fueron los creadores y los encargados de dar vida a Rachel Green (Jennifer Aniston), Monica Geller (Courteney Cox), Phoebe Buffay (Lisa Kudrow), Joey Tribbiani (Matt Le Blanc), Chandler Bing (Matthew Perry) y Ross Geller (David Shwimmer).

Todo surgió cuando ambos creadores comenzaron a recordar los tiempos después de la universidad. Les pareció una idea con potencial, ya que era un sentimiento afín a muchas personas. Les interesaba hablar del amor, las relaciones de pareja, las carreras, las esperanzas, los obstáculos, hechos del acontecer actual, y por supuesto, la amistad. El dúo nombró el proyecto Insomnia Café y lo presentó a su compañero, Kevin S. Bright, productor ejecutivo de la serie Dream On, de HBO.

Los estudios estaban hartos de las comedias sobre jóvenes viviendo juntos, en especial el presidente de NBC Entertainment, Warren Littlefield. El empresario ansiaba ver a personas que se convirtieran en una familia. Finalmente encontró en los textos de la tríada lo que estaba buscando. Al principio quería que la trama fuera para personas mayores, pero Crane y sus colegas se opusieron, expresando que Friends no sería una propuesta para solo una generación, sino para que todos pudieran disfrutar.

Su principal fuerza radicó en el guion. Centenares de guiones de obras como Seinfeld fueron revisados, puestos bajo la lupa. Como si con eso no bastara, Kauffman y Crane contrataron a un grupo de siete escritores jóvenes, recién salidos de la universidad, porque «cuando tienes 40, ya no lo puedes hacer igual».

Gran tino tuvieron igual a la hora de ajustar los caracteres a la personalidad de sus actores, lo cual fue perfilado desde la primera entrega. Aunque la mayor parte de las iniciativas provenía del ingenio de los escritores, los intérpretes aportaron muchos de los detalles que con el tiempo definieron la esencia del show.

Nunca antes en la historia de las sitcom la expresión «meterse en la piel» tuvo una dimensión tan diferente, dijeron muchos especialistas al referirse al desempeño actoral, que le valiera a los histriones numerosos galardones en los Premios Emmy, los People’s Choice Awards o los que otorga el Sindicato de Actores. Otro de los aciertos de Friends fue otorgarles el mismo peso dramático a los seis personajes, en lugar de inclinar la balanza sobre uno o dos.

Friends no es solo la simplona representación de la amistad entre seis chicos. Tras el velo de la farsa y lo burlesco hay una sólida producción, avalada por un guion pensado hasta el detalle, que apostaba por la naturalidad y tuvo la virtud de conquistar corazones durante los diez años que estuvo al aire.

Los amigos tal vez más famosos de la TV dejaron a los espectadores con ganas de más. Hasta hoy los rumores de una posible reunión acaparan titulares por todo el mundo. En declaraciones a Entertainment Weekly, Marta Kauffman dijo que, a pesar de la insistencia no habría segundas partes. Ella prefiere quedarse con el gran recuerdo que dejó el programa. «Friends es sobre ese tiempo de tu vida cuando tus amigos son tu familia, hasta que creas la propia y todo cambia. Entiendo que la gente quiere volver a vivir eso. Pero no podemos regresar a ese momento de nuestras vidas». Malas noticias para quienes nos declaramos inseparables de esa serie. No quedará de otra que seguir conservándola como tesoro «imborrable» de los archivos digitales.

La canción

El tema I’ll Be There For You, escrito especialmente por Michael Skloff y Allee Willis e interpretada por The Rembrandts, alcanzó el primer puesto de las listas británicas y el puesto 17 en la Billboard. Los fans tuvieron que comprar el álbum entero de la banda porque inicialmente el tema no estaba disponible en solitario.

The Rembrandts en la actualidad.

Cuba y las sitcom

Las situation comedy se emiten en Estados Unidos como programas embudo, o sea, para recoger audiencias antes del horario estelar. La primera comedia de situación de la historia fue la británica Pinwright’s Progress, de 1947. Años después vendría el superclásico I Love Lucy, cuyo creador fue nada más y nada menos que un actor y músico de origen cubano llamado Desi Arnaz. El empuje e influencia de este tipo de programas se agenció simpatizantes en nuestro país. Durante las décadas de los 60, 70 y 80 del pasado siglo, vieron la luz numerosas producciones, algunas de ellas entrañables para varias generaciones como Casos y cosas de casa y Detrás de la fachada. En la actualidad existen, lamentablemente, pocos espacios destacables en ese corte, a excepción de Vivir del cuento, sobre el cual sería válido hablar en otras ediciones.

Vivir del cuento

Numeritos

Friends empezó como un proyecto de escaso presupuesto. Se ahorraba tanto que el famoso sofá de la cafetería Central Perk fue encontrado roto en el sótano de los estudios Warner Brothers y tuvieron que arreglarlo. Sin embargo, antes de la quinta temporada, cada uno de los actores ya ganaba 75 000 dólares por episodio y en las últimas la cifra se elevó a un millón, numeritos solo igualados por los integrantes de The Big Bang Theory.

The Big Bang Theory

Tener un central

Dice un conocido refrán que quien tiene amigos tiene un central; y Friends pone muy en alto esa sentencia. Algunos datos así lo demuestran. El último capítulo, según la Nielsen Media Research, fue visto por 52,5 millones de personas; en tanto la cadena NBC indicó que el episodio tuvo 65,9 millones de espectadores, convirtiéndose en uno de los 33 especiales más vistos.

Friends

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